El higo casi otoñal es uno de los grandes placeres gastronómicos de la temporada y no nos lo vamos a perder.
Esa menuda fruta oriunda de Asia Menor se adueñó hace siglos de la cuenca mediterránea. Dulce, fragante, tierna y versatíl, brinda unos 230mg/100 gr de potasio, calcio, fósforo y magnesio, así como hierro, vitamina B y P, fibras que ayudan al buen tránsito intestinal.
Una de sus (falsas) leyendas urbanas es su aporte calórico, que muchos consideran ingente, en cuanto sólo surte unas 50 Kcal/100 gramos. Cuenta con una extensa parentela de unas 700 variedades, repartidas entre Turquía, Italia, Grecia y California. En tarta resulta una delicia hecha en un santiamén, rebozando y dejando caramelizaqrse suavemente ½ kilo de higos laminados con 60 gr. de azúcar moreno, una cuchara de ron oscuro y una pizca de canela en polvo.
En un cuenco, batir un huevo entero en amor y compañía de 1 paquete de nata espesa, 50 gr. de azúcar en polvo, 25 de azúcar avainillado, canela en polvo y la fruta caramelizada.
En un molde disponer una masa de hojaldre descongelada, picar el fondo con un tenedor, cocer unos 10’, verter el aparato anterior y cocer a horno moderado (180-200º) 40’.
Ideal para picnics, a la delicada hora del té o después de un almuerzo ligero de ensaladas y frutas. Aprovechad el higo a fondo, es tan sabroso como salutífero.
Jueves, 8 de enero
Juan Luis Recio
Pedro Antonio Martín
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Marie-José Martin Delic Karavelic
Gonzalo Sol
Ruta Quetzal
Pilar Carrizosa
Rosana Fuentes
Tierras del Olivo
Raulet el Artillero