Cocina y cuernos: historia de la bouillabaisse marsellesa
06.05.08 @ 12:22:18. Archivado en Historia

Que el Olimpo greco-romano consistiese en un corral de cuernos nunca fue secreto para el imaginario mortal. Pero que fuese un laboratorio de prodigios culinarios, menos. Para muestra, una receta, inventada un día donde Venus aburrida, casada por fuerza y Júpiter al sudado de Vulcano, decidió actualizarse en fantasías eróticas, nómina de amantes y añadir morbosas novedades incestuosas a su pluriempleada libido atormentada.
Para tal cometido, fichó al hermano más fogoso, el guerrero Marte y a un plato saciante adormeciendo al latoso esposo. La estrategia consistió en bajarse con delfines asombrados hasta la mediterránea Massalia focea (Marsella), elegir los pescados más ricos y elaborar ante fogones celestiales un azafranado y apimentado ragú contundente.
Lo sirvió en dos etapas, primero la aromática sopita, después los ingredientes aderezados de rouille (suerte de mayonesa rojiza muy fuerte) y regados por vinos excelsos.
El soporífico conjunto dejó tal boa renqueante al ingenuo marido-herrero durante varias horas, bastante para que la dama volase a toda tanga canalla explorar las ignotas alegrías marcianas.
El prolífico resultado, en forma de trillizos se llamó Armonia, Miedo (Deimos) y Fobia (Fobos), y el delicioso mejunje, haciendo escuela, kakavia en Grecia, bouillabaisse entre provenzales galos, suquet en Cataluña, caldeirada en Portugal, zarzuela en España y caldereta en Minorque. Es uno de los platos más emblemáticos del puerto de la Bonne Mère (la Virgen que protege los destinos de Marsella) y un hito en su divina gastronomía local.
Dirección para hacer trackback a este post:
http://blogs.periodistadigital.com/btbf/trackback.php/156146
Comparte esta información
Comentarios, Trackbacks, Pingbacks:
Aún no hay Comentarios/Trackbacks/Pingbacks para este post...
Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.
autor
Contacto








