Los gatos, esos finos sibaritas, nunca se equivocan en sus elecciones gastronómicas. Para muestra, ese dormilón deleitándose sobre una improvisada camita de merengues de coco y fresa.
Lo emulará precalentando su horno a 90º y poniendo 4 claras de huevo a punto de nieve con un zumo de limón y una pizca de sal.
Añadir 250 gr. de azúcar en polvo, 50 de coco rallado, bastante extracto de fresa, seguir mezclando con gran delicadeza y una espátula.
Depositar montoncitos en una hoja de papel sulfurizado pintado con aceite de girasol y cocer a termostato 2-3 unos 20’. Retirar justo cuando empiezan a dorar.
También puede dividir la mezcla en dos, jugar con colorantes de cromáticas distintas y así componer unos grandes discos merengados, auténtico arco iris comestible de gran ligereza y sabor. Los niños adoran y los demás también. Las merengues aromatizadas con café soluble muy espeso son de absoluto escándalo.
Viernes, 25 de julio
Juan Luis Recio
Aurelia Delic Karavelic
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Pedro Antonio Martín
Gonzalo Sol
Pilar Carrizosa
Tierras del Olivo
Periodista Digital
Raulet el Artillero
Rosana Fuentes