Con el otoño llega esa maravilla de oro y esmeralda vestida, que Europa occidental degusta en confituras, jaleas, pastas o compotas, mientras la del Este la utiliza como legumbre y en sopitas invernales.
La Grecia antigua la llamaba "Manzana de Cydon", de ahí su nombre botánico "Cydonia". Como la rosa, a cuya familia pertenece, es fruto del amor, buena prueba dio la bella Helena de Troya regalándole un membrillo al guaperas París, con las consecuencias funestas que el mundo mundial conoce. Entre cielos y paraíso olímpicos crecía en abundancia y de hecho, fue predilecta de los dioses que la inscribieron a su dieta divina.
Nosotros nos delectaron de fritas de membrillo, poco conocidas pero deliciosas, que se hacen como las patatas, la única diferencia es añadirles azúcar blanco en polvo al final en lugar de salarles. Curioso y sabroso.
Jueves, 8 de enero
Juan Luis Recio
Pedro Antonio Martín
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Marie-José Martin Delic Karavelic
Gonzalo Sol
Ruta Quetzal
Pilar Carrizosa
Rosana Fuentes
Tierras del Olivo
Raulet el Artillero