
Esta antigua posada del s. XVIII completamente rehabilitada es, sin duda, el lugar ideal para desconectar de la rutina en un paraje único.
Además, su coqueto restaurante, bajo la tutela de la chef Fátima Pérez, completa la oferta con la posibilidad de degustar un lechazo o unas deliciosas setas
Suben las temperaturas, se acerca el verano, el cansancio y el estrés comienzan a hacer mella, y se hace imprescindible tomarse un descanso. La Casona de Montealegre brinda un placentero retiro, renovador, espiritual, casi mágico. Construida sobre el esqueleto de un edificio del siglo XVIII, combina uno de placeres más arraigados de nuestra cultura, la gastronomía; con la relajación del paisaje que inspiró una de las obras literarias españolas más importantes: los Campos de Castilla de Machado.
Y es precisamente en un lugar recóndito de estas llanuras donde se encuentra este remanso de tranquilidad. Concretamente en el municipio de Montealegre de Campos, declarado conjunto histórico artístico, ubicado a los pies de los Montes Torozos, en la provincia de Valladolid. Se trata de un paraje único para desconectar del día a día y disfrutar de la naturaleza en una de las famosas rutas de castillos, que en otro tiempo frecuentaron caballeros de lanza en ristre. La imponente fortaleza de esta localidad, situada a escasos metros de La Casona, es una parada obligatoria para los amantes de la historia y del turismo de interior que recorran este itinerario.
La Casona de Montealegre es el destino más apetecible para una escapada relajante pero, además, para los más inquietos dispone de diversos planes y actividades (paseos a caballo, senderismo, visitas culturales guiadas en grupo…) que configuran un plan redondo. Opciones como:
Cenar, dormir, campo y jardín
Incluye una cena a base de verduras, setas y flores, alojamiento en habitación doble con desayuno, un curso de plantas silvestres del entorno, excursión a Matallana, la naturaleza que nos rodea: el Ecomuseo y la Huerta de Valoria.
Cenar, dormir y navegar
Incluye una cena gourmet, alojamiento en habitación doble con desayuno y un paseo en barco por el Canal de Castilla desde Medina de Rioseco.

La muy a menudo embarazada Claudia, Duquesa de Bretaña en sus mocedades y más tarde esposa del monarca metrosexual Francisco I de Francia, tenía especial antojo con esa fruta, tan regordeta como su persona. La ciruela Claudia, variedad cultivada en Francia desde un ejemplar verde recién traído de Asia devino por consiguiente, metafórica de la predilección Madame François I.
Así se inmortalizó el nombre de la «Bonne Reyne Claudia», entre 2000 variedades conocidas, que van del morado más profundo al verde y dorado más rutilantes, todas deliciosas, fragantes y de carne prieta. Cosas del destino, el ciruelo siendo ya en sí, símbolo de inmortalidad y nutriente divino. En Francia, la ciruela "Reina Claudia" es una de las frutas más apreciadas por su dulzura y jugosidad.
En honor de la real dama confeccionaremos un crumble de ciruelas. Se hace dorando a fuego lento medio kilo de esas frutas deshuesadas en 70 gr. mantequilla. A media cocción, añadir 50 gr. de miel, 1 cucharadita de ron oscuro, canela en polvo y una pizca de jengibre. Reducir bastante el líquido y dejar entibiar.
Realizar la masa de crumble mezclando ligeramente 50 gr. de mantequilla con 2 yemas de huevo, 100 gr. de azúcar blanco en polvo e igual cantidad de harina y polvo de almendras. Verter la fruta en flaneros individuales, distribuir esa mezcla en su superficie y cocer a horno precalentado al termostato 4-5 hasta obtención de un bello dorado.
Ideal para las ociosas tardes veraniegas, se sirve tibio, escoltado de aromáticos tes y cafés helados, dado que el crumble, por su acentuada dulzura, suele provocar mucha sed.
Hoy D. Rafael Ansón nos acerca al universo culinario del “Gastrobar” o “Tapas Bar”, suculento cruce entre el bar de toda la vida y las modernidades culinarias imperantes.
El Presidente la Real Academia Española de Gastronomía nos explica los entresijos de ese cuidadísimo y novedoso concepto, que goza de gran aceptación en esos tiempos de recesión económica.
Son bares gastronómicos regentados por ases de los fogones patrios, al margen de sus afamados y carísimos templos gastronómicos.
Dani García, Paco Roncero, Quique Dacosta, Carles Abellán, Pedro Larumbe, María José San Román, Juan Pablo Felipe o Benito Gómez, entre otros grandes, han trazado una nueva línea gourmet, ideando unos extensos menús informales de alto nivel, donde brillan platos miniaturizados, picoteo y emocionantes tapas-reinas a su firma, como ali oli, gildas, albóndigas, ensaladilla rusa, croquetas, boquerones, setas, pulpos, sepias, callos o bravas. La oferta carnívora convive con las propuestas vegetarianas, regadas ambas por espumosos y vinos selectos, vendidos a la copa. El "culpable" de dicha iniciativa, cosas de ADN familiar, es Albert Adriá, hermano del genio nacional Ferran. El exitoso resultado se llama Inopia, abierto desde 2006.
A diferencia de un bar al uso donde se degustan habitualmente los aperitivos de pie, en ese tipo de establecimiento alternativo existe un servicio de mesa. El espacio, a menudo acristalado, de estilo rompedor con fuertes reminiscencias mediterráneas, tiene que ser muy luminoso, acogedor, pulcro y cálido. La filosofía del Gastrobar es ante todo, un intento de acercar el gran público a una cocina miniaturizada de alta gama, con protagonismo del tapeo con toques de autor, materia prima impecable y a precio rebajado.

El restaurante Baby Beef Rubaiyat de Madrid, aplaudido desde su apertura por su gran selección, variedad y calidad en carnes, acaba de estrenar un nuevo corte. Se trata del Queen Beef, una carne de novilla joven -de 18 a 24 meses- de raza Brangus, que llega directamente de la Hacienda Rubaiyat en Mato Grosso del Sur, y con el que están seguros de complacer a sus clientes más exigentes.
Este nuevo corte sobresale por su suavidad, suculencia y sabor, gracias a que las novillas poseen unas fibras musculares más cortas que las de los machos, presentando además una mayor infiltración de grasa.
Se presenta en una ración de 600 gr. pensada para compartir entre dos comensales, y llega a la mesa, sobre una parrilla donde acaba de hacerse la carne a gusto del cliente. Se sirve acompañada de las tradicionales patatas souflées. Su precio de lanzamiento es de 50 euros por persona.
Los amantes de la buena carne tienen ahora un nuevo motivo para reservar mesa en Baby Beef Rubaiyat, con el añadido de poder disfrutar, durante el verano, de este nuevo corte en las mesas de su maravillosa terraza.
Sobre BABY BEEF RUBAIYAT
Rubaiyat está presente en Brasil desde hace unos cincuenta y uno años con los restaurantes Baby Beef Rubaiyat y A Figueira Rubaiyat, y desde hace más de once en Argentina con el restaurante Cabaña Las Lilas. La apertura de Baby Beef Rubaiyat Madrid, Porto Rubaiyat Madrid y Baby Grill Rubaiyat significó para la familia Fernández Iglesias, los dueños de este grupo de restauración, la vuelta al país de origen del patriarca, Belarmino Fernández Iglesias, que emigró a Brasil en 1951 desde su Galicia natal.
Rubaiyat produce en su propia hacienda de Brasil carnes con denominación de origen, que cumplen con los más estrictos controles de calidad y que, además, son saludables y naturales. La integración entre el trabajo en la hacienda y la labor en la cocina permite satisfacer a los más de un millón de clientes que pasan por sus restaurantes cada año.
Baby Beef Rubaiyat
Calle de Juan Ramón Jiménez, 37
Madrid - Teléfono: 91 359 56 96

Alejandro Sánchez recibe la temporada estival con una carta sabrosa, novedosa y original. Para adaptarse a los tiempos que corren, el chef ha ideado el Menú Express, felizmente disponible también los fines de semana.
Las altas temperaturas ya han llegado y con ellas las escapadas a la costa y los días de playa. En uno de los lugares más apetecibles del litoral andaluz se encuentra el restaurante Alejandro, el sueño hecho realidad del chef Alejandro Sánchez.
Un proyecto que nació hace poco más de dos años y en el que el joven cocinero plasma todo lo aprendido en importantes fogones de nuestro país como Doña Filo, Casa Solla, La Broche… El resultado de este periplo es una cocina creativa pero sin perder nunca el punto de partida, el recetario tradicional de Almería y de Andalucía, que el chef complementa con acertados toques personales.
Sus platos están basados al 100% en productos de mercado, en especial el pescado. El propio Alejandro va todos los días a la lonja de Roquetas de Mar a seleccionar las mejores piezas que después ofrece a sus clientes. Por ello, la carta cambia casi a diario con las novedades que trae el mar.
Pero de cara al verano no faltan entre los entrantes. Pasen y vean: el tomate a las 24 horas con sopa de queso payoyo y albahaca o el taco de foie-gras con caldo de vainilla y verduras salteadas; deliciosos segundos como los tallarines de jibia con caldo encebollado y emulsión de pimientos secos y erizos, la merluza del Mediterráneo en bullabesa almeriense o el conejo con arroz, caracoles y chocolate. Y por supuesto, el clásico de la casa, la lasaña de sardina, así como una gran variedad de mariscos del día. Entre los nuevos postres el chef sorprende con el pan de especias, helado de canela, clavo y sopa de jengibre, sin duda, una explosión de sabor que conquistará los paladares más exigentes.

¡Chapeau! ¡Exitazo total! El pasado jueves se celebró en Madrid la primera de esta serie de catas abiertas organizadas por el Aula Abierta del Vino, con una espectacular acogida entre los numerosos asistentes.
Cientos de jóvenes abarrotaron el 1903 Sport Arena, en una noche donde hubo diversión, premios, risas, buen rollo y como no, mucho vino del bueno. Y la próxima… ¡el 10 de julio en Akavino, en la estación de Chamartín!
Muchas eran las expectativas generadas por la primera Vinoquedada (www.vinoquedadas.com) organizada por el Aula Abierta del Vino y, desde luego, no defraudó.
El vino de calidad, un ambiente divertido y la mejor música estaban garantizados, pero la gran afluencia de público y el buen rollo que se respiraba en el 1903 Sport Arena (Paseo de los Melancólicos, 67. Madrid) el pasado jueves fue sencillamente espectacular. Se estrenaba esta iniciativa de catas abiertas para acercar el mundo de esta bebida milenaria a los jóvenes y lo hizo con un éxito rotundo.
A las 21.00 horas comenzaron a llegar los asistentes y desde el principio ya se veía que la cosa marchaba. Ernesto Gallud, director de Alamesa y precursor de la idea, hizo de genial cicerone de los cientos de vinófilos que se dieron cita con la intención de pasar un buen rato catando unos vinitos, y que se encontraron mucho más. Transcurridos unos minutos y un par de vinos, la hermandad era total.

El arroz es todo un símbolo en España por ser el ingrediente fundamental de la paella, nuestro plato más universal, pero también porque en poco tiempo nuestro país se ha convertido en uno de los principales productores de arroz a nivel mundial.
Existen variedades muy diferentes (de grano largo, como los de procedencia asiática, aromatizados, de grano corto como el arroz bomba ideal platos dulces y risottos, integral, vaporizado).
Pero todos ellos comparten características como su alto valor nutritivo, su adaptabilidad a distintos tipos de dietas o la fácil digestión de este alimento tan saludable.
Del 20 de julio al 2 de agosto el Ritz nos ofrece, de la mano del Chef Jorge González, un festival de Arroces, Paellas y Risottos. Entre las sugerencias que se encontrarán en la Carta destacan: Paella de marisco; Paella de pato con su hígado; Risotto de hongos con Parmiggiano Reggiano y reducción de oporto; Fideua de pisto manchego con bacalao; Falso Risotto de verduras.
El incomparable marco de la Terraza, resguardada del sol por los azulados toldos tan característicos del Hotel y el Jardín, un rincón mágico en el centro de Madrid bajo los árboles cedidos por el Jardín Botánico y las sombrillas, son el lugar ideal para degustar un delicioso almuerzo o cena durante la temporada estival.
Más información:
Marisa de Navascués
Directora de Relaciones Públicas & Comunicación
Teléfono: 00 34 91 701 67 67

La Toja, Jaleo y Al Sur desprenden creatividad en tres ambientes diferentes que convierten cualquier ocasión en un momento inolvidable. Treinta años de experiencia avalan los fogones de este complejo andaluz que combina con armonía los sabores de España.
La Carolina ya no es lugar de paso, ahora es destino preferente. Para los incondicionales de la restauración creativa, para los amantes de la cocina andaluza, para quienes disfrutan de su tiempo libre fuera de casa o simplemente para los que están de paso en la provincia visitando lugares como Sierra Mágina o Cazorla.
El prestigioso Grupo La Toja, con más de 30 años de tradición, presenta un original concepto de ocio gastronómico sobre la primera piedra de su negocio, el restaurante La Toja (Avda. Juan Carlos I, 2. 953 66 10 18. La Carolina, Jaén).
Fundado por el gallego José María Rodríguez Sánchez en 1976, el establecimiento es ahora uno de los más prestigiosos y representativos de La Carolina. Su fama ya ha trascendido las fronteras de la provincia gracias a unos fogones que fusionan las cocinas gallega y andaluza con una excelente materia prima.
El restaurante La Toja ha ido creciendo con el paso de los años y en el mismo recinto, situado en el centro de la localidad jienense, se encuentran el restaurante Jaleo y el exclusivo espacio Al Sur. Se trata de tres propuestas bien diferenciadas que se complementan ofreciendo una sabrosa y cuidada gastronomía para todos los gustos y bolsillos.

¿Ganas de cocina transalpina, económica y sabrosa?
Fragola será entonces, su restaurante ideal. Situado en el centro de la capital ofrece, aparte de unas deliciosas propuestas, una agradable terraza, la mejor opción para disfrutar del buen tiempo a diario.
El verano ha llegado, las suaves temperaturas invitan a lanzarse a las calles, y la ‘operación bikini’ no admite más demoras. Fragola pone la solución ideal en bandeja: comer bien, sano, en compañía, tanto en familia como entre amigos, y siempre a buen precio.
Si además se puede hacer todo esto al aire libre y en el centro de Madrid. ¿Quién se va a resistir? Ese establecimiento ofrece una cocina italiana tradicional con algún toque innovador. Una gran variedad capaz de satisfacer los gustos de un público heterogéneo que apuesta, en todo momento, por una excelente relación calidad-precio. Entre sus especialidades se encuentran: los chips de verduras, originales y divertidos, pensados para compartir y llenar de color la mesa; también como entrante, destaca la provoletta, queso provolone a la parrilla con tomate confitado y orégano, todo un clásico.
En el apartado de las ensaladas merece especial mención la Bresaola; los gnocchi gorgonzola no defraudarán entre las pastas y spaghetti al parmiggiano reggiano, hechos al momento, delante del comensal y sobre el propio queso parmiggiano reggiano, enamorarán.
Los amantes del risotto no se pueden perder el de parmiggiano reggiano y ceps. En el amplio apartado de pizze, la reina indiscutible es la Fragola, a base de tomate, mozzarella, champiñones, bacon, queso cheddar y cebolla caramelizada. Para finalizar, el original tiramisú o el mascarpone caramelizado con láminas de fresas y plátano, ambos caseros, ponen el toque dulce a una carta que satisfaría al mismísimo Garibaldi.

Un excelente plan para los fines de semana es ir a disfrutar de la excelente cocina de La Granja, donde el pollo de grano asado con leña de encina es la exquisita especialidad de este restaurante del norte de Madrid. Su diseño, moderno y dinámico, contrasta con una oferta gastronómica mediterránea con los sabores más tradicionales.
Para disfrutar con la familia, para un almuerzo de negocios, para reponer fuerzas tras una jornada de compras o simplemente para degustar auténticos pollos de grano asados y las mejores carnes a la parrilla, el restaurante La Granja que abrió sus puertas en 1995, se ha convertido en un clásico en el norte de Madrid con una oferta que combina a la perfección los sabores tradicionales de un asador, con una estética actual y dinámica.
La cocina de La Granja es bien sencilla, productos de primera calidad y los inconfundibles gustos y aromas que confiere a los alimentos su parrilla de leña de encina. El plato estrella es su famoso pollo de grano asado a la manera tradicional y servido con un aderezo de siete especias y vino blanco. Una receta ‘secreta’ que cuenta con cientos de admiradores en toda la geografía madrileña.
El pollo es el rey, pero la oferta gastronómica de este restaurante es muy amplia y variada. Entrantes tan sugerentes como las verduras asadas con cabra, queso de cabra sobre pan con verduras y aceite de albahaca, todo al horno; o el revuelto de setas y trigueros son el arranque ideal. Su gran selección de ensaladas es el acompañamiento perfecto de platos como la parrillada de ibéricos, una genial combinación de tres cortes muy de moda: presa, pluma y secreto, servidos con unas excelentes patatas souflé. Los niños, y los no tan niños, tienen un repertorio de hamburguesas espectacular. Desde las originales como la de cebra, kobe y potro (es uno de los pocos restaurantes que recupera esta carne), hasta la especial de la casa, elaborada con ternera de primera, pan de pita, cebolla caramelizada y parmesano; o la de pollo, perfecta para los más pequeños.
Entre los postres, destacan dos auténticas insignias de este restaurante. La tarta fina de manzana, horneada al momento, y la piña catalana, espectacular presentación de media piña natural, con crema catalana, sin duda, el dulce más solicitado desde que abriera el local.

Riquísimo, todo ternura y sabor, de confección rápida y simple, el clafoutis es uno de los florones de la pastelería gala y un postre muy apreciado durante el periodo estival. Aparte, permite aprovechar de manera exquisita, el dulce tiempo de las rojas cerezas.
Esa delicia de origen campesino debe su extraño nombre al verbo “clafir” , que significa “rellenar” en dialecto lemusino. Hecho con todo tipo de fruta (higos, peras, manzanas, piña,melocotones, albaricoques…), adopta entonces el nombre de “flognarde” (o flaugnarde).
Resulta especialmente exquisito compuesto únicamente de cerezas negras, tal como se degusta tradicionalmente en el país hexagonal y así os lo propone Fogon’s.
Ideal para las meriendas veraniegas acompañado de zumos naturales, aromático café helado o un té floral o frutal frío, sabroso y nutritivo, es uno de los preferidos de los niños. Las proporciones indicadas son previstas para cuatro personas.
Precalentar su horno a 200º. Limpiar y secar 700 gr. de cerezas muy maduras, no deshuesarlas, quitarles su rabito. La presencia del hueso añadirá más sabor al resultado final. Reservarlas.
En la batidora, mezclar unos 5 minutos cuatro huevos enteros con 150 gr. de azúcar blanco y una pizca de sal. Agregar 100 gr. de harina fina, medio sobre de levadura química, 30 gr. de mantequilla fundida, 1 cucharada de nata espesa, otra de harina de almendra (o almendras molidas) y 30 cl. de leche desnatada.
Distribuir las cerezas en flaneros individuales untados con mantequilla, verter la crema encima y hornear unos 45’ a 180º. Al cabo, retirar, dejar entibiar y espolvorear un poco de azúcar glas sobre la superficie. Servir tal cual, sin desmoldar. ¡Buen provecho!

Pónte las pilas de jueves a sábado, empezando tu fiesta personal tras la cena, pasándotelo a lo grande en este camaleónico restaurante madrileño que propone copas, sesiones de pop, electrónica, y proyecciones artísticas. Los domingos, la fiesta se ‘lía’ desde primera hora de la tarde, e incluso, desde la mañana.
Queda demostrado que La Camarilla es uno de los locales con más movimiento de La Latina. La última prueba de su dinamismo e hiperactividad es un combinado de buenas mezclas sonoras, cócteles, copas de calidad, y vídeo-proyecciones, pensado para una clientela realmente moderna.
Los responsables de este restaurante de estética castiza y espíritu cosmopolita, dan una nueva vuelta de tuerca y se introducen en el circuito de clubes capitalinos. Lo hacen a base de sonidos pop y electrónicos, que mezclan diferentes Dj’s reconocidos en el panorama actual. Además, esta banda sonora se acompaña de proyecciones artísticas. La Camarilla explora su lado más cool y mudado a animadísimo bar de copas en el que unos charlan y comparten confidencias, otros ligan, se conocen mejor, bailan y todos exprimen los momentos únicos que brinda este camaleónico local.
La Camarilla siempre ha sido lugar de cita de un marchoso público ecléctico. Esta nueva propuesta engancha a una clientela de diferentes edades, intereses y tendencias pero con algo en común: un espíritu rabiosamente joven. De jueves a sábado, la cita es tras la cena, es decir una vez saciado el apetito con las ricas especialidades de su carta. La cocina se caracteriza por el producto de temporada y el sabor mediterráneo, y existen interesantes menús para grupos o el que se sirve en las noches de lunes, martes y jueves por tan sólo 15,90 €.
Las copas y música de calidad no faltan, por supuesto, el domingo, a partir de las 17.30 horas. El séptimo día, cuando se ‘latinea’ por excelencia, en La Camarilla cada uno elige el plan que más le atrae o se queda con todos. Empezando a las 11.30 horas, con el brunch. Este sabroso desayuno tardío y almuerzo temprano se sirve hasta las 14.00 horas y consiste en propuestas dulces y saladas. Es decir: mini pastelitos, tostadas, huevos Benedictine y tacos de bacalao, entre otros; los que hayan reservado telefónicamente y ocupen su mesa antes de las 12.30 horas, se benefician de la promoción dos por uno. En pocas palabras, tan sólo 19€.
Domingo, 5 de julio
Juan Luis Recio
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Marie-José Martin Delic Karavelic
Pedro Antonio Martín
Tierras del Olivo
Rosana Fuentes
Gonzalo Sol
Pilar Carrizosa
Ruta Quetzal
Inés Vázquez Hernández