Tal vez por contaros esto vaya a ocasionar cierta irritación en alguna persona de mi facultad, lo cierto es que me da igual. Ocurrió en la última Junta de Facultad, junta extraordinaria por cierto. El orden del día era la creación urgente y aprobación de un nuevo grupo para el curso de primero de Ciencias Físicas. Tras muchos años de sucesivos descensos de las matriculaciones, por fin se producía un repunte, y de alrededor de 150 matriculados el año pasado, las matrículas subían a 200. Para colmo de males, la cosa se agravaba con un aumento de nuevas solicitudes de alumnos del plan antiguo por pasarse al plan de estudios nuevo, llamado como “plan Bolonia”.
Muchas veces todos nosotros escuchamos hablar por la prensa de un estudio científico que dice tal o cual cosa. Cuando luego intentas localizarlo en Internet para poder enterarte mejor sobre lo que el estudio dice, te encuentras con que no hay forma alguna de encontrarlo.
Hoy es un día que me hubiera gustado no aparecer por la universidad, pero tenía que venir. El caso es que nada más llegar al metro de Ciudad Universitaria te encuentras unos antiBolonia animando al voto contra el Proceso de Convergencia Europea o Espacio Europeo de Educación Superior (EEES). Si, y hoy en la Complutense es el día de las votaciones promovidas por la Delegación Central de Estudiantes.
Varias juntas de facultad, comenzando por la de ciencias físicas, han aprobado o están por aprobar escritos en apoyo al rector de la complutense Carlos Berzosa. Ya han conseguido los antibolonia un objetivo suyo inesperado, que los rechacen por sus acciones el cuerpo de profesores de la universidad y sectores de estudiantes que no compartimos semejantes medidas de acción.
Pues se ve que el miércoles o el jueves pasado, un grupo de estudiantes que según la organización eran 200, algún diario decía un millar, y según mis fuentes por uno de sus simpatizantes eran solo 80, invadieron el rectorado de la Universidad Complutense de Madrid con diversas consignas contra el Espacio Europeo de Educación Superior (según ellos eso se llama Bolonia), y quisieron boicotear la aprobación de los nuevos planes de estudio. El rector Carlos Berzosa salió a hablar con ellos, muy seguro de si, y por poco se lo llevan por delante, pues de repente se pusieron agresivos, lo insultaron y en un momento dado aquello se temió fuera un linchamiento. Y es que Berzosa se niega a dar marcha atrás en la aprobación de los nuevos planes de estudio que le envían las facultades.
Si este año no hubiese estado en Junta de Facultad seguramente me hubiera enterado bastante mal o no me hubiese enterado de la existencia del nuevo plan de estudios que ha aprobado la junta de facultad. A mi no me gustan muchos planteamientos del mismo, tampoco es una calamidad ni un desastre, pero no es mejor que el anterior.
Este año que viene anuncian que va a ser peor, que la facultad puede perder entre un 30% a un 20% de alumnos de nuevo ingreso. Dicen que Junio ha traído 130 matriculados, y que septiembre veremos si consiguen si llegar 20 porque ni claro lo tienen.
En sexto lugar, la docencia. Es el problema más grave de la universidad. No pocos profesores están en la universidad sin ánimo por la enseñanza, más bien están porque constituye un sitio para investigar o que el cargo tiene unos atractivos privilegios laborales. Más bien creo que es la investigación lo que mueve a la mayoría a ejercer su profesión. Por ello son bastantes los profesores que muestran una total o gran desgana por la docencia, incluso aquellos que tienen hasta entusiasmo por la misma se ven muy limitados debido a las dificultades que plantea desempeñar dos tareas que en ocasiones no tienen nada que ver.
En cuarto lugar la nueva reforma de la Convergencia Europea. Constituye esta reforma, en mi opinión, el gran timo de los timos en cuanto a reformas se refiere. Se quiere unificar nuestros estudios siguiendo ideas felices y poco realistas. En lo que sé de ciencias físicas, la carga de temario en lo que a óptica se refiere, por poner un ejemplo, de un plan de estudios de Francia, Italia o España es bastante diferente. Si esto lo extiendes a todas las materias, te encuentras con muchísimas diferencias formativas entre un físico español, uno francés o uno italiano. Pero incluso entre universidades españolas las diferencias se aprecian y afloran.
Fue este miércoles pasado cuando en la asociación Hypatia de físicas fui vetado para ser candidato a Junta de Facultad por el presidente de la asociación. Entonces me di cuenta que tenía un enemigo, y lo que yo suponía puras divergencias en realidad son otra cosa.
Hace una semana he publicado en mi web una colección de problemas resueltos de la asignatura más difícil de mi carrera en la complutense. Se trata de Termodinámica I.
He visto dos reformas universitarias en los últimos 5 años, y la diferencia entre unas y otras es realmente nula. Ahora se nos viene encima la reforma educativa llamada Convergencia Europea o EEES (Estudios Europeos de Educación Superior).
Sábado, 21 de noviembre
Juan Fernandez Krohn
Julián Moreno Mestre
Pedro Tarquis
Siro López
Jaime Vázquez Allegue
Rodrigo del Pozo Fernández
Asoc. Humanismo sin Credos
Vicente Haya
Sor Lucía Caram O.P
Francisco Baena Calvo