Egipto.
Una diferencia religiosa fundamental entre los egipcios y los babilonios es su relación con los dioses. Mientras que para los babilonios estos eran enemigos de la humanidad, para los egipcios eran todo lo contrario, eran amigos y velaban por la humanidad tanto en la vida como en la muerte. Era impensable para ellos que la humanidad hubiese inventado o descubierto el habla, la escritura, la arquitectura y el cálculo sino fuera gracias a la intervención de los dioses. Entre sus dioses, fuente e inspirador de conocimiento, era Thot y Mait, diosa de la verdad. Thot era un dios lunar, un medidor del tiempo que registraba dias y años (como si el hombre no pudiera hacerlo por si mismo). Era además el rey de la palabra y el inventor de la escritura, y por ello el gran bibliotecario. También era el dios de los astrónomos egipcios.
1. La ciencia en el mundo antiguo.
Las primeras civilizaciones que aparecen en la historia surgen en China, en los valles de los ríos Eufrates y Tigris, en el Indo y en el Nilo. Los pueblos más conocidos hasta ahora, y por la información que poseen en la actualidad los arqueólogos, son los babilonios y los egipcios.
Muchas veces todos nosotros escuchamos hablar por la prensa de un estudio científico que dice tal o cual cosa. Cuando luego intentas localizarlo en Internet para poder enterarte mejor sobre lo que el estudio dice, te encuentras con que no hay forma alguna de encontrarlo.

Sagredo: Me encontraba un día en casa de un médico muy famoso en Venecia, a cuyas lecciones acudía mucho público, unos por deseo de estudiar, otros por la curiosidad de ver ejecutar una disección por la mano de un anatomista tal realmente instruido como cuidadoso y hábil. Aquel día, pues, ocurrió que buscábamos la raíz y el comienzo de aquel nervio que es la base de una célebre polémica entre los médicos de la escuela de Galeno y los peripatéticos. Cuando el anatomista mostró cómo el tronco principal del nervio, partiendo del cerebro, recorría la espalda, se extendía por la espina dorsal y se ramificaba por todo el cuerpo, y que sólo un hilo muy fino llegaba al corazón, se volvió a un caballero conocido peripatético, en cuyo honor había él hecho su demostración con extraordinaria meticulosidad, y le preguntó si se había convencido de que los nervios se originan en el cerebro y no en el corazón. A lo que nuestro filósofo, tras meditar unos instantes, contestó: “Lo habéis demostrado con tanta claridad y evidencia, que si no se opusiera a ello el texto de Aristóteles, quien expresamente dice que los nervios nacen en el corazón, no habría más remedio que daros la razón”.» (Galileo Galilei, Diálogos sobre los dos sistemas máximos)
Y he querido traeros esta cita. Que sirva de crítica a todos aquellos que se contentan en sostener su autoridad con eso del ipse dixit. Si lo dice Einstein va a misa, si lo dice Kant nada se puede objetar, y si si esto lo dice tajantemente el catecismo o un Papa es axioma y no hay nada más que demostrar. Es una pena que algunos se empeñen en ir contra el mundo de los sentidos, contra aquello que se percibe, se ve o se siente. La condena al mundo cuando no satisface nuestras ideas escritas sobre el papel o sobre una tabla de imperceptibles y platónicas leyes sigue hoy demasiado vigente en el mundo científico como en el religioso, pasando como no, por el filosófico.
Existen en física muchas formas de estudiar y describir el movimiento de los cuerpos, los que conozco y he estudiado siempre se basan en la existencia de sistemas de referencia. En Estructura del Espacio tiempo estudié estos:
Relatividad aristotélica.
Relatividad galileana.
Relatividad newtoniana.
Relatividad minkowskiana.
Relatividad einsteniana.
Lo podrán leer en un blog de blogosfera, una tiburón queda embarazada sin haber entrado antes en contacto con machos de su propia especie. Con esto ya son dos los casos por partenogénesis descritos en tiburones.
Y ahora bien, si en una especie como el tiburón esto es posible ¿no podría darse el caso en humanos? Y aunque en teoría una mujer por partenogénesis solo podría dar lugar por partenogénesis a un clon de si misma, ¿no se estaría a un paso de explicar científicamente el nacimiento de Jesucristo? Con ello me sigo preguntando si: ¿no será que al fin y al cabo Dios hace milagros desde las “leyes de la naturaleza”? Pero esto es especulación para fomentar un debate.
La física está plagada de experimentos fracasados, y muchos de esos fracasos han dado pié a grandes investigaciones y otros con sus fracasos han servido para apoyar las nacientes teorías o mejorar la experimentación, por tanto ya es más difícil no alegrarse por tales fracasos
Corría el siglo XIX y en aquellos días la fuerte influencia de Newton había establecido que la luz eran corpúsculos, pero los experimentos demostraban que la luz era en realidad una onda, y estaba apunto de llegar Maxwell y establecer como definitiva la teoría ondulatoria de la luz como onda electromagnética. Se obtener algunos resultados que aportasen un éxito a la teoría corpuscular o a la teoría ondulatoria de la luz..
Existen lectores que en ocasiones no tiran ni del google para enterarse de algo. Un tal Babieca me recrimina por llamar tonto al catedrático lucasiano de Cambridge, Stephen Hawking. Pues mire usted, un tonto hace continuamente tonterías y lo peor es que rige o razona mal. El caso de Hawking lleva ya años meando fuera del tiest, le recriminan muchos científicos y el sigue en sus trece de seguir meando fuera del tiesto.
Stephen Hawking fue brillante hace muchos años, tal vez hace dos décadas, cuando podía comunicarse mejor y hacía una física teórica decente. Tiempo después se enfrascó en las ideas más complicadas y abstractas de la física teórica y más que hacer física parece que hace matemáticas.
Han sido montones los físicos que una vez en su vida hicieron una contribución a la ciencia y después lo que hicieron es estorbar. Uno de ellos fue Louis de Broglie, el de la hipótesis de la dualidad onda-corpúsculo que tanto fascina a los filósofos. Después de aquel gran éxito suyo se opuso durante el resto de su vida a la mecánica cuántica, y dicen que fundó una escuela de físicos renegados de la mecánica cuántica que pretenden explicar el mundo atómico a base de intrincadas geometrías y trayectorias. El fracaso de sus discípulos es monumental, y en alguna ocasión se ve alguno de ellos manifestándose delante de la puerta de mi facultad.
Son poquísimos los que conocen la experiencia de un físico que tristemente no brilló por nada, se trata de F. Rouss. Se le supone un especialista en coloides según el libro de Termodinámica del profesor Aguilar Peris. Pero por más información que he buscado de él o de su experimento, todo parece indicar que el hombre acabó condenado a ser casi por completo ignorado y sus estudios debieron casi desaparecer.
Hubo un comentario que me vino por parte de un anónimo compañero de facultad que me conoce. El no dar nunca la cara por parte de algunos ya se sabe. Aparte de revelar que acabo de quitarme una asignatura de tercero, eso me da pié a decir un par de cosas que quiero aclarar.
No voy a decirles que respaldo el Gran Colisionador de Hadrones, cada vez que lo oigo nombrar me indigno y se me ponen radiales los pelos.
Sábado, 21 de noviembre
Juan Fernandez Krohn
Julián Moreno Mestre
Pedro Tarquis
Siro López
Jaime Vázquez Allegue
Rodrigo del Pozo Fernández
Asoc. Humanismo sin Credos
Vicente Haya
Sor Lucía Caram O.P
Francisco Baena Calvo