Muchas son las gilipolleces que provienen de los colectivos LGTB, que muy lejos de ocuparse de los problemas marginales de una comunidad, terminan sometiéndola al mayor de los ridículos que le granjean una apariencia totalmente alejada de la realidad. Las locas, las travestís, las mariquitas emperifolladas y demás folclore, son una minoría ridícula que no representan para nada la realidad LGTB. Tampoco los chaperos que sacan el día del orgullo gay en carrozas. De hecho, son muchísimos los homosexuales y bisexuales que no soportan la pluma exagerada, aunque hay cierta disposición a tolerar la pluma moderada.
Martes, 29 de mayo
Pedro Tarquis
Juan Fernandez Krohn
Manuel Mandianes
Alejandro Córdoba
Desiderio Parrilla Martínez
Asoc. Humanismo sin Credos
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Margallo
Francisco Baena Calvo
Julián Moreno Mestre