Con esto de emanciparse, uno termino comprendiendo que es quedar petrificado ante la temible factura de la luz. No es ninguna broma cuando la recibes, lo primero que te viene es cierto desánimo y decepción. No comprendes bien como has podido gastar lo que ahí se asegura que has gastado o consumido. De repente un día decides tomar medidas, te dejas llevar por la moda de las bombillas de bajo consumo y compras una docena para cambiarlas todas y ahorrar en watios, y tras hacer esto, descubres que tu iniciativa no da apenas los frutos esperados traducidos en la factura. ¿Unos pocos euros? Pues más me he gastado en bombillas de bajo consumo que en bajar la factura de la luz.
Martes, 29 de mayo
Pedro Tarquis
Juan Fernandez Krohn
Manuel Mandianes
Alejandro Córdoba
Desiderio Parrilla Martínez
Asoc. Humanismo sin Credos
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Margallo
Francisco Baena Calvo
Julián Moreno Mestre