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¿Las flagelaciones eran penitencia?

28.01.10 | 11:45. Archivado en Religión
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Tras el artículo de opinión anterior, mi fiel lector Acólito, discrepó conmigo alegando que el Papa hacía penitencia. El caso es que me cuesta creer que el Papa, estando donde está, con la cultura que sin duda tenía Juan Pablo II, y hasta con un confesor que sin duda tendría, hiciera esto y no otras cosas como penitencia. Si verdaderamente hacía penitencia, no comprendo si Juan Pablo II era pretridentino, o es que cargaba con pecados de muchísima gravedad como para mortificarse a diario.

En primer lugar, no creo que Juan Pablo II cometiese pecados tan graves para tales penitencias. Y en segundo lugar, si así fuese, ningún pecado tan grave puede justificar una penitencia tan salvaje.

Y sobre los ayunos, eso me cuesta creerlo teniendo el Papa tal cantidad de actos y viajes en su agenda. A lo mejor un día no desayunaba, no comía y no cenaba, pero dudo que haciendo ayunos fuertes con tanta frecuencia hubiera podido resistir más de 25 años de pontificado.

Tiendo a creer que todo esto de airear los secretos de alcoba, que a saber si son ciertos, obedecen a una finalidad. No creo que se quiera hacer público estas cosas así sin más, pues escandalizan, algo hay detrás. Tal vez haya interesados en parar su beatificación. Tal vez hay quienes quieren recuperar costumbres perdidas. Tal vez, temiendo que esto se supiera, hayan querido lanzarlo para encubrir o enmascarar, o tal vez delatar, algo concerniente a Juan Pablo II. Francamente, no lo sé y no entiendo a ciencia cierta porque buscarle estos méritos para santidad cuando seguramente podrían alegar otros muchos. Lo que pienso es que ciertos prelados quieran ganar dinero vendiendo libros sobre Wojtyla, pues ya fuera vivo o muerto, el fanatismo entorno al Papa genera unos ingresos millonarios. Pero como os digo no lo sé.

Pero lo que si creo acólito, es que no podía tratarse de una penitencia. Si así fuese, el Papa la hizo muy mal, porque un penitente rodeado de dinero, lujos e influencias, tal vez hubiera hecho algo verdaderamente más coherente apartándose de aquello como penitencia. Salvo que esa misma opulencia, lujos e influencias fuesen la causa de sus dolores, en cuyo caso vuelve a ser culpa suya hacer penitencia sin tener intención de enmendar su “pecado”, que en mi opinión tampoco es para tanto.

Yo creo que, si realmente hacía eso, lo hacía para mortificarse, en cuyo caso también lo desapruebo porque el método era peor que la enfermedad. Si uno quiere renunciar al tabaco, hace esfuerzos por dejarlo. Si uno deja el sexo, hace también esfuerzos por dejarlo. Si para dejar el tabaco hay que clavarse púas, azotarse o dormir desnudo en el suelo, es que su problema realmente está lejos de superarse. Y si así fuese, Juan Pablo II debió haber encargado que su confesor fuese además de sacerdote, sicólogo, que en la Iglesia los hay y seguramente a montones.

Pero como ya os dije, esto de airear estas cosas creo que obedece a una estrategia que ahora no sabemos cual es y que intención persigue, pero estas cosas no se cuentan a la prensa con tanta gratuidad. Y más cuando hoy en día escandalizan y se prestan a malas interpretaciones. Aunque tal vez, es posible que ciertos prelados vaticanos de la Santa Sede no tengan ni dos dedos de frente, y vivan tan aislados del mundo, que ni se den cuenta de los graves riesgos de seguir jugando con el fanatismo entorno a Juan Pablo II.

PD: Muchos sabéis que no soy un defensor de Juan Pablo II, más bien un crítico. Pero no me creo esto de las flagelaciones. Además, no comprendo que supuestamente quienes le quieren, revelen hoy sus secretos de alcoba de los que nunca presumió y más bien trató que nadie se enterase por ser un tema privado. Más que honrarle, creo que le están haciendo un desprecio, una violación a su intimidad.

12 comentarios


Los comentarios para este post están cerrados.

Comentarios
  • Comentario por CHARLY 01.02.10 | 12:23

    Enrique

    estas prácticas son voluntarias, no obligatorias, y no vienen en ninguna regla monástica, contemplativa, mendicante, etc... El único peligro que conllevan es el de hinchar el orgullo espiritual, muy peligroso. Esto sucede con casos muy excepcionales, muy pocos, mas bien del pasado. Por ejemplo, se dice de San Juan de la Cruz que lo hizo de novicio en Medina del Campo y en Salamanca, pero lo dejó al ser presbítero, y ya luego en la Reforma no volvió a hacerlo, ni a aconsejarlo a novicios y novicias, y tuvo que actuar reciamente en el noviciado de Pastrana, para cortar tales prácticas por lo sano. Un saludo cordial.

  • Comentario por POLVO 31.01.10 | 20:46

    "Además, no comprendo que supuestamente quienes le quieren, REBELEN hoy sus secretos de alcoba ..." ¿Rebelen? Juan Pablo II se deberá estár rebelando en su tumba por tus escritos. Chico, antes de escribir, aprende ortografía. Te falla el fondo y la forma.

  • Comentario por Enrique 30.01.10 | 18:15

    Imitar a Jesus en esto es imitar lo accesorio e ignorar el mensaje positivo principal. Te critico porque defiendes unas practicas dañinas que solo pueden causar daño, tanto físico como psicologico, a los que las sigan. Destilas el típico mensaje fanático, distorsionado y enfermizo que siguen y propugnan los miembros del Opus Dei.

  • Comentario por CHARLY 30.01.10 | 12:15

    Enrique

    Poco me gusta hablar en vano, ni siquiera trato de convencer a nadie. No me interesa discutir. Además ¿qué te importo yo?, ¿quién soy yo para tí? ¿Por qué me juzgas? ¿Por qué me insultas? ¿Acaso me conoces suficiente? Estas son las preguntas que debes responderte. Lo demás no importa.
    Deberías exponer causas profundas, no opiniones sentimentales, de la oda de hoy día, pues hay que imitar inteligentemente al Divino Maestro, con su permiso siempre. El nos dio ejemplos sublimes y perfectos. La mortificación ascética es un medio, no un fin en sí, no tiene valor sino para purgar la concupiscencia del ego inferior... siempre teniendo presentes los fines superiores del ser humano que acata la norma divina. Cada uno toma la decisión meditada siempre con la voluntad de un maestro.

  • Comentario por Enrique 29.01.10 | 23:38

    Charly, usas el discurso rancio, absurdo, radical y desconectado de la realidad típico que usan los fanaticos para justificar lo injustificable.

  • Comentario por CHARLY 29.01.10 | 16:08

    Hay mortificación voluntaria, y la hay obligada. Jesús durmió siempre en el suelo, sin cobertizo. Esto es renuncia, áscesis, pobreza voluntaria, penitencia, mortificación, escogida por el Reino de Dios y su Justicia, es decir voluntariamente. Jesús pasó 40 días y 40 noches, sin comer, sin beber, sin dormir. Esto también es áscesis y mortificación, penitencia y purificacion, es decir herramienta espiritual de la VIA PURGATIVA, la primera de las TRES VIAS ESPIRITUALES: purgativa, iluminativa, y, unitiva. Si Jesús, el divino maestro, lo aceptó todo con amor ardoroso y deseo ferviente, porqué no lo imitarán de corazón sus amigos íntimos, sus complacidos con El, los próximos y allegados. Todo es querer, poder, y amar.

  • Comentario por Emérito Agusto 28.01.10 | 21:25

    Según la doctrina de la Iglesia, al ser responsables ante Dios por la vida que nos ha dado, tenemos obligación de cuidar la salud dentro de límites razonables. Exponernos a peligros deliberados o innecesarios, descuidar la atención médica, descuidar el necesario descanso (no dormir o no comer lo debido), es faltar a nuestros deberes como administradores de algo que es de Dios. Mutilar el cuerpo innecesariamente es pecado, y pecado mortal si la mutilación es seria en sí o en sus efectos.

    El Papa JPII ¿conocía estas consideraciones morales sobre el quinto mandamiento?


  • Comentario por acolito 28.01.10 | 19:07

    yo me fragele hace años !!que horror!! cuanto dolor senti...¿para que me ha servido?.por cierto vendo mi latigo..al mejor postor.

  • Comentario por Vicente 28.01.10 | 15:05

    he querido decir JUAN PABLO II

  • Comentario por Vicente 28.01.10 | 15:04

    juan pablo I hacia penitencia porque lo creia necesario por el y por a Iglesia.

  • Comentario por Chencho 28.01.10 | 13:38

    Tu mismo reconoces que JPII vivía en una habitación humildemente. ¿todo lo demás que lo reodeaba? impuesto por el cargo y no por decisión personal. (por referencia a tu cita: "un penitente rodeado de dinero, lujos e influencias, tal vez hubiera hecho algo verdaderamente más coherente apartándose de aquello como penitencia"). Su penitencia también fué vivir con lo que el cargo suponía.

    El que JPII se flagelase es algo anecdótico dentro de su vida.

    Eres un crítico de JPII, pero no te has leido nada de lo que escribió: 14 encíclicas, 14 exhortaciones apostólicas, 3 libros escritos, 6 sínodos de obispos realizados...

    Criticas a JPII por las flagelaciones y por mucho menos defiendes a Masiá. Si pides a la gente que lea a Masiá (eres un "fanático" suyo) para ser críticos con su obra ¿por que no lees aJPII? ¿a parte de las flagelaciones que es lo que dijo que tan en contra suya te pones?

  • Comentario por El Ángel Rebelde 28.01.10 | 12:15

    Un abrazo de despedida a Julián y acolito. Os revelo que os recordaré siempre gratamente. Que sigáis siendo como sois.

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