Tal vez por contaros esto vaya a ocasionar cierta irritación en alguna persona de mi facultad, lo cierto es que me da igual. Ocurrió en la última Junta de Facultad, junta extraordinaria por cierto. El orden del día era la creación urgente y aprobación de un nuevo grupo para el curso de primero de Ciencias Físicas. Tras muchos años de sucesivos descensos de las matriculaciones, por fin se producía un repunte, y de alrededor de 150 matriculados el año pasado, las matrículas subían a 200. Para colmo de males, la cosa se agravaba con un aumento de nuevas solicitudes de alumnos del plan antiguo por pasarse al plan de estudios nuevo, llamado como “plan Bolonia”.
Total, la cosa era para felicitarse, para estar muy contentos, para alegrarse. Más alumnos implica más grupos de docencia, y más grupos de docencia implica más beneficios para la facultad. Pero pronto se vio que la cosa no era alegría para no pocos.
Unos días antes el decanato solicitó profesores voluntarios para dar las materias de dicho grupo. Por supuesto esto repercutiría en que los propios profesores ganarían créditos de docencia. Pero en contra de lo esperado, hubo un rechazo frontal por parte de la mayoría de los departamentos de profesores de mi facultad contra la iniciativa del decanato. Unos profesores se quejaban de las prisas en formar un nuevo grupo, otros que no había tiempo para que los profesores pudieran prepararse las nuevas materias de primero, otros alegaban que debió haberse hecho una previsión por parte del decanato, y hasta había quien sugería rechazar a los nuevos alumnos.
Yo asistí atónito a lo que escuchaba. Y más sorprendido me quedé cuando ante la negativa del profesorado de hacerse cargo de la docencia, se optó por entregarle la misma a los becarios y doctorándoos. Tan solo unos pocos profesores titulares aceptaron algún grupo de docencia.
Duela mi crítica o no, lo que si puedo asegurar como alumno tras presenciar dicha Junta de Facultad, es que me llevé la impresión que a no pocos de mis profesores (por no decir muchos o la mayoría) no le gusta nada dar clase. No es comprensible como habiendo profesores en la facultad que solo dan una asignatura al año o dos, y muy raro es el que da tres, no se ofrezcan a cubrir la docencia de un grupo de primer curso. Por muy nuevo que sea un plan de estudios, cuando hay ganas por dar clase, uno se prepara la materia. ¿Es que acaso un licenciado y doctor en física, con artículos publicados, es incapaz de dar una asignatura de laboratorio de física o unos fundamentos de física? ¿Acaso un departamento de matemáticas es incapaz de dar alguno de los tres grupos de matemáticas? Pues que curioso que se hayan visto más capaces de dar las asignaturas de primero nuestros becarios y doctorándoos y no nuestros profesores titulares.
Para colmo de males, algunos de los quejicas en junta, dudaban de la capacidad de los becarios y doctorándoos para dar dichos grupos. Pues que vergüenza, encima ni dan clase ni quieren dejar que otros la den.
Pues esto es solo una muestra de la clase de profesores que pueblan nuestra universidad. Que cada uno piense lo que quiera. Esta es mi opinión.
Los comentarios para este post están cerrados.
Es doctorandos, que en latín quiere decir "los que se van a doctorar", como agenda significa "lo que va a ser hecho".
Chencho: Tristemente hay pocos profesores que sean buenos investigadores y buenos docentes al mismo tiempo. De hecho, un día trataremos sobre publicaciones, es tema bastante interesante.
Y también abordaremos lo que debiera ser el profesorado en la universidad.
Preferiría que fuese como en otros paises en los que los profesores de universidad tienen cátedra durante cinco años y después deben revalidar su puesto. (y lo mismo para el resto de los funcionarios)
También es cierto que en esos paises se invierte más en educación.
Que un profesor universitario publique y haga investigación no es malo, es buenísimo. Significa que es mejor en su campo. Lo que falta es que además sea buen profesor y comunicarlo a los alumnos.
Queridísima Intrigada:
Te deseo el mejor de los fines de semana -lleno de amor, como veo, con tu novio; qué mejor forma de pasarlo.
Recibe un beso muy, muy fuerte.
la universidad española es de vómito
http://www.youtube.com/watch?v=CY8n9OW1v1g
Bueno queridísima Baby y acolito, que paséis un estupendo finde, que ya he de irme (muy gustosamente).
Acolito, yo en tu lugar volvería a Huelva al mismo sitio en que te hicieron el guiño el otro finde y a la misma hora, haciéndote el distraído y como quien no quiere la cosa; como pasando por ahí casualmente..., que a lo mejor...(Pero esta vez fíjate bien, ¿eh?): ¡suerte y no dejes pasar la ocasión!
Besos a ambos.
¿No será que los profesores están más ocupados de sus publicaciones y sus curricula para hacer méritos y trepar como burócratas chupatintas pelotas de sus superiores antes que de dar clase?
Quizá si en vez de 200 alumnos hubiesen sido 2000 se habría ofrecido el mismísimo catedrático, eso sí, recomendando su propio manual que suele empezar por "Colmando un vacío..., etc" y cuyo precio de venta al público es un poco caro, eso sí. Habría habido bofetadas en esa Junta de Facultad para dar las clases.
Quizá la solución estaría en privatizar las Facultades. Los catedráticos y profesores, en vez de entrar a dedo y por endogamia, serían contratados atendiendo a su acreditada valía docente y los alumnos no tendríais que aguantar a según qué inútiles. Incluso el beneficio social sería mayor pues de las Universidades saldrían titulados preparados, no como los semianalfabetos que están saliendo desde hace un tiempo.
Suerte que estoy contenta por ser finde, si no...
Domingo, 19 de febrero
Antonio Aradillas
Jose Gallardo Alberni
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Baena Calvo
Juan Fernandez Krohn
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Salvador García Bardón
Alejandro Córdoba
Movimiento Rural Cristiano