Se ha especulado sobre su visita. Lo cierto es que vino como una estrella fugaz y cuando quisimos darnos cuenta ya estaba en Roma. Pero ha levantado una polvareda que no comprendo. Todo el mundo saber si alguien ganaba o perdía y al final parece que con Bertone ganan todos porque todos se ponen contentos. Pues si ganan todos que regrese otra vez Bertone.
Bertone no vino a España a perjudicar a Rouco, tampoco a dar únicamente una conferencia. Hizo una visita de cortesía y ya está, ahí se acabó todo. Si he sabido por mi amigo cercano al entorno del cardenal Rouco, que existía una ligera preocupación por la instrumentalización de la visita. Bertone venía a España y vería a Zapatero, si Bertone no se movía bien quedaría Rouco desautorizado frente al gobierno. Había y existía un problema para Don Antonio María, el problema es que Bertone venía con Cañizares, así que había que hilar también fino. A Cañizares se le va mucho la lengua, pero en el Vaticano de la misma forma que tienes amigos tienes también enemigos, y si hablas mucho tus enemigos consiguen más información que debidamente utilizada puede ocasionarte daño. Por ello y por lo que me contaron, el problema no era que Cañizares hable mal de Rouco (sería quemarse), sino que aconsejase a Bertone en algo que provocase sin quererlo y desearlo daño a Rouco.
En este sentido se anuló una cena oficial entre Bertone y personalidades políticas en la nunciatura, existía preocupación que eso significase una prolongación de la reunión con Zapatero. Estratégicamente se ve malo, si el gobierno quiere llegar a acuerdos con la Iglesia debe ser a través del presidente de la Conferencia Episcopal y no que tenga que ser por una relación muy fluida con el número dos de la Iglesia. Por ello era necesario mantener frías las formas y no excesivamente cálidas hasta el punto de llegar a compartir una cena.
Esta era la temida estrategia de la que pudiera valerse Cañizares, si quiere volver a España como arzobispo necesita mantener conversaciones fluidas con el gobierno, y para ello el gobierno debe reclamar para el diálogo al cardenal Bertone y no al cardenal Rouco, así a él le pilla en medio el asunto.
Mi amigo me insistió en que no obstante esperemos a ver cual será el paso del gobierno socialista con la Iglesia, pues determinará esto decisivamente si gana Rouco siendo el gobierno quien trate con él o gane Cañizares buscando el gobierno entenderse directamente con la Santa Sede. Él desde luego apuesta por Rouco, digo yo que por ser su jefe. Rouco se ha quitado en España el problema de Cañizares, pero Cañizares se lo puede ocasionar en Roma. Aunque es más que posible, y en eso se jactaba mi amigo, que la lengua compulsiva de Cañizares lo terminen arrinconando e incapacitando para hacer de interlocutor.
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La visita de cortesia la hizo al gobierno. No venía a verlos a ellos. Por eso no les dijo nada, ni tampoco se esperaba que lo hiciera.
Venía invitado por la conferencia episcopal española y es allí donde dijo lo interesante. ¿tienes un enlace a lo que dijo en la conferencia?
En la iglesia austríaca, sólo en 2008, unas 40.600 personas se dieron de baja del registro de fieles. Desde los años ochenta las bajas anuales son entre 30.000 y 50.000 personas. (La Voz de Galicia, 10.2.09)
En su discurso ante los obispos, Benedicto XVI se refirió al laicismo de Francia, uno de los temas que marcó su visita a París, destacando la «originalidad» de la situación francesa, que la Santa Sede «desea respetar». Se felicitó de que Sarkozy hubiera resaltado «los valores cristianos de Francia». 300.000 francesas, trescientas mil, ejercen cada año su derecho al aborto.
Martes, 29 de mayo
Jesús Espeja
Mariano Fresnillo Poza
Jordi Llisterri i Boix
Pedro Tarquis
Juan Fernandez Krohn
Manuel Mandianes
Alejandro Córdoba
Desiderio Parrilla Martínez
Asoc. Humanismo sin Credos
Josemari Lorenzo Amelibia