No me gusta mucho usar la conexión de un vecino para acceder a Internet y sin que él se de cuenta. No me ha quedado más remedio que coger una antena (que creo la llaman Wireless), un cable largo USB, y enfocarlo hacia donde pillase una conexión Wifi que no estuviera protegida por contraseña. No sé quien será el generoso vecino o ciudadano anónimo que me está proporcionando esta conexión, la antena la he puesto en la terraza, y si este vecino cierra su router por lo menos me he asegurado que dirigiendo esta antena hacia otra dirección capto otra señal y puedo conectarme.
Es una putada la incompetencia del servicio técnico de Orange. El miércoles perdí la conexión, llame a la centralita y una chica que debe ser muy novata se encargo de fastidiar por completo el router. Ya ni puedo acceder con la IP y Orange no me da más solución que esperar, eso si no cambio antes de compañía.
Por ello aprovecho este pequeño momento para programar los próximos post de mi blog. Si no respondo será porque no tengo conexión propia y no quiero abusar, tengo una entrega este lunes, y un examen el miércoles. Pero este blog seguirá funcionando ante cualquier adversidad que se me presente.
Los comentarios para este post están cerrados.
Intrigada, muchas gracias por preguntar. Ahora me toca ir colocando los post, algunos ya casi caducos.
Me alegro de que el motivo sea éste, pero, a ver si soy yo tu "vecino"...
Mucha suerte...
Sábado, 18 de febrero
Guillermo Gazanini Espinoza
Josemari Lorenzo Amelibia
Religión Digital
Francisco Baena Calvo
Pedro Tarquis
Juan Fernandez Krohn
Angel Moreno
Juan Antonio Espinosa
Asoc. Humanismo sin Credos
Vicente Haya