Soy físico y Católico pa más INRI

Lectores que sin duda deliran.

17.11.08 | 10:00. Archivado en Religión
  • enviar a un amigo
  • Imprimir contenido

Me escribe un tal Antonio Ruiz Palacín, que ha escrito un libro que parece un delirio personal a su indigencia intelectual. No me voy a tomar la molestia de refutarle nada de su libro, con que lean su correo electrónico comprenderán como es imposible tratar con gente así. Lo alarmante es el fanatismo de este "siervo de nuestro señor Jesucristo" o más bien quiere hacerme creer que puede tomarme el pelo. Dios nos libre:

--------------------------------------
Sevilla, 9 de noviembre de 2008

Los poderes terrenales odian a Dios, odian la Verdad y odian la Justicia, porque son plenamente conscientes de estar actuando en contra de estos principios que son parte inmanente de cada ser humano. Estos poderes, servidores directos del Maligno, buscan y colocan en puestos de responsabilidad a todos los que comparten sus mentiras y falsedades. No encontrará a nadie en un puesto clave de la sociedad que sea persona de fe, íntegra y honrada. Y los auxiliares en la estrategia del Maligno son generosamente retribuidos por el sistema y son tenidos en alta estima por la sociedad. Las apariencias engañan y de eso sabe mucho el Mentiroso. El sistema diabólico les ofrece popularidad, dinero y poder a cambio de mantener oculta la verdad…

Estimado Julian:

Imagine que los científicos más relevantes de la Ciencia: Copérnico, Galileo, Newton, Darwin, Hubble, Einstein,…son reunidos en el tiempo y en el espacio. El grupo de científicos se acercan a una congregación religiosa y puestos en pie declarasen delante de todos los creyentes: “No crean más en Dios, crean en nosotros porque conocemos mejor que Dios como está hecho el Universo y el Hombre” ¿Cómo cree usted que reaccionarían los creyentes allí reunidos? ¿Dejarían a un lado los textos sagrados para ponerse a estudiar los textos científicos de los autores que tenían delante… o exclamarían: ¡Esto es una blasfemia! Seguro que están pensando en lo correcto de la exclamación. Sin embargo la realidad es que usted, amigo lector, dejó la Biblia a un lado para ponerse a estudiar los textos científicos. Usted creyó al grupo de personas que lideran la Ciencia. Todos han creído a los padres de la Ciencia en vez de creer en la palabra de Dios. Y todos han sido engañados y confundidos. Sé que supone un gran esfuerzo mental e intelectual reconocer que la Ciencia ha engañado a toda la humanidad, pero los datos y pruebas que se exponen en este tratado, no dejan lugar a dudas.

Quizá se esté preguntando que cómo es posible que haya sucedido tal cosa. La explicación, aunque pueda parecer difícil de entender, es muy simple: el proceso que el Mentiroso ha llevado a cabo podría representarse con la administración de una medicación perniciosa o letal (información falsa). Si la medicación se aplica al paciente (los pioneros de la ciencia moderna) de forma cautelosa y en pequeñas dosis, pasa desapercibido y el paciente (los padres de la ciencia) no perciben que se les está suministrando un veneno (Si Copérnico hubiera sabido o conocido en qué iba a devenir su teoría, con toda seguridad la habría arrojado a la basura). Pero el paciente (la ciencia) al tomar contactos con otras personas de su entorno (el colectivo científico) inicia un proceso de contaminación a los que se le acercan. Los nuevos contaminados, a su vez, contagian a otros. De esta forma el contagio se extiende de forma logarítmica. Cuando la enfermedad (la falsedad) se hace notar comienzan a definir los síntomas con conceptos tales como “aberración de la luz estelar”, “precesión anual”, “expansión del universo”, “agujeros negros”, “materia oscura”, “agujeros de gusano”, “relatividad”, etc. Ninguno de los pacientes (científicos) se detiene a reflexionar sobre lo que está ocurriendo. Creen que conceptuando los síntomas de la enfermedad han logrado dominarla… Nada más lejos de la realidad. Cuando la enfermedad entra en su fase más crítica (la falsedad se manifiesta) ya es demasiado tarde: toda la humanidad ha sido contagiada (confundida, engañada)… Solo queda un remedio para recuperar la salud: creer en la Palabra de Dios. Y si la Palabra del Creador dice que creó un único astro solar(1): el Sol que ilumina y calienta a la Tierra, hemos de confiar en que es así. Y así es y así se demuestra en este tratado. ¿Se atreve a comprobarlo o prefiere continuar creyendo en el loable estado idílico de la falsedad internacional?

(1) “Así dice Yavé: “Yo he puesto al sol para que luzca de día, las leyes a la luna y a las estrellas para que luzcan de noche; el que conturba el mar y hace bramar las olas tiene por nombre Yavé de los ejércitos” (Jeremías 31,35) Todos los versículos de las Sagradas Escrituras que hacen referencia al sol y a las estrellas lo están manifestando y nadie se da cuenta o todos lo ignoran: solo existe un astro solar. En el versículo “ha puesto al sol para que luzca de día” y ha dado “las leyes a la luna y a las estrellas para que luzcan de noche”, se aprecia la separación entre “el sol que luce” y las “leyes a los astros que reflejan la luz del sol”: la luna y las estrellas. Si las estrellas fueran astros solares, no serían objeto de leyes como a la luna para que luzcan de noche. Entonces Dios podría expresar: “he puesto el sol para que luzca de día y a otros soles en el firmamento para que luzcan de noche”. El mismo concepto de “estrellas” y las leyes que se les aplica, igual que a la luna, ya está determinando las propiedades de estos objetos respecto a la singularidad y exclusividad del Sol.

“El sol preside el ejército de los altos cielos, pero el hombre es polvo y ceniza” (Eclesiástico 17,31) ¿No está expresando el texto que la luz del sol es la responsable del brillo de todas las estrellas?

“(La sabiduría) Es más hermosa que el sol; supera a todo el conjunto de las estrellas, y comparada con la luz, queda en primer lugar” (Sabiduría 7,29) En el texto se coloca en el mismo nivel al sol y al conjunto de las estrellas: la unidad luminosa y el conjunto de astros brillantes. ¿No se infiere del texto que el brillo de todas las estrellas se deben a la luz que emite el sol?

La fe plena ha desaparecido de la humanidad. Tanto la Iglesia Católica, a la que pertenezco, como las iglesias protestantes, han cometido el grave error de prestar más atención a las palabras de los hombres que a la Palabra de Dios. Han dejado el contenido de las Sagradas Escrituras reducidas a la mínima expresión: “Con creer en Jesucristo, ya estoy salvado”. Pero, ¿qué significado adquiere “creer en Jesucristo”? ¿Creer que el Hijo de Dios se hizo hombre, que murió por nuestra redención y que resucitó? ¿Basta con esta creencia fundamental del cristianismo para considerarnos creyentes plenos y verdaderos? ¿Y qué pasa con Su palabra? Si mi fe consiste en creer que Jesucristo sufrió la muerte en cruz para redimir mis pecados y que resucitó al tercer día, y al mismo tiempo pongo en duda sus palabras, mi fe es incompleta. Estoy viviendo en una constante contradicción: por un lado creo en la redención que me ofrece el Hijo de Dios por creer en Él, y por otro dudo de Su palabra. Cuando alguien se confiesa marxista, lo hace por que cree en el mensaje o la palabra del filósofo, no porque cree en su existencia histórica. Por tanto, ¿creemos plenamente en Jesucristo cuando estamos despreciando o negando Su palabra, al dar prioridad a las “verdades” científicas? ¿No se nos dice en las Sagradas Escrituras, una y otra vez, que el Universo y el Hombre han sido creados por Dios, con orden, peso y con medida? ¿Por qué, entonces, concedemos credibilidad a la creación universal procedente del caos, donde se niega la participación de Dios, e incluso su existencia? ¿No se está incurriendo en una falta grave tentando a Dios con esa actitud de soberbia?

¿Tan ciegos han dejado los destellos de la falsa ciencia sobre la humanidad que ésta no acierta a reconocer la verdad? ¿Tan difícil resulta leer y razonar las pruebas que descubren las falsedades científicas? ¿Tanto miedo hay entre los creyentes a ser tomados por necios? ¿No han leído que es preferible parecer necios a los ojos de lo hombres pero sabios a los ojos de Dios?:

“Antes eligió Dios la necedad del mundo para confundir a los sabios y eligió Dios la flaqueza del mundo para confundir a los fuertes; y lo plebeyo del mundo, el desecho, lo que no es nada, lo eligió Dios para anular lo que es, para que nadie pueda gloriarse ante Dios” (I Corintios 1,27-29)

“Entonces estará el justo en gran seguridad frente a los que le afligían y menospreciaban sus obras.
Al verlo se turbarán con terrible espanto, y quedarán fuera de sí ante lo inesperado de aquella salud.
Arrepentidos se dirán, gimiendo en la angustia de su espíritu: “Este es el que algún tiempo tomamos a risa y fue objeto de escarnio”.
Nosotros insensatos tuvimos su vida por locura y su fin por deshonra. (Sabiduría 5,1-4)

¿Acaso los textos sagrados no son lo suficientemente explícitos?:

a) En el Levítico se especifica que animales pueden comerse y cuales no, por considerarse inmundos. Muchas personas saben que los judíos y los musulmanes no comen carne de cerdo, pero lo que mucha gente ignora es que tampoco deben comer reptiles, liebres, ratas, angulas, buitres… y “todo animal que anda sobre la planta de los pies”(Lev. 11,27): los primates andan sobre la planta de los pies, por tanto son considerados como animales inmundos. Si los simios están considerados como carne inmunda, al mismo nivel que los ratones y los cerdos, ¿cómo se pretende que el hombre: “imagen y semejanza de Dios”, haya surgido de un antepasado inmundo? Si así fuera también el hombre sería inmundo ya que la inmundicia genera inmundicia. Por tanto, aceptar, enseñar y difundir que el hombre ha evolucionado de un animal inmundo: los simios, es una abominación. ¿Acaso no nos está diciendo el texto que la evolución del hombre, desde unos primates, es una barbaridad y una afrenta al origen divino de la creación?...

Nadie se pregunta el por qué de tanta desgracia que están padeciendo las gentes de todas las naciones: enfermedades mortales, pobreza, indigencia, droga, aberraciones sexuales, desempleo, divorcios, violencia doméstica, tragedias naturales… Los intelectuales, muy listos ellos, usuarios de los medios de comunicación, no hacen sino confundir y alejar a la humanidad de la verdad. Dicen los necios: “Es la ley de la Naturaleza, la lucha por la supervivencia, Dios no cuenta para nada en algo natural”… Sobre estos hablan los textos sagrados:

“La vejación de los buenos , el olvido de los beneficios, la contaminación de las almas, los crímenes contra naturaleza, la perturbación de los matrimonios, el adulterio y la lascivia”. (Sabiduría 14,26)
“Pues en sus regocijos son locos y en sus profecías embusteros; viven en la injusticia y de ligero perjuran”. (Sabiduría 14,28)

Están en lo cierto quienes ven en la situación actual del mundo el preámbulo, los dolores de parto o las señales de un cambio profundo a nivel internacional, pero ese cambio no va a venir de mano de ningún político, sino de la mano de Dios…

Pueden consultar una información más amplia y detallada sobre estos temas, en la dirección:

http://www.laultimateoriageocentrica.com

Donde pueden conocer la nueva teoría sobre el Universo profetizada en el Libro del Apocalipsis. También pueden ir directamente al capítulo “A todos los cristianos”, página 154, donde se tratan diversos asuntos relacionados con la ciencia y la religión, entre los cuales se encuentra otra interpretación al “Comentario Teológico” del Cardenal Ratzinger sobre el Tercer Secreto de Fátima, y la identificación de la bestia apocalíptica.

Un cordial saludo de Antonio Ruiz Palacín
Siervo de Nuestro Señor Jesucristo
-----------------------------

Pregunta mia, ¿que estudios tiene este tipo? ¿de qué siquiátrico lo han sacado?

8 comentarios


Los comentarios para este post están cerrados.

Comentarios
  • Comentario por Alejandro 08.09.10 | 04:52

    Admiro la fe de este tipo.
    De acuerdo a una frase que escuché: "...cuanto más aumenta mi sapiencia, disminuye mi creencia..."
    La fe de este tipo es absoluta.

  • Comentario por Urbek 18.11.08 | 14:20

    Jaja, qué fricada. Tiene mérito eh. Lo que no sé es si también habrá encontrado explicación a que Dios, en la Biblia, dé un valor de 3'0 para la relación entre el perímetro y el diámetro de la circunferencia.

  • Comentario por acolito 17.11.08 | 17:02

    " Entre todas las miradas,busque tu mirada "( autor desconocido )

  • Comentario por ruso 17.11.08 | 16:32

    Menudo elemento, aun no me he reido por que estoy saliendo del asombro.

  • Comentario por luis 17.11.08 | 12:50

    Màs o menos como tú "interpretando" la ley natural. Ahora tenés una idea, Julian, de lo ridículo que es opinar sin saber, descalificando los métodos y los contenidos de una rama del saber.
    Leccion de humildad intelectual para todos.

  • Comentario por Julián Moreno Mestre [Blogger] 17.11.08 | 12:29

    Echad un vistazo al libro, yo lo hice y hasta me quedé atónito de como se puede interpretar la curvatura del espacio-tiempo de una manera súmamente ridícula, o lo que es para él la famosa bestia del apocalipsis. Si Ben Lade se enterase le daría hasta un premio.

  • Comentario por luis 17.11.08 | 11:42

    En realidad, bien leído, Julian,este macaneador que mezcla física y religion sin atender a los diversos grados de abstraccion, te debe causar la misma sensacion que a mí me causó ayer tu pretension de liquidar el tema de la ley natural en dos párrafos.
    Tema que me ha llevado varios años de estudio.
    Como decían los latinos, nada mas audaz que la ignorancia

  • Comentario por luis 17.11.08 | 11:27

    Ciertamente es una sarta de despropósitos. Y si, creo que está tomándote el pelo, o es una mala caricatura de un progre intentando hacer una parodia.

Martes, 29 de mayo

BUSCAR

Editado por

Los mejores videos

Síguenos

Hemeroteca

Mayo 2012
LMXJVSD
<<  <   >  >>
 123456
78910111213
14151617181920
21222324252627
28293031   

Sindicación