Nos la contó Mikel Buesa el sábado pasado en el encuentro de jóvenes de UPyD, dice que tiene fama pero yo no la he encontrado en Internet. El caso es que tal y como me la contaron yo os la cuento:
Érase una vez en la ciudad de Nueva York dos empresarios amigos, uno de ellos compró un diamante, y decidió venderle al segundo empresario el diamante por un precio mayor que el que recibió. El segundo empresario compra el diamante, y acto seguido este se lo vende al primer empresario por un precio mayor del que lo compró. Nuevamente vuelve el diamante al primer empresario, y este vuelve a vendérselo por un precio mayor el diamante al segundo empresario. Esta vez el segundo empresario reintenta vender el diamante al primero pero este se niega a comprárselo, acto seguido se desata las iras del segundo al comprobar que el diamante adquirido no puede venderlo al precio que lo adquirió y que no puede recuperar el dinero invertido.
¿Quien pierde? El último que compró. Buesa extrapola esta situación con la situación actual, el último que compra la vivienda es el que pierde tras mucho inflar su precio por parte de los especuladores. Y así ocurre actualmente.
Pero el caso es que se plantea la paradoja semejante justo al revés y que han hecho y hacen algunos especuladores en la historia:
Un empresario compra unas viviendas, y acto seguido las vende a un precio inferior al adquirido a un segundo empresario con el que tiene un acuerdo, el segundo empresario se las vende al primero por un precio inferior, y así sucesivamente. Llegado un momento de devaluar el valor interesadamente estas propiedades, uno de ellos rompe el acuerdo y las vende al precio inicial. Resultado, uno de los dos pierde.
Para mi algo semejante ocurre en las lonjas gallegas cuando las visite, allí el pescado devalúa su precio hasta que alguien decide comprarlo, y cuando es adquirido a un precio muy por debajo del que nos llega a nosotros en Madrid. Lo mismo ocurre con las hortalizas. Resultado, que gana con la devaluación de precios el último que se lo compra. La paradoja que se me plantea con este caso es si en el caso de los alimentos no perderemos también nosotros que los adquirimos para consumirlos.
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Otra paradoja:
La crisis es consecuencia de una falta e liquidez en el mercado como consecuencia de un consumo desmedido que produce sobreendeudamiento y una relajación en las condiciones en que prestaron el dinero los bancos.
Medidas para superar la crisis: premiar a los que se hipotecaron por encima de sus posibilidades con moras en el pago y a los bancos inyectarles liquidez. Todo ello con el dinero de los impuestos de ahorradores, trabajadores y productores, que se detraerá de los servicios públicos que reciben éstos como contraprestación.
¡Premio a la irresponsabilidad! ¡Premio a la temeridad!
Me lo explique
Mire, otro ejemplo de paradoja:
Gas Natural subre el recibo en octubre, y se queja de que aún así estamos muy lejos de cubrir los costos de producción de energía en España.
04.11.08 Gas Natural declara que ganó 804,6 millones de euros hasta septiembre
Me lo explique.
Mire Chencho. Le voy a explicar qué es una paradoja, con un ejemplo que Ud. entenderá perfectamente, pues veo que es un hombre culto y formado:
Los bancos acaban de declarar que sus beneficios este año son tan elevados como los que tuvieron estos prósperos años atrás, y sin embargo se utiliza nuestro dinero para rescatarlos de la "crisis".
Me lo explique.
Nota El amigo de Chencho 27.10.08 @ 18:18
Lo mismo que Julián escribe de lo que le da la gana y haciendo uso de su permiso para escribir, hago comentarios sobre las reflesiones del blog.
Para hablar de economía hay que entenderla y estudiarla. Si se habla sin conocer se harán comentarios imprecisos.
Las paradojas no lo son porque son dos utensilios de mercado que he intentado explicar. Lo mismo que las quejas entre los precios en origen y en destino.
Yo tengo una amigo de Candeleda que se llama Chencho, y aún tras muchos años de no verle sigue siendo mi amigo. Pero claro, no es tan plomo como tú Chencho.
La economía es demasiado compleja. ¿por qué la gente compra? porque necesita los productos. ¿por qué la gente vende? porque necesita un beneficio. Tan antiguo como el trueque. En el trueque ambas partes ganan. En la economía moderna la banca siempre gana (incluso en la crisis).
Los dos amigos de Nueva York harán subir y bajar el dinero y procurarán meterme a mi en ese círculo para que sean ellos los que ganen a costa mia. Ellos ponen las reglas del juego, yo el producto y su beneficio. La paradoja es que en la crisis les ayudemos a ellos que han sido los que la crearon. Ellos nos dicen que necesitamos el diamante, cuando es falso.
El vendedor de ordenadores tendrá problemas si en el viaje de vuelta de Andorra sale una versión mejorada de ordenador y nadie quiere comprar los suyos. (O lo que es lo mismo: el pescado o la fruta se estropean). O puede que, en vez de un ordenador, salga una PDA que tenga las mismas opciones y utilidades del ordenador pero que cuesta la mitad. (los compradores prefieren carne en lugar de pescado o yogures en lugar de fruta). ¿Quién comprará algo que nadie quiere?.
¿Por qué los agricultores no se asocian para hacer el transporte de sus productos si es un negocio tan bueno? Tal vez porque no siempre les es rentable.
Para evitar esto los vendedores de ordenadores procurarán que su precio sea cercano a los 850 (en vez de los 1000).
Si el vendedor se hace un viaje a Andorra y compra 10 ordenadores, el coste es de 715 euros por ordenador. Fija el precio de venta a 850 euros. Tendría que vender 9 ordenadores para poder tener beneficios (500 euros). Pero si vende 8 ha perdido 350 euros y le quedan dos ordenadores por vender. Tendrá que hacer rebajas o alguna oferta para intentar venderlos y sacar el mayor beneficio posible.
Es cierto que el pescado a pie de barco no vale lo mismo que a pie de pescadería. Lo mismo que la fruta no vale lo mismo en frutería que al pie del árbol. ¿por que no vamos al origen a comprar? porque nos cuesta tiempo y dinero.
Esto significa que hay gente que decide crear su empresa de transporte para llevar mercancías y se lleva un porcentaje entre el fabricante en origen y el consumidor en destino. Esta persona intermedia querrá llevarse un beneficio. Cuantas mas personas haya en el intermedio mas caro se hará el producto ya que hay que sumar los beneficios de los intermediarios y losgastos de manipulación (la gasolina para transportarla...).
¿están los consumidores a gastar ese tiempo y dinero para comprar los productos en origen? Para una pera no. Pero si quiero un ordenador de 1000 euros, se que en Andorra me vale 700, el viaje me vale 150, puedo aprovechar para cogerme vacaciones o comprar otras cosas es muy probable que lo haga. Para evitar esto los v...
En la subasta el que vende da el precio de salida.
El que dirige solo asignará el producto al vendedor que mas puje.
Los compradores van pujando y subiendo las cifras. Puedes pujar todas las veces que quieras pero siempre subiendo el precio. Cuanto más se tarde en asignar el producto mas caro será y menos gente habrá que puedan pagarlo.
En el sistema de precios de lonja hay una persona que vende el producto, una que dirige y luego los posibles compradores.
El que vende da un precio de salida.
El que dirige parte de ese precio y lo va bajando.
De los posibles compradores solo se habla una vez. El que hable se lleva el lote por el precio. Es cierto que cuanto mas tarden en hablar el precio será mas bajo, pero mayores posibilidades de que te quedes sin el producto.
Solo hay una puja.
Te equivocas, Julián. Las subastas pueden ser "al alza" o "a la baja"; presenciaste una subasta "a la baja", usual en las lonjas de pescado.
En los casos de las compras de viviendas, cada compraventa es un contrato diferente, con su precio.
En los casos de la subastas, la compraventa (con vendedor inicalmente determinado y comprador y precio a determinar) es única y la subasta es una manera de fijar un único precio, que será el de la compraventa, resultando comprador el que ofreció el último precio (no superado por otra oferta, en las subastas al alza, o no disminuído en las subastas a la baja).
¿Dónde estan las paradojas?
En serio, los dos ejemplos son hechos, no paradojas.
El ejemplo de las lonjas gallegas es típico de un chuleta madrileño ignorante,
que ni siquiera distingue entre subasta y devaluación. No hace falta que se esfuerce tanto, jovenzuelo, que ya sabemos que usted lo único que quiere es hacerse un hueco en la red porque no aguanta que en la calle nadie le haga ni puto caso.
Martes, 29 de mayo
Jesús Espeja
Mariano Fresnillo Poza
Jordi Llisterri i Boix
Pedro Tarquis
Juan Fernandez Krohn
Manuel Mandianes
Alejandro Córdoba
Desiderio Parrilla Martínez
Asoc. Humanismo sin Credos
Josemari Lorenzo Amelibia