Hay gente que me plantea como una cuestión a tener en cuenta la demografía a la hora de hablar de las cifras de seminaristas. Me hubiera gustado incluir dicha causa, pero parece no ser muy determinante en la misma aunque debiera serlo.
Madrid tiene 6 millones de habitantes y un total de 292 seminaristas, es decir, un seminarista por cada 20000 habitantes. Contrasta justo al lado con Toledo, 640000 habitante y un total de 80 seminaristas, es decir, un seminarista por cada 8000 habitantes. Sevilla por ejemplo con 1870000 habitantes tiene unos 57 seminaristas, un seminarista por cada 33000 habitantes. Valencia tiene 2486000 habitantes y 33 seminaristas, un seminarista por cada 75000 habitantes. Cuenca, con 211000 habitantes tiene 15 seminaristas, con un seminarista por cada 14000 (en Cuenca no meto en la estadística los seminaristas provenientes del Lumen Dei y otros). Si siguiéramos analizando los datos, estos serían muy dispares y el número de seminaristas no está en función directa con el número de habitantes. Debiera estarlo, pero no lo esta.
En mi opinión solo una diócesis en España podría afrontar el negro futuro que le espera al sacerdocio, es Toledo, y eso que según mi banco de estadísticas de los últimos 20 años. Toledo ha perdido alrededor de la mitad de sus seminaristas, pero aun así goza de situación saludable. Ni Madrid con sus tres diócesis podrá afrontar el porvenir. Me faltaría por conocer una estadística para correlacionar datos, y es la de católicos practicantes por comunidades autónomas para saber si existe relación, y la de jóvenes católicos practicantes.
De todas formas sigo pensando que algo no debe funcionar muy bien en las diócesis y en la Iglesia para que veamos el progresivo descenso de seminaristas que sufren las diócesis. Si alguna sube es ocasional, y tan pronto suben al año siguiente bajan, es raro un ascenso progresivo y es habitual el descenso continuo. Me quedo a la espera de los datos del curso 2008/09 por parte de la Conferencia Episcopal.
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Monseñor Yanguas prohibió se ordenase Sacerdotes, y después decimos que no hay vocaciones....
falla la persona, no la Iglesia.
En la Iglesia falla casi todo; no es que me alegre pero se lo está ganando a pulso (yo ya ni me incluyo).
También debemos tener en cuenta que en los seminaristas su formación es muy importante, para luego no decaer en un sacerdocio mediocre..estar cediendo a formas..cuestiones..no siempre es lo correcto. Muy pocos son los que se toman en serio lo que escogieron.
Pocos seminaristas, pocos sacerdotes, la iglesia cada vez va teniendo menos vocaciones sacerdotales..es justamente por falta de sacerdotes mas entregados a dados a su vocación; por que no forman, no enseñan, no predican... no es sólo subirse y predicar, sino es enseñar con el ejemplo y hoy en día muy pocos son los que enseñan y forman. Cada uno en su mundo...el gran problema y a los que quieren darse no les dejan. Que contradición
Lisardo: no sé en qué te basas para decir que esa tendencia va a continuar. Lo único que sabemos del futuro es que será distinto del presente. Por otra parte, "infomación" y "libertad" siempre son conceptos ambiguos y dudosos. Malo si los crees absolutos.
Está claro que los seminarios llevan muchos años en crisis, esto es innegable, y es una tendencia que continuará progresivamente. ¿Por qué? Porque cada vez hay menos creyentes, y dentro de los creyentes menos practicanetes, y dentro de éstos menos gente comprometida.
¿Tiene la culpa la Iglesia? No sé si toda, pero al menos en parte. Pero creo que la mayor parte de la "culpa" la tiene la información y la libertad de la que disfrutamos en nuestro tiempo.
Julián, ¿en qué algoritmo sociológico te basas para atreverte a decir esas vulgaridades, opiniones impecunes basadas en unos paupérrimos datos?
Deberías partir de un mayor número de datos empíricos y, además, tener en cuenta variables como las estructuras del poblamiento, demográfica, productiva y la calidad de empleo, para que lo que dices tuviera un mínimo fundamento.
Gracias, Julián, muchas gracias por tus esfuerzos. Pero son inútiles.
Hay que dar la razón a Juan Carlos de la Fuente Díaz: no todos los que estudian en un seminario provienen necesariamente de esa región. Aquí entra también en juego el prestigio que tenga el seminario en cuestión. Mucha gente de Madrid y alrededores irá a Toledo porque les queda cerca y siempre podrá presumir de haber estudiado en Toledo. Igual empieza a pasar aquí, en Barcelona y San Feliu, con Terrassa.
Antigua archidiócesis de Madrid, hoy Madrid, Getafe, Alcalá de Henares:
292 seminaristas
Antigua archidiócesis de Barcelona, hoy Barcelona, Sant Feliú, Terrasa:
65 seminaristas.
El caso de Toledo es un caso especial, porque desde los tiempos de Don Marcelo tomó sobre si misma la misión de regenerar la formación sacerdotal de los sacerdotes en la Iglesia de España y de todo el mundo. Es decir, que, además de sacerdotes de la Diócesis, acogía gente de otros sitios de España donde la formación no era muy brillante -aunque seguro que hubiera sido de tu gusto-. Eso lo relataba muy bien monseñor Munilla (cuando monseñor Argaya les envió a él y a su hermano justo para eso a estudiar a Toledo).
No nos podemos queejar en Madrid de la cifra que hay entre todos los Seminarios. Otra Diócesis que puede afrontar no muy mal el futuro puede ser Getafe, aunque seguro que a ti su estilo sacerdotal no te guste mucho. O quizá también Tarrassa. Y en Getafe, por ejemplo, que lo conozco un poco mejor, también se ordenaron curas que venían de otros sitios de España.
Pero la procedencia da igual. Lo que importa es si están dispuestos a servir a la Iglesia y a propagar su R...
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