No respondo nunca a comentarios de post que hace mucho tiempo que escribí. Pero hoy he recibido en mi correo los comentarios de un comentarista que se le ha debido colapsar la última neurona que le quedaba.
Pues oiga usted, las estrategias A y B (abstinencia y fidelidad) han fracasado siempre a la hora de prevenir enfermedades de transmisión sexual. Y han fracasado porque cuando ha habido un apretón hasta el más noble de los príncipes de Europa ha plagado un país de bastardos.
La sífilis, enfermedad que se transmite sobre todo por vía sexual, es el mejor ejemplo del fracaso de la abstinencia y la fidelidad. Y ya podía la Iglesia cantar misa y los catecismos mandar rezar rosarios, oraciones, peregrinaciones y bulas que ni aun con el fuego del infierno o sin él, hasta el mismísimo Felipe II se pegó su buena vida, y dicen que hasta con la de Éboli.
Le recomiendo a usted que se sosiegue, esos prontos no le llevarán a ninguna parte. Y es recomendable que intente leerme mejor, y ante la duda por lo que yo pueda manifestar pregúnteme que no le cuesta nada.
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Chencho y Ciriaco, la abstinencia sexual es una forma de asegurarte un nivel muy bajo de enfermedades de transmisión sexual, pero de esa forma no estás a salvo de posibles deslices o momentos de concupiscencia que te hagan bajar la guardia. La mejor forma de inmunizarte contra esas enfermedades es la castración, es la única que te asegura el 0% de posibilidades de contraer esas enfermedades. Deberíais plantearoslo. Por mi parte, seguiré arriesgándome con los condones.
Perdón por las faltas de ortografía.
Según la estadística las posibilidades de quedarse embarazado o de contraer una enfermedad sexual con la abstinencia son del 0%. Con el condón son mayores que cero, Existen (pon el porcentaje que quieras).
Lo que ha fracasado es que no ha habido abstinencia o fidelidad en la pareja. Pódríamos decir que como siempre ha habido hambre en el mundo pues no hagamos nada puesto que no lo vamos a evitar. Tampoco podemos evitar los asexinatos, violaciones,... Así que lo mejor es organizarse. Podemos poner el nombre de los menores de edad en un ordenador y sacar uno aleatoriamente para que los pederastras se ceben con este. El condón es una forma organizada de reducir las enfermedades sexuales, pero no las evitan ni las curan.
Y al que le toque explícale lo de la probabilidad.
No estamos hablando ni de Felipe IV, ni de Felipe el Hermoso ni de Carlos V. Estamos hablando de Felipe II. Documentos, por favor, y bibliografía que afirmen que Felipe II, el Rey Prudente -rex et sacerdos- tuviera amantes e hijos no reconocidos. Gracias.
Hay un refrán castellano que dice: "la jodienda, no tiene enmienda".
Al menos pra la mayoría, hay excepciones evidentemente.
Un refrán catalán dice: "el Nostre Senyor se riu dels pecats del piu".
Nuestro Señor se rie de los pecados del pene.
El refrán proviene de cuando la Iglesia cargaba tanto las tintas en el sexo, a fin de quitar leña, a tanta insistencia.
En conclusión el condón es aconsejable, lo mismo que pajearse, digan lo que digan.
Así van las cosas Julián: Demasiada gente vive todavía engañada creyendo que "to er mundo e güeno".
La realidad es que, efectivamente, la abstinencia no es patrimonio de todos (el mismo Jesucristo lo reconoció) y demasiada gente se pasa por el forro la fidelidad.
Creo que hay que replantearse muchas cosas dentro de la doctrina de la Iglesia por lo que hace a este punto. Y el que insulta lo único que revela es que no tiene argumentos.
Felipe II tuvo varias amantes y se le achacan varios bastardos que nunca reconoció. Una de sus amantes en la que coinciden muchos es en la bellísima, libertina, y tuerta, princesa de Eboli. Se dice que con ella tuvo como hijo, el duque de Pastrana. En flandes se la pegaba a la reina Maria Tudor con damas de corte como Eufrasia de Guzmán y Magdalena de Girón.
Bien sabes que Carlos I y V de alemania tuvo numerosísimas amantes, y de una de ellas reconoció como bastardo a don Juan de Austria. También de Felipe el Hermoso, su abuelo, que ponía cuernos a Juana de Castilla (apodada la loca). Y Felipe II nunca se quedó atrás que su padre o su abuelo y menos que su nieto, Felipe IV, del que hay bastardos reconocidos como Juan José de Austria.
Julián, por favor, no seas necio y hables de oídas. Felipe II jamás se pegó la buena vida con las mujeres. Al contrario. Fue fiel a todas. A las cuatro con las que estuvo casado. Con la princesa de Éboli nada de nada.
La fidelidad y la castidad es el único método insuperable para prevenir las enfermedades de transmisión sexual. Es de cajón.
Martes, 29 de mayo
Jesús Espeja
Mariano Fresnillo Poza
Jordi Llisterri i Boix
Pedro Tarquis
Juan Fernandez Krohn
Manuel Mandianes
Alejandro Córdoba
Desiderio Parrilla Martínez
Asoc. Humanismo sin Credos
Josemari Lorenzo Amelibia