Otra curiosa conclusión de la película es el dilema de Dana Scully. Dana lleva tiempo trabajando en un hospital católico, en el cual desempeña una labor de médico. Uno de sus pacientes padece una enfermedad degenerativa de la que numerosos especialistas dicen que no tiene cura. Ella se plantea dejar de luchar, pero por pena y lástima, por su gran corazón se resiste a la idea de ver a morir a ese niño.
Un sacerdote del hospital desea que el niño deje el hospital y pase a un centro de cuidados paliativos, donde lo atenderán hasta que se muera. Dana se niega, quiere que el niño siga en el hospital, que no se tire la toalla y que se luche por sacarlo adelante. Por ello busca tratamientos experimentales y encuentra uno navegando por Internet en una página de especialistas y decide dar el paso de probar lo nuevo en el crío. Mientras ella llena de esperanza a los padres, el frío y mal sacerdote les anima a tirar la toalla y mandar al crío a cuidados paliativos.
Es curioso como en la película mientras el cura pedófilo es el que anima a Dana a luchar, el otro que parece no haber cometido ni un solo pecado en su vida la anima a desistir y le plantea directamente los cuidados paliativos. El que esta aparentemente limpio de pecado actúa como un hombre frío y desalentador, el que no esta limpio de pecado y se avergüenza de su pasado como es el pederasta es el que anima a no desistir, él lucha por su rehabilitación, interpreta que Dios le envía esas visiones para redimirse de sus pecados.
Qué les puedo contar, pienso que en la vida desde la enfermedad hay que luchar y no perder la esperanza. Hace 20 años la gente fallecía con SIDA, hoy ya es más raro el caso en Europa aunque sigue siendo frecuente en África. Muchos cánceres hoy se curan, y algunos sin casi efecto secundario alguno. Incluso recordando aquella película de “El Aceite de Lorenzo”, se da uno cuenta de lo importante que es no desistir.
Recuerdo muchísimo una querida profesora mía fallecida por cáncer, su madre tiró la toalla en contra de la opinión del médico de perseverar y metió a su hija en cuidados paliativos cortando el tratamiento de quimioterapia. Mi profesora estaba demenciada pero esperanzada, y en los cuidados paliativos creía ella que se estaba recuperando la estaban tratando cuando en realidad se la abandonaba a su suerte. Una vez me enfadé con un cura por su defensa al testamento vital que en su día publicó la conferencia episcopal española. Soy partidario de despenaliza una eutanasia activa solo en casos de extrema e insoportable agonía, y siempre bajo un comité ético y control judicial, pero soy muy contrario a plantear que a un feliz demenciado o a un caso vegetativo del tipo Terry Schiabo se aplique una eutanasia por mucho testamento vital que se haya firmado.
No soy contrario a los cuidados paliativos, pero creo y pienso que es una pena que con algunos pacientes se tire la toalla tan pronto antes de plantearse algo experimental y novedoso que permita tal vez o curarlos o bien aprender algo de utilidad para otros enfermos en un estado igual o semejante. Puede que el tratamiento los mate, o los empeore o quizás los cure, pero tal vez merezca eso más la pena a nada.
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Disculpad por no respoonder antes pero ando liado de trabajo. Os respondo que en ocasiones puede ser mejor dejar de luchar por no haber ya esperanza, pero es que digamos que en ocasiones existiendo una mínima esperanza se opta por o tirar la toalla o desahuciar. Hay en muchas ocasiones que en estudios hospitalarios son excluidos todos aquellos pacientes con la enfermedad avanzada solo porque se quiere obtener resultados positivos para el estudio y no negativos. En otras ocasiones se piensa que como podría quedar demenciado/a el paciente, se opta por interrumpir el tratamiento y dejar morir.
Los cuidados paliativos son para gente sin solución, eso pienso yo, o gente ya muy cansada de luchar. La eutanasia activa solo para casos de insufrible agonía. Y este no es el caso de Terry Schiabo ni de Ramón Sampedro que para mi fué un asesinato en el primer caso y un suicidio en el segundo.
Sobre tu comentario a Julián: la fe no quita el miedo al sufrimiento y a la muerte. Forma parte de la factura humana. Estamos muy agarrados a la vida, que al fin y al cabo es un don que debemos administrar y defender. ¿Será que no tengo fe?. Es probable.
Pilar: me gusta el tono de tus comentarios. Vaya por delante esta apreciación.
Sobre las madres que eligen serlo sin pareja, por opción, es un tema que no acabo de "digerir", pero estoy abierto a incorporar elementos nuevos que mejoren mi percepción del tema.
El que haya malos padres, en cualquier sentido de la palabra, no justifica que se prive de entrada al niñ@ de padre. Si el derecho solamente es a nacer, y el tener padre y madre no es un derecho del que ha de nacer, entonces aquí termina el tema. Pero si lo es, necesariamente habrá que reivindicarlo.
El tema, independientemente a posicionamientos de unos y de otros, creo que es imparable, no porque esté admitido legalmente, sino porque entramos en una sociedad en la que todo lo que sea cintíficamente posible va a ser realizado, por muchas cortapisas éticas o legales que se pongan en un primer momento. Es mi punto de vista, no cerrado, sino abierto a otras consideraciones.
Sobre tu comentario a Julián: la f...
Julian:
Hay que saber cuando ya no se puede hacer nada por un paciente, y entonces hay que ayudarle a morir dignamente. La vida no siempre es justa. Todos vamos a morir y siempre me ha sorprendido el apego a la vida terrenal que teneis los católicos, siendo que creeis en la otra vida. A veces creo que teneis poca prisa por reuniros con el Señor. No es una provocación, solo una humilde reflexion.
Pepe:
Estoy de acuerdo contigo en casi todo. Es una pena que tu comentario haya quedado interrumpido por el limite de caracteres, porque te has quedado en el tema de la madre soltera y tenia curiosidad por saber por donde ibas a ir. Yo creo que una madre soltera puede dar mucho amor a su hijo, que la figura paterna es importante pero no obligatoria, que es posible que muchos padres tampoco sean un ejemplo perfecto. No creo que sea por egoismo de la madre. Una mujer que se mete en ese lio sola, probablemente tiene mucho amor que dar.
Terry Schiabo fue asesinada miserablemente en nombre de la humanidad. Por pura hipocresía se la dejó morir de hambre y sed en una lenta agonía, en vez de facilitarle una muerte rápida no dolorosa. Porque así parecía una muerte "natural" y no provocada. Yo estoy a favor de la eutanasia y no vacilaría en ayudar a un familiar a tener una muerte digna. Estoy a favor del testamento vital, pero la eutanasia pasiva me parece un crimen.
Tema interesante y complejo.
No son cuestiones fáciles de solventar por las implicaciones que conllevan. Los cuidados paliativos son un logro de la medicina humanizada, que cuando no puede curar, sigue atendiendo a la persona en fase terminal de la manera más efectiva, buscando el mayor bien clínico y humano para el paciente. No hay que contraponerlos a la lucha por la salud; hay que verlos en un todo integrado. Un exceso de "lucha" también podría solapar el orgullo médico de no asumir el fracaso o entrar en el encarnizamiento terapéutico.
El problema de la legislación sobre el aborto, eutanasia, etc. es la opacidad de los límites. Cuando se abre una puerta se cuelan hasta lo que no debe entrar. Pensemos en las motivaciones psicológicas para justificarlo. También cuando el sujeto de derechos es la madre y no el ser que se está gestando. Pasa algo parecido con las que quieren ser madres solteras, privando al hijo del padre. No llego a entender este reduccionismo de derechos ...
Martes, 29 de mayo
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