Desde Europa nos parece que la forma de celebrar las misas en Latinoamérica es poco ortodoxa. Y la verdad es que según me cuentan muchos latinos, aquí las misas son sosísimas. A mi no es que me gusten las suyas, es que prefiero quedarme con las europeas porque es a lo que estoy acostumbrado.
Un amigo peruano al que llevé a mi parroquia lo primero que hizo fue buscar una misa con coro y cantos. Se metió al coro, y su entusiasmo era cantar con el coro de la parroquia. En una parroquia que estuvo anteriormente intentó fundar un coro pero el párroco se extrañaba con ese entusiasmo. Mi amigo con la idea del coro lo que quiere es cantar a Dios, y aquí en Europa más bien intentamos con los coros animar las misas, pero en el caso de estas sencillas gentes del otro lado del charco, su intención puede resultar ligeramente diferente a la que tenemos.
Un amigo religioso y misionero en Brasil, me comentaba que en Brasil llegaba a celebrar las misas con algún baile incluido. Allí una celebración, y más en las fabelas, no se puede dar una misa con la seriedad europea, pues el pueblo no entiende la religión con tanta sobriedad. El caso es hacer llegar de alguna forma práctica y tangible la celebración eucarística a las gentes, y las misas se les llenan, y el respeto a la figura del sacerdote en las fabelas es espectacular.
Otro caso que conocí es el de un sacerdote ecuatoriano que al llegar a España introdujo en la misa varias oraciones a la Virgen, creo que incluso sustituyendo alguna cosa. Mi párroco le advirtió que tendría problemas, y los tuvo. Al poco los del Opus de la parroquia hicieron la correspondiente denuncia, y él comprobó con estupefacción que aquí los fieles en España no son como los de Ecuador, en Ecuador al sacerdote se le respeta muchísimo, y si dice rezar a la Virgen allí se reza a la Virgen y a callar. En España la figura del sacerdote es zaherida, por todos, y si un sacerdote innova sobre la marcha o introduce nuevos rezos, los más radicales inician la correspondiente denuncia. El caso es que el sacerdote ecuatoriano, se ha ganado la fama de dar la misa más corta posible, y la de rezagados. El llega, recita todos los puntos de la misa, da la homilía, la comunión la da él solo, y acto seguido desaparece de la parroquia. Movido por la fama de breve no me lo quise perder y una tarde acudí a su misa, y tras cronometrar aquello no llegó a los 30 minutos. Total, la pastoral que él conoce es rechazada en España por los más conservadores, y para qué alargar la misa.
Un último caso fue el de un diacono venido desde México para ordenarse y completar sus estudios en Madrid. Fue llegar, ver las misas, respirar estos aires y dejó el seminario al convencerse aquí que la vida de sacerdote no le merecía la pena. En mi opinión lo mejor era no desistir y regresar a México, si ya he oído muchos casos de gente que entra a San Damaso y de ahí se van, otros se quedan.
Yo no creo ni que sean mejores ni peores las celebraciones de Latinoamérica con respecto a las nuestras. Y tampoco creo que por mucho cantar o bailar vaya a resurgir la religiosidad en España. Si es cierto que tal vez se necesite una pastoral nueva o una nueva forma de comunicar, y esto acompañado de una imagen mejor. Incluso las celebraciones más disparatadas del sector progresista no dan buenos resultados, muchas son un desparrame total. En cambio pueden ser mucho mejor aprender una de las cosas buenas que tiene el Camino Neocatecumenal y vivir más la Fe en comunidad, pero sin llegar a constituir estas un movimiento o legión con autonomía y pastoral propias ajenas al obispo, y con sacerdotes preparados y dispuestos en las diócesis para atender toda la amalgama de personas que posee esta sociedad plural. Pues los Kikos atienden perfectamente a ciertas personas de determinada mentalidad eclesial y política, y los del resto de mentalidad eclesial o política o bien cambian o que les zurzan. Con los latinoamericanos tal vez toque hacer algo parecido para que muchos al llegar a España no caigan en las redes del protestantismo, que es capaz de ser más dinámico que el catolicismo español.
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¿la fiesta en el diseño?
Estimado Julián.
Interesante y muy buen artículo.
Un saludo desde México.
Ricardo Próspero
Estimado Julián:
Algo de razón tienes en lo que cuentas, si. Me cuesta admitirlo, pero llevas buena parte de razón. Ni es de recibo comulgar rosquillas y gusanitos al estilo de la parroquia de santa dolores ibarruri, ni tampoco lo es el show en plan Operación Triunfo de los Kikos y los carismáticos. Me quedo con la liturgia de las parroquias que regenta el Opus Dei, que suele ser bastante correcta.
De todas maneras y apovechando el indulto a la liturgia tradicional, creo que lo mas correcto sería ir reintroduciéndola, hasta que en un par de generaciones vuelva a ser la habitual. Es indudablemente la mas bonita, la mas respetuosa y la que mejor sienta al espíritu.
Martes, 29 de mayo
Jesús Espeja
Mariano Fresnillo Poza
Jordi Llisterri i Boix
Pedro Tarquis
Juan Fernandez Krohn
Manuel Mandianes
Alejandro Córdoba
Desiderio Parrilla Martínez
Asoc. Humanismo sin Credos
Josemari Lorenzo Amelibia