A estas horas seguro ya se han enterado, ganó la selección Española y eso implica que no vi el partido de España contra Alemania. No es por no gustarme el fútbol que no me gusta, pero podría haber hecho la excepción cosa que deseaba hacerlo y no lo hice. No lo hice porque tengo la propiedad de ser gafe con la selección Española, y siempre que he visto jugar a la selección pierde. Por ello he preferido no sentirme culpable con la derrota si se produjese, y he preferido seguir el partido de España según el jolgorio de la calle. Cuando era aficionado del Madrid, también me pasó parecido, hundía al Real Madrid. Y aunque Jesús Bastante insista en hacerme del Getafe, no le voy a aceptar la propuesta porque no quiero borrar del mapa a su equipo.
Yo creía que perderíamos por ir Zapatero (el presidente es un reconocidísimo gafe), pues descubro que el presidente no es un gafe para el fútbol, o tal vez es que el sabio de mi barrio (Hortaleza) anula a los gafes. Si me alegro mucho por el entrenador, algunos quisieron cargárselo fuera como fuese, y todo por no incluir a Raúl. Pues yo sinceramente me alegro que Raúl no pise la selección, porque un equipo no lo forma única y exclusivamente la figurita mejor pagada de todas.
Ahora mi preocupación es que mis compatriotas no destruyan Madrid, porque por mi barrio los petardos ya me han hecho subir los toldos y poner a salvo a mis pájaros. El domingo pasado, que tampoco vi el partido, vi como unos imbéciles aporreaban los trenes del metro de Madrid dañando los cristales y haciendo las correspondientes pintadas. Esperemos esto no vuelva a suceder, aunque con tanto gilipollas que se les sube excesivamente la emoción, te puedes esperar cualquier caso.
Pues alegrémonos por nuestra selección, alegrémonos por dejar muy alto el deporte Español, alegrémonos porque esto es lo que necesita este país para olvidar los problemas que muchas veces nos separan y dividen políticamente, culturalmente o religiosamente. Todos mis amigos ecuatorianos y peruanos que tengo están con la alegría por España como si fuese este su país, y muchos en el fondo quieren y desean ser parte de esta nación que les ha acogido.
Los comentarios para este post están cerrados.
Devil, devil, go away...
¿Un cristiano creyendo en gafes? ;/)
Bromas aparte, el fútbol es toda una religión en el sentido etimológico (re-ligare) Esta noche he visto a unos ciudadanos presumiblemente de origen latinoamericano, nacionalizados o no, celebrando "ostentoreamente" el triunfo de la Selección Española de Fútbol.
Martes, 29 de mayo
Jesús Espeja
Mariano Fresnillo Poza
Jordi Llisterri i Boix
Pedro Tarquis
Juan Fernandez Krohn
Manuel Mandianes
Alejandro Córdoba
Desiderio Parrilla Martínez
Asoc. Humanismo sin Credos
Josemari Lorenzo Amelibia