Me gustaría comentar el evangelio de hoy porque para mi es uno de los evangelios más especiales. Es en el sermón de la montaña, cuando Jesucristo “Sabéis que está mandado: "Ojo por ojo, diente por diente". Pues yo os digo: No hagáis frente al que os agravia. Al contrario, si uno te abofetea en la mejilla derecha, preséntale la otra; al que quiera ponerte pleito para quitarte la túnica, dale también la capa; a quien te requiera para caminar una milla, acompáñalo dos; a quien te pide, dale; y al que te pide prestado, no lo rehúyas”.
Este evangelio puede ser interpretado de dos maneras. Una muy extendida es la manera pacifista y servil. Es decir, la manera en que se dice que a lo que Jesucristo llama en este evangelio es a la subordinación frente a los poderes. Se utiliza contra las personas que de una manera u otra se levantan contra gobiernos opresores.
Yo no quisiera hacer esa interpretación porque me parece que tiene detrás demasiados intereses políticos. Yo creo que a lo que nos llama este evangelio es a tener una posición correcta, a dignificarnos con nuestras posiciones. Hace poco hablaba con un amigo mío católico de la Revolución Sandinista en Nicaragua.
La Revolución Sandinista fue una revolución con un fuerte componente católico porque muchos católicos participaron en ella. La verdad es que si bien esa revolución comenzó siendo una revolución esperanzadora, con grandes valores cristianos, poco a poco, según fue pasando el tiempo se fue alejando cada vez más de lo objetivos fundacionales. Fueron tiempos de guerra, de contrarrevolución promovida por el gobierno de los EE.UU. (que rompió no solo las reglas del bien, sino que también las reglas del mal), fueron tiempos de grabes errores de un gobierno sandinista llevado por un Daniel Ortega que creyó que todo valía a favor de la revolución, el momento de mayor despropósito llegó cuando el gobierno sandinsita se dejó en evidencia robando al pueblo. El FSLN fue derrotado electoralmente.
Tiempo después, hace aproximadamente un año, volvió a salir elegido el FSLN para gobernar Nicaragua. La verdad es que es un gobierno que está teniendo en estos momentos grabes problemas debido a que ha negado la personalidad jurídica de dos partidos, por un lado el Partido Conservador y por otro lado el Movimiento Renovador Sandinista, algo que se veía venir si uno ve la alianza que parece haber entre Daniel Ortega y Arnoldo Alemán (el gran ladrón de América Latina). Una antigua guerrillera y ex ministra sandinista está en huelga de hambre. Grandes figuras del sandinismo han salido en defensa del MRS y en protesta contra Daniel Ortega. Figuras como Gioconda Belli, como Ernesto Cardenal, Carlos Mejía Godoy o Luis Enrique Mejía Godoy.
Institucionalmente gobierno un partido que se dice sandinista, pero el movimiento social sandinista es atacado y sus valores también, los verdaderos defensores del sandinismo se ven atacados. Ante esta realidad mi amigo me preguntaba “¿Y qué quedó del sandinismo?”. Pues hombre, yo no sabría responder porque no soy un gran analista político. Yo creo que del sandinismo al menos queda que la revolución trajo la democracia, una democracia que esta corrupta y donde roban, pero que no es lo mismo que la dictadura militar.
Pero por otra parte también queda algo muy importante. Queda una posición de determinados sectores de la sociedad que fueron admirables y que lo siguen siendo. Gente que pudo coger el dinero e irse por patas pero no lo hicieron, gente que pudo agachar la cabeza ante Daniel Ortega y obtener grandes cuotas de poder. Pero en lugar de ellos decidieron quedarse en el lado del pueblo, esa es la posición (por ejemplo) de Ernesto Cardenal. ¿Por qué lo hacen?, ¿No ven que están perdiendo? Son preguntas que nos podríamos hacer, incluso podríamos hacer chistes triunfalistas sobre lo frustrados que se deben sentir.
Pero si uno lee el evangelio de hoy comprende a la perfección esta posición que se toma. Esa posición es la de poner la otra mejilla para recibir el puñetazo. No podemos usar los medios del mal, no todo vale. Daniel Ortega no comprendió esto y por eso está haciendo lo que hace, y no es el único político (ni el único cristiano, por desgracia). Estas personas que cito: Ernesto Cardenal, Carlos Mejía Godoy, Dora María Téllez, ese amplio movimiento de renovación del sandinismo, estarán perdiendo pero lo están haciendo con medios honestos, con medios cristianos y siendo coherentes con sus ideas cristianas y sandinistas. No todo vale, si el malo nos da un puño nosotros no podemos usar su medio aunque eso implique que podamos salir perdiendo. En la vida lo importante no es ganar, ni se le debe de dar tanta importancia a ganar. Normalmente cuando más importancia se le da al triunfo es cuando más rápidamente se fracasa. Lo importante en la vida es tener una posición correcta, que haga que los cimientos de lo que construimos sean cimientos de verdad.
¿Daniel Ortega es presidente de Nicaragua?, ¿Miguel D´Escoto es presidente de la Asamblea General de la ONU?, ¿El Cardenal Obando preside el Consejo de Reconciliación y Paz ofrecido por Daniel Ortega? Pues sí, ahora ellos son los héroes, son los que aparecen en la prensa como personas importantes. ¿Pero desde el evangelio de hoy que valor tienen? Ninguna, sus medios les ponen en su propia contradicción, hacen lo que dicen que no hay que hacer, ven un mal y responden con el mismo mal, no responden con otra mejilla sino que responden con un puñetazo tan fuerte o más que el recibido. Ellos podrán salir en las noticias de los periódicos, de las noticias o de internet..., pero los que aparecen en la Buena Noticia son las personas comprometidas socialmente, que siguen su trabajo desde las bases, siendo coherentes consigo mismo, gente como Fernando Cardenal, gente como la que trabaja en Fe y Alegría, gente como la de las Comunidades Eclesiales de Base de Nicaragua, gente como Ernesto Cardenal, como mucha gente que está construyendo en su día a día el mundo nuevo y la Nicaragua nueva.
Se podrá decir que lo dicho por mí, mi interpretación, está también por delante de intereses políticos. No se, a lo mejor hablé de política (una dimensión más en la que el cristianismo tiene implicaciones), pero no creo que políticamente le interese ha ninguna fuerza política o económica de Nicaragua, tan solo es interesante políticamente para los creyentes que ven en esta concepción de la política, una política que va más allá del servilismo a siglas o del partidismo ciego, una política que es posición siempre con los pobres, sin obsesión de controlar instituciones que puedan poner en contradicción con esa misma concepción o práctica de la política. Por lo tanto yo creo que cuando el Evangelio nos llama a poner la otra mejilla cuando nos den un puñetazo, a lo que nos llama es ha hacer lo correcto aunque eso implique a veces el riesgo de ser derrotados. Más vale una derrota que de testimonio que una victoria que se ponga en contradicción con el Reino de Dios. Un mensaje difícil de entender para muchos, incluso para mí que lo reafirmo ahora, pero el cristianismo nunca fue un mensaje fácil.
Pedro Antonio Sánchez Prieto
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hlgh,ln
Veremos como acaba Nicaragua, no simpatizo con Ortega, pero al menos le reconozco varias cosas, como el derrocar una dictadura, haber podido convertirse en otro Castro y no hacerlo y no masacrar a sus enemigos como el mismo Castro o el partido ARENA en El Salvador.
Pero ahora sigue el ejemplo de Chavez y solo trata de mantenerse en el poder, rezemos para que vuelva a mirar sobre todo por el bienestar de su pueblo, como creo que hizo hace unos años.
Martes, 29 de mayo
Jesús Espeja
Mariano Fresnillo Poza
Jordi Llisterri i Boix
Pedro Tarquis
Juan Fernandez Krohn
Manuel Mandianes
Alejandro Córdoba
Desiderio Parrilla Martínez
Asoc. Humanismo sin Credos
Josemari Lorenzo Amelibia