Ayer me lo decían por correo, que nombraban a un comisario pontificio para la Unión Lumen Dei, y nada más ni nada menos que al Arzobispo emérito de Pamplona y Claretiano Fernando Sebastián.
Una de las cosas que creo nunca voy a tener es el olfato de mi abuelo adoptivo, porque llevaban meses anunciándomelo lectores de mi blog, que existen irregularidades en Lumen Dei, que el Vaticano está tomando cartas en el asunto, y aunque les tengo no poca ojeriza a Lumen Dei, di la callada por respuesta. Pues va a ser que tal si existan esas irregularidades, y va a ser que incluso pueda haber cosas verdaderamente raras.
Yo no voy a decir lo que estos lectores me han venido diciendo por correo o pegando sucesivamente en post que con anterioridad escribí y que han superado los 500 comentarios, siendo solo visibles unos pocos comentarios de los mismos. Que ellos digan y cuenten lo que saben y que se enfrenten a los partidarios de Lumen Dei.
Solo diré lo único que sé de Lumen Dei, y es que los religiosos masculinos asustan con su indumentaria cuando andan por mi barrio y que el colegio que por aquí se hicieron súbitamente y de la noche a la mañana, el Padres Paules, tras irse los anteriores religiosos, muestra por fuera un estado de inusual abandono. Lo que antes era un campo de fútbol es hoy un verde solar donde crecen cardos, ortigas y toda clase de flora salvaje, y las canchas de baloncesto echadas a perder.
Pues si esa ha sido la mejora del colegio, y es la imagen que dan por fuera, a saber en que estado estará por dentro. Seguro que si en algún sitio hubiera quedado mejor rodar la serie de El Internado, sin duda el colegio es perfecto.
Pues nada, a esos lectores, aquí tenéis otro sitio donde seguir colocando lo que os parezca. Pero eso si, aportad más documentación.
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CUANTOS SALMOS SE HAN DE DECIR
EN LAS HORAS NOCTURNAS
1 En el mencionado tiempo de invierno, debe decirse en primer lugar y por tres veces el verso: "Señor, ábreme los labios, y mi boca anunciará tus alabanzas",
2 al que se añadirá el salmo 3 y el "Gloria";
3. tras éste, el salmo 94 con antífona, o por lo menos, cantado.
4 Siga luego el himno, después seis salmos con antífonas.
5 Dichos éstos y el verso, dé el abad la bendición. Siéntense todos en bancos, y los hermanos lean por turno en el libro del atril, tres lecturas, entre las cuales cántense tres responsorios.
6 Dos responsorios díganse sin "Gloria", pero después de la tercera lectura, el que canta diga "Gloria".
7 Cuando el cantor comienza a entonarlo, levántense todos inmediatamente de sus asientos en honor y reverencia de la Santa Trinidad.
CUANTOS SALMOS SE HAN DE DECIR
EN LAS HORAS NOCTURNAS
1 En el mencionado tiempo de invierno, debe decirse en primer lugar y por tres veces el verso: "Señor, ábreme los labios, y mi boca anunciará tus alabanzas",
2 al que se añadirá el salmo 3 y el "Gloria";
3. tras éste, el salmo 94 con antífona, o por lo menos, cantado.
4 Siga luego el himno, después seis salmos con antífonas.
5 Dichos éstos y el verso, dé el abad la bendición. Siéntense todos en bancos, y los hermanos lean por turno en el libro del atril, tres lecturas, entre las cuales cántense tres responsorios.
6 Dos responsorios díganse sin "Gloria", pero después de la tercera lectura, el que canta diga "Gloria".
7 Cuando el cantor comienza a entonarlo, levántense todos inmediatamente de sus asientos en honor y reverencia de la Santa Trinidad.
CUANTOS SALMOS SE HAN DE DECIR
EN LAS HORAS NOCTURNAS
1 En el mencionado tiempo de invierno, debe decirse en primer lugar y por tres veces el verso: "Señor, ábreme los labios, y mi boca anunciará tus alabanzas",
2 al que se añadirá el salmo 3 y el "Gloria";
3. tras éste, el salmo 94 con antífona, o por lo menos, cantado.
4 Siga luego el himno, después seis salmos con antífonas.
5 Dichos éstos y el verso, dé el abad la bendición. Siéntense todos en bancos, y los hermanos lean por turno en el libro del atril, tres lecturas, entre las cuales cántense tres responsorios.
6 Dos responsorios díganse sin "Gloria", pero después de la tercera lectura, el que canta diga "Gloria".
7 Cuando el cantor comienza a entonarlo, levántense todos inmediatamente de sus asientos en honor y reverencia de la Santa Trinidad.
CUANTOS SALMOS SE HAN DE DECIR
EN LAS HORAS NOCTURNAS
1 En el mencionado tiempo de invierno, debe decirse en primer lugar y por tres veces el verso: "Señor, ábreme los labios, y mi boca anunciará tus alabanzas",
2 al que se añadirá el salmo 3 y el "Gloria";
3. tras éste, el salmo 94 con antífona, o por lo menos, cantado.
4 Siga luego el himno, después seis salmos con antífonas.
5 Dichos éstos y el verso, dé el abad la bendición. Siéntense todos en bancos, y los hermanos lean por turno en el libro del atril, tres lecturas, entre las cuales cántense tres responsorios.
6 Dos responsorios díganse sin "Gloria", pero después de la tercera lectura, el que canta diga "Gloria".
7 Cuando el cantor comienza a entonarlo, levántense todos inmediatamente de sus asientos en honor y reverencia de la Santa Trinidad.
CUANTOS SALMOS SE HAN DE DECIR
EN LAS HORAS NOCTURNAS
1 En el mencionado tiempo de invierno, debe decirse en primer lugar y por tres veces el verso: "Señor, ábreme los labios, y mi boca anunciará tus alabanzas",
2 al que se añadirá el salmo 3 y el "Gloria";
3. tras éste, el salmo 94 con antífona, o por lo menos, cantado.
4 Siga luego el himno, después seis salmos con antífonas.
5 Dichos éstos y el verso, dé el abad la bendición. Siéntense todos en bancos, y los hermanos lean por turno en el libro del atril, tres lecturas, entre las cuales cántense tres responsorios.
6 Dos responsorios díganse sin "Gloria", pero después de la tercera lectura, el que canta diga "Gloria".
7 Cuando el cantor comienza a entonarlo, levántense todos inmediatamente de sus asientos en honor y reverencia de la Santa Trinidad.
CUANTOS SALMOS SE HAN DE DECIR
EN LAS HORAS NOCTURNAS
1 En el mencionado tiempo de invierno, debe decirse en primer lugar y por tres veces el verso: "Señor, ábreme los labios, y mi boca anunciará tus alabanzas",
2 al que se añadirá el salmo 3 y el "Gloria";
3. tras éste, el salmo 94 con antífona, o por lo menos, cantado.
4 Siga luego el himno, después seis salmos con antífonas.
5 Dichos éstos y el verso, dé el abad la bendición. Siéntense todos en bancos, y los hermanos lean por turno en el libro del atril, tres lecturas, entre las cuales cántense tres responsorios.
6 Dos responsorios díganse sin "Gloria", pero después de la tercera lectura, el que canta diga "Gloria".
7 Cuando el cantor comienza a entonarlo, levántense todos inmediatamente de sus asientos en honor y reverencia de la Santa Trinidad.
CUANTOS SALMOS SE HAN DE DECIR
EN LAS HORAS NOCTURNAS
1 En el mencionado tiempo de invierno, debe decirse en primer lugar y por tres veces el verso: "Señor, ábreme los labios, y mi boca anunciará tus alabanzas",
2 al que se añadirá el salmo 3 y el "Gloria";
3. tras éste, el salmo 94 con antífona, o por lo menos, cantado.
4 Siga luego el himno, después seis salmos con antífonas.
5 Dichos éstos y el verso, dé el abad la bendición. Siéntense todos en bancos, y los hermanos lean por turno en el libro del atril, tres lecturas, entre las cuales cántense tres responsorios.
6 Dos responsorios díganse sin "Gloria", pero después de la tercera lectura, el que canta diga "Gloria".
7 Cuando el cantor comienza a entonarlo, levántense todos inmediatamente de sus asientos en honor y reverencia de la Santa Trinidad.
CUANTOS SALMOS SE HAN DE DECIR
EN LAS HORAS NOCTURNAS
1 En el mencionado tiempo de invierno, debe decirse en primer lugar y por tres veces el verso: "Señor, ábreme los labios, y mi boca anunciará tus alabanzas",
2 al que se añadirá el salmo 3 y el "Gloria";
3. tras éste, el salmo 94 con antífona, o por lo menos, cantado.
4 Siga luego el himno, después seis salmos con antífonas.
5 Dichos éstos y el verso, dé el abad la bendición. Siéntense todos en bancos, y los hermanos lean por turno en el libro del atril, tres lecturas, entre las cuales cántense tres responsorios.
6 Dos responsorios díganse sin "Gloria", pero después de la tercera lectura, el que canta diga "Gloria".
7 Cuando el cantor comienza a entonarlo, levántense todos inmediatamente de sus asientos en honor y reverencia de la Santa Trinidad.
CUANTOS SALMOS SE HAN DE DECIR
EN LAS HORAS NOCTURNAS
1 En el mencionado tiempo de invierno, debe decirse en primer lugar y por tres veces el verso: "Señor, ábreme los labios, y mi boca anunciará tus alabanzas",
2 al que se añadirá el salmo 3 y el "Gloria";
3. tras éste, el salmo 94 con antífona, o por lo menos, cantado.
4 Siga luego el himno, después seis salmos con antífonas.
5 Dichos éstos y el verso, dé el abad la bendición. Siéntense todos en bancos, y los hermanos lean por turno en el libro del atril, tres lecturas, entre las cuales cántense tres responsorios.
6 Dos responsorios díganse sin "Gloria", pero después de la tercera lectura, el que canta diga "Gloria".
7 Cuando el cantor comienza a entonarlo, levántense todos inmediatamente de sus asientos en honor y reverencia de la Santa Trinidad.
CUANTOS SALMOS SE HAN DE DECIR
EN LAS HORAS NOCTURNAS
1 En el mencionado tiempo de invierno, debe decirse en primer lugar y por tres veces el verso: "Señor, ábreme los labios, y mi boca anunciará tus alabanzas",
2 al que se añadirá el salmo 3 y el "Gloria";
3. tras éste, el salmo 94 con antífona, o por lo menos, cantado.
4 Siga luego el himno, después seis salmos con antífonas.
5 Dichos éstos y el verso, dé el abad la bendición. Siéntense todos en bancos, y los hermanos lean por turno en el libro del atril, tres lecturas, entre las cuales cántense tres responsorios.
6 Dos responsorios díganse sin "Gloria", pero después de la tercera lectura, el que canta diga "Gloria".
7 Cuando el cantor comienza a entonarlo, levántense todos inmediatamente de sus asientos en honor y reverencia de la Santa Trinidad.
Es muy penoso y vergonzoso lo de Lumen Dei, pues ahora si son obedientes, cuando les interesa.
Da pena y miedo ver todo el daño que han hecho y la buenísima gente que han perdido.
Algún dia saldrá todo a la luz.
Recemos por la conversión de los culpables.
26 Luego, si "los ojos del Señor vigilan a buenos y malos",
27 y "el Señor mira siempre desde el cielo a los hijos de los hombres, para ver si hay alguno inteligente y que busque a Dios",
28 y si los ángeles que nos están asignados, anuncian día y noche nuestras obras al Señor,
29 hay que estar atentos, hermanos, en todo tiempo, como dice el Profeta en el salmo, no sea que Dios nos mire en algún momento y vea que nos hemos inclinado al mal y nos hemos hecho inútiles,
30 y perdonándonos en esta vida, porque es piadoso y espera que nos convirtamos, nos diga en la vida futura: "Esto hiciste y callé".
31 El segundo grado de humildad consiste en que uno no ame su propia voluntad, ni se complazca en hacer sus gustos,
32 sino que imite con hechos al Señor que dice: "No vine a hacer mi voluntad sino la de Aquel que me envió".
26 Luego, si "los ojos del Señor vigilan a buenos y malos",
27 y "el Señor mira siempre desde el cielo a los hijos de los hombres, para ver si hay alguno inteligente y que busque a Dios",
28 y si los ángeles que nos están asignados, anuncian día y noche nuestras obras al Señor,
29 hay que estar atentos, hermanos, en todo tiempo, como dice el Profeta en el salmo, no sea que Dios nos mire en algún momento y vea que nos hemos inclinado al mal y nos hemos hecho inútiles,
30 y perdonándonos en esta vida, porque es piadoso y espera que nos convirtamos, nos diga en la vida futura: "Esto hiciste y callé".
31 El segundo grado de humildad consiste en que uno no ame su propia voluntad, ni se complazca en hacer sus gustos,
32 sino que imite con hechos al Señor que dice: "No vine a hacer mi voluntad sino la de Aquel que me envió".
CUANTOS SALMOS SE HAN DE DECIR
EN LAS HORAS NOCTURNAS
1 En el mencionado tiempo de invierno, debe decirse en primer lugar y por tres veces el verso: "Señor, ábreme los labios, y mi boca anunciará tus alabanzas",
2 al que se añadirá el salmo 3 y el "Gloria";
3. tras éste, el salmo 94 con antífona, o por lo menos, cantado.
4 Siga luego el himno, después seis salmos con antífonas.
5 Dichos éstos y el verso, dé el abad la bendición. Siéntense todos en bancos, y los hermanos lean por turno en el libro del atril, tres lecturas, entre las cuales cántense tres responsorios.
6 Dos responsorios díganse sin "Gloria", pero después de la tercera lectura, el que canta diga "Gloria".
7 Cuando el cantor comienza a entonarlo, levántense todos inmediatamente de sus asientos en honor y reverencia de la Santa Trinidad.
CUANTOS SALMOS SE HAN DE DECIR
EN LAS HORAS NOCTURNAS
1 En el mencionado tiempo de invierno, debe decirse en primer lugar y por tres veces el verso: "Señor, ábreme los labios, y mi boca anunciará tus alabanzas",
2 al que se añadirá el salmo 3 y el "Gloria";
3. tras éste, el salmo 94 con antífona, o por lo menos, cantado.
4 Siga luego el himno, después seis salmos con antífonas.
5 Dichos éstos y el verso, dé el abad la bendición. Siéntense todos en bancos, y los hermanos lean por turno en el libro del atril, tres lecturas, entre las cuales cántense tres responsorios.
6 Dos responsorios díganse sin "Gloria", pero después de la tercera lectura, el que canta diga "Gloria".
7 Cuando el cantor comienza a entonarlo, levántense todos inmediatamente de sus asientos en honor y reverencia de la Santa Trinidad.
CUANTOS SALMOS SE HAN DE DECIR
EN LAS HORAS NOCTURNAS
1 En el mencionado tiempo de invierno, debe decirse en primer lugar y por tres veces el verso: "Señor, ábreme los labios, y mi boca anunciará tus alabanzas",
2 al que se añadirá el salmo 3 y el "Gloria";
3. tras éste, el salmo 94 con antífona, o por lo menos, cantado.
4 Siga luego el himno, después seis salmos con antífonas.
5 Dichos éstos y el verso, dé el abad la bendición. Siéntense todos en bancos, y los hermanos lean por turno en el libro del atril, tres lecturas, entre las cuales cántense tres responsorios.
6 Dos responsorios díganse sin "Gloria", pero después de la tercera lectura, el que canta diga "Gloria".
7 Cuando el cantor comienza a entonarlo, levántense todos inmediatamente de sus asientos en honor y reverencia de la Santa Trinidad.
CUANTOS SALMOS SE HAN DE DECIR
EN LAS HORAS NOCTURNAS
1 En el mencionado tiempo de invierno, debe decirse en primer lugar y por tres veces el verso: "Señor, ábreme los labios, y mi boca anunciará tus alabanzas",
2 al que se añadirá el salmo 3 y el "Gloria";
3. tras éste, el salmo 94 con antífona, o por lo menos, cantado.
4 Siga luego el himno, después seis salmos con antífonas.
5 Dichos éstos y el verso, dé el abad la bendición. Siéntense todos en bancos, y los hermanos lean por turno en el libro del atril, tres lecturas, entre las cuales cántense tres responsorios.
6 Dos responsorios díganse sin "Gloria", pero después de la tercera lectura, el que canta diga "Gloria".
7 Cuando el cantor comienza a entonarlo, levántense todos inmediatamente de sus asientos en honor y reverencia de la Santa Trinidad.
CUANTOS SALMOS SE HAN DE DECIR
EN LAS HORAS NOCTURNAS
1 En el mencionado tiempo de invierno, debe decirse en primer lugar y por tres veces el verso: "Señor, ábreme los labios, y mi boca anunciará tus alabanzas",
2 al que se añadirá el salmo 3 y el "Gloria";
3. tras éste, el salmo 94 con antífona, o por lo menos, cantado.
4 Siga luego el himno, después seis salmos con antífonas.
5 Dichos éstos y el verso, dé el abad la bendición. Siéntense todos en bancos, y los hermanos lean por turno en el libro del atril, tres lecturas, entre las cuales cántense tres responsorios.
6 Dos responsorios díganse sin "Gloria", pero después de la tercera lectura, el que canta diga "Gloria".
7 Cuando el cantor comienza a entonarlo, levántense todos inmediatamente de sus asientos en honor y reverencia de la Santa Trinidad.
CUANTOS SALMOS SE HAN DE DECIR
EN LAS HORAS NOCTURNAS
1 En el mencionado tiempo de invierno, debe decirse en primer lugar y por tres veces el verso: "Señor, ábreme los labios, y mi boca anunciará tus alabanzas",
2 al que se añadirá el salmo 3 y el "Gloria";
3. tras éste, el salmo 94 con antífona, o por lo menos, cantado.
4 Siga luego el himno, después seis salmos con antífonas.
5 Dichos éstos y el verso, dé el abad la bendición. Siéntense todos en bancos, y los hermanos lean por turno en el libro del atril, tres lecturas, entre las cuales cántense tres responsorios.
6 Dos responsorios díganse sin "Gloria", pero después de la tercera lectura, el que canta diga "Gloria".
7 Cuando el cantor comienza a entonarlo, levántense todos inmediatamente de sus asientos en honor y reverencia de la Santa Trinidad.
CUANTOS SALMOS SE HAN DE DECIR
EN LAS HORAS NOCTURNAS
1 En el mencionado tiempo de invierno, debe decirse en primer lugar y por tres veces el verso: "Señor, ábreme los labios, y mi boca anunciará tus alabanzas",
2 al que se añadirá el salmo 3 y el "Gloria";
3. tras éste, el salmo 94 con antífona, o por lo menos, cantado.
4 Siga luego el himno, después seis salmos con antífonas.
5 Dichos éstos y el verso, dé el abad la bendición. Siéntense todos en bancos, y los hermanos lean por turno en el libro del atril, tres lecturas, entre las cuales cántense tres responsorios.
6 Dos responsorios díganse sin "Gloria", pero después de la tercera lectura, el que canta diga "Gloria".
7 Cuando el cantor comienza a entonarlo, levántense todos inmediatamente de sus asientos en honor y reverencia de la Santa Trinidad.
Es muy penoso y vergonzoso lo de Lumen Dei, pues ahora si son obedientes, cuando les interesa.
Da pena y miedo ver todo el daño que han hecho y la buenísima gente que han perdido.
Algún dia saldrá todo a la luz.
Recemos por la conversión de los culpables.
CUANTOS SALMOS SE HAN DE DECIR
EN LAS HORAS NOCTURNAS
1 En el mencionado tiempo de invierno, debe decirse en primer lugar y por tres veces el verso: "Señor, ábreme los labios, y mi boca anunciará tus alabanzas",
2 al que se añadirá el salmo 3 y el "Gloria";
3. tras éste, el salmo 94 con antífona, o por lo menos, cantado.
4 Siga luego el himno, después seis salmos con antífonas.
5 Dichos éstos y el verso, dé el abad la bendición. Siéntense todos en bancos, y los hermanos lean por turno en el libro del atril, tres lecturas, entre las cuales cántense tres responsorios.
6 Dos responsorios díganse sin "Gloria", pero después de la tercera lectura, el que canta diga "Gloria".
7 Cuando el cantor comienza a entonarlo, levántense todos inmediatamente de sus asientos en honor y reverencia de la Santa Trinidad.
CUANTOS SALMOS SE HAN DE DECIR
EN LAS HORAS NOCTURNAS
1 En el mencionado tiempo de invierno, debe decirse en primer lugar y por tres veces el verso: "Señor, ábreme los labios, y mi boca anunciará tus alabanzas",
2 al que se añadirá el salmo 3 y el "Gloria";
3. tras éste, el salmo 94 con antífona, o por lo menos, cantado.
4 Siga luego el himno, después seis salmos con antífonas.
5 Dichos éstos y el verso, dé el abad la bendición. Siéntense todos en bancos, y los hermanos lean por turno en el libro del atril, tres lecturas, entre las cuales cántense tres responsorios.
6 Dos responsorios díganse sin "Gloria", pero después de la tercera lectura, el que canta diga "Gloria".
7 Cuando el cantor comienza a entonarlo, levántense todos inmediatamente de sus asientos en honor y reverencia de la Santa Trinidad.
CUANTOS SALMOS SE HAN DE DECIR
EN LAS HORAS NOCTURNAS
1 En el mencionado tiempo de invierno, debe decirse en primer lugar y por tres veces el verso: "Señor, ábreme los labios, y mi boca anunciará tus alabanzas",
2 al que se añadirá el salmo 3 y el "Gloria";
3. tras éste, el salmo 94 con antífona, o por lo menos, cantado.
4 Siga luego el himno, después seis salmos con antífonas.
5 Dichos éstos y el verso, dé el abad la bendición. Siéntense todos en bancos, y los hermanos lean por turno en el libro del atril, tres lecturas, entre las cuales cántense tres responsorios.
6 Dos responsorios díganse sin "Gloria", pero después de la tercera lectura, el que canta diga "Gloria".
7 Cuando el cantor comienza a entonarlo, levántense todos inmediatamente de sus asientos en honor y reverencia de la Santa Trinidad.
CUANTOS SALMOS SE HAN DE DECIR
EN LAS HORAS NOCTURNAS
1 En el mencionado tiempo de invierno, debe decirse en primer lugar y por tres veces el verso: "Señor, ábreme los labios, y mi boca anunciará tus alabanzas",
2 al que se añadirá el salmo 3 y el "Gloria";
3. tras éste, el salmo 94 con antífona, o por lo menos, cantado.
4 Siga luego el himno, después seis salmos con antífonas.
5 Dichos éstos y el verso, dé el abad la bendición. Siéntense todos en bancos, y los hermanos lean por turno en el libro del atril, tres lecturas, entre las cuales cántense tres responsorios.
6 Dos responsorios díganse sin "Gloria", pero después de la tercera lectura, el que canta diga "Gloria".
7 Cuando el cantor comienza a entonarlo, levántense todos inmediatamente de sus asientos en honor y reverencia de la Santa Trinidad.
CUANTOS SALMOS SE HAN DE DECIR
EN LAS HORAS NOCTURNAS
1 En el mencionado tiempo de invierno, debe decirse en primer lugar y por tres veces el verso: "Señor, ábreme los labios, y mi boca anunciará tus alabanzas",
2 al que se añadirá el salmo 3 y el "Gloria";
3. tras éste, el salmo 94 con antífona, o por lo menos, cantado.
4 Siga luego el himno, después seis salmos con antífonas.
5 Dichos éstos y el verso, dé el abad la bendición. Siéntense todos en bancos, y los hermanos lean por turno en el libro del atril, tres lecturas, entre las cuales cántense tres responsorios.
6 Dos responsorios díganse sin "Gloria", pero después de la tercera lectura, el que canta diga "Gloria".
7 Cuando el cantor comienza a entonarlo, levántense todos inmediatamente de sus asientos en honor y reverencia de la Santa Trinidad.
26 Luego, si "los ojos del Señor vigilan a buenos y malos",
27 y "el Señor mira siempre desde el cielo a los hijos de los hombres, para ver si hay alguno inteligente y que busque a Dios",
28 y si los ángeles que nos están asignados, anuncian día y noche nuestras obras al Señor,
29 hay que estar atentos, hermanos, en todo tiempo, como dice el Profeta en el salmo, no sea que Dios nos mire en algún momento y vea que nos hemos inclinado al mal y nos hemos hecho inútiles,
30 y perdonándonos en esta vida, porque es piadoso y espera que nos convirtamos, nos diga en la vida futura: "Esto hiciste y callé".
31 El segundo grado de humildad consiste en que uno no ame su propia voluntad, ni se complazca en hacer sus gustos,
32 sino que imite con hechos al Señor que dice: "No vine a hacer mi voluntad sino la de Aquel que me envió".
Es muy penoso y vergonzoso lo de Lumen Dei, pues ahora si son obedientes, cuando les interesa.
Da pena y miedo ver todo el daño que han hecho y la buenísima gente que han perdido.
Algún dia saldrá todo a la luz.
Recemos por la conversión de los culpables.
26 Luego, si "los ojos del Señor vigilan a buenos y malos",
27 y "el Señor mira siempre desde el cielo a los hijos de los hombres, para ver si hay alguno inteligente y que busque a Dios",
28 y si los ángeles que nos están asignados, anuncian día y noche nuestras obras al Señor,
29 hay que estar atentos, hermanos, en todo tiempo, como dice el Profeta en el salmo, no sea que Dios nos mire en algún momento y vea que nos hemos inclinado al mal y nos hemos hecho inútiles,
30 y perdonándonos en esta vida, porque es piadoso y espera que nos convirtamos, nos diga en la vida futura: "Esto hiciste y callé".
31 El segundo grado de humildad consiste en que uno no ame su propia voluntad, ni se complazca en hacer sus gustos,
32 sino que imite con hechos al Señor que dice: "No vine a hacer mi voluntad sino la de Aquel que me envió".
26 Luego, si "los ojos del Señor vigilan a buenos y malos",
27 y "el Señor mira siempre desde el cielo a los hijos de los hombres, para ver si hay alguno inteligente y que busque a Dios",
28 y si los ángeles que nos están asignados, anuncian día y noche nuestras obras al Señor,
29 hay que estar atentos, hermanos, en todo tiempo, como dice el Profeta en el salmo, no sea que Dios nos mire en algún momento y vea que nos hemos inclinado al mal y nos hemos hecho inútiles,
30 y perdonándonos en esta vida, porque es piadoso y espera que nos convirtamos, nos diga en la vida futura: "Esto hiciste y callé".
31 El segundo grado de humildad consiste en que uno no ame su propia voluntad, ni se complazca en hacer sus gustos,
32 sino que imite con hechos al Señor que dice: "No vine a hacer mi voluntad sino la de Aquel que me envió".
26 Luego, si "los ojos del Señor vigilan a buenos y malos",
27 y "el Señor mira siempre desde el cielo a los hijos de los hombres, para ver si hay alguno inteligente y que busque a Dios",
28 y si los ángeles que nos están asignados, anuncian día y noche nuestras obras al Señor,
29 hay que estar atentos, hermanos, en todo tiempo, como dice el Profeta en el salmo, no sea que Dios nos mire en algún momento y vea que nos hemos inclinado al mal y nos hemos hecho inútiles,
30 y perdonándonos en esta vida, porque es piadoso y espera que nos convirtamos, nos diga en la vida futura: "Esto hiciste y callé".
31 El segundo grado de humildad consiste en que uno no ame su propia voluntad, ni se complazca en hacer sus gustos,
32 sino que imite con hechos al Señor que dice: "No vine a hacer mi voluntad sino la de Aquel que me envió".
26 Luego, si "los ojos del Señor vigilan a buenos y malos",
27 y "el Señor mira siempre desde el cielo a los hijos de los hombres, para ver si hay alguno inteligente y que busque a Dios",
28 y si los ángeles que nos están asignados, anuncian día y noche nuestras obras al Señor,
29 hay que estar atentos, hermanos, en todo tiempo, como dice el Profeta en el salmo, no sea que Dios nos mire en algún momento y vea que nos hemos inclinado al mal y nos hemos hecho inútiles,
30 y perdonándonos en esta vida, porque es piadoso y espera que nos convirtamos, nos diga en la vida futura: "Esto hiciste y callé".
31 El segundo grado de humildad consiste en que uno no ame su propia voluntad, ni se complazca en hacer sus gustos,
32 sino que imite con hechos al Señor que dice: "No vine a hacer mi voluntad sino la de Aquel que me envió".
26 Luego, si "los ojos del Señor vigilan a buenos y malos",
27 y "el Señor mira siempre desde el cielo a los hijos de los hombres, para ver si hay alguno inteligente y que busque a Dios",
28 y si los ángeles que nos están asignados, anuncian día y noche nuestras obras al Señor,
29 hay que estar atentos, hermanos, en todo tiempo, como dice el Profeta en el salmo, no sea que Dios nos mire en algún momento y vea que nos hemos inclinado al mal y nos hemos hecho inútiles,
30 y perdonándonos en esta vida, porque es piadoso y espera que nos convirtamos, nos diga en la vida futura: "Esto hiciste y callé".
31 El segundo grado de humildad consiste en que uno no ame su propia voluntad, ni se complazca en hacer sus gustos,
32 sino que imite con hechos al Señor que dice: "No vine a hacer mi voluntad sino la de Aquel que me envió".
26 Luego, si "los ojos del Señor vigilan a buenos y malos",
27 y "el Señor mira siempre desde el cielo a los hijos de los hombres, para ver si hay alguno inteligente y que busque a Dios",
28 y si los ángeles que nos están asignados, anuncian día y noche nuestras obras al Señor,
29 hay que estar atentos, hermanos, en todo tiempo, como dice el Profeta en el salmo, no sea que Dios nos mire en algún momento y vea que nos hemos inclinado al mal y nos hemos hecho inútiles,
30 y perdonándonos en esta vida, porque es piadoso y espera que nos convirtamos, nos diga en la vida futura: "Esto hiciste y callé".
31 El segundo grado de humildad consiste en que uno no ame su propia voluntad, ni se complazca en hacer sus gustos,
32 sino que imite con hechos al Señor que dice: "No vine a hacer mi voluntad sino la de Aquel que me envió".
26 Luego, si "los ojos del Señor vigilan a buenos y malos",
27 y "el Señor mira siempre desde el cielo a los hijos de los hombres, para ver si hay alguno inteligente y que busque a Dios",
28 y si los ángeles que nos están asignados, anuncian día y noche nuestras obras al Señor,
29 hay que estar atentos, hermanos, en todo tiempo, como dice el Profeta en el salmo, no sea que Dios nos mire en algún momento y vea que nos hemos inclinado al mal y nos hemos hecho inútiles,
30 y perdonándonos en esta vida, porque es piadoso y espera que nos convirtamos, nos diga en la vida futura: "Esto hiciste y callé".
31 El segundo grado de humildad consiste en que uno no ame su propia voluntad, ni se complazca en hacer sus gustos,
32 sino que imite con hechos al Señor que dice: "No vine a hacer mi voluntad sino la de Aquel que me envió".
26 Luego, si "los ojos del Señor vigilan a buenos y malos",
27 y "el Señor mira siempre desde el cielo a los hijos de los hombres, para ver si hay alguno inteligente y que busque a Dios",
28 y si los ángeles que nos están asignados, anuncian día y noche nuestras obras al Señor,
29 hay que estar atentos, hermanos, en todo tiempo, como dice el Profeta en el salmo, no sea que Dios nos mire en algún momento y vea que nos hemos inclinado al mal y nos hemos hecho inútiles,
30 y perdonándonos en esta vida, porque es piadoso y espera que nos convirtamos, nos diga en la vida futura: "Esto hiciste y callé".
31 El segundo grado de humildad consiste en que uno no ame su propia voluntad, ni se complazca en hacer sus gustos,
32 sino que imite con hechos al Señor que dice: "No vine a hacer mi voluntad sino la de Aquel que me envió".
26 Luego, si "los ojos del Señor vigilan a buenos y malos",
27 y "el Señor mira siempre desde el cielo a los hijos de los hombres, para ver si hay alguno inteligente y que busque a Dios",
28 y si los ángeles que nos están asignados, anuncian día y noche nuestras obras al Señor,
29 hay que estar atentos, hermanos, en todo tiempo, como dice el Profeta en el salmo, no sea que Dios nos mire en algún momento y vea que nos hemos inclinado al mal y nos hemos hecho inútiles,
30 y perdonándonos en esta vida, porque es piadoso y espera que nos convirtamos, nos diga en la vida futura: "Esto hiciste y callé".
31 El segundo grado de humildad consiste en que uno no ame su propia voluntad, ni se complazca en hacer sus gustos,
32 sino que imite con hechos al Señor que dice: "No vine a hacer mi voluntad sino la de Aquel que me envió".
26 Luego, si "los ojos del Señor vigilan a buenos y malos",
27 y "el Señor mira siempre desde el cielo a los hijos de los hombres, para ver si hay alguno inteligente y que busque a Dios",
28 y si los ángeles que nos están asignados, anuncian día y noche nuestras obras al Señor,
29 hay que estar atentos, hermanos, en todo tiempo, como dice el Profeta en el salmo, no sea que Dios nos mire en algún momento y vea que nos hemos inclinado al mal y nos hemos hecho inútiles,
30 y perdonándonos en esta vida, porque es piadoso y espera que nos convirtamos, nos diga en la vida futura: "Esto hiciste y callé".
31 El segundo grado de humildad consiste en que uno no ame su propia voluntad, ni se complazca en hacer sus gustos,
32 sino que imite con hechos al Señor que dice: "No vine a hacer mi voluntad sino la de Aquel que me envió".
26 Luego, si "los ojos del Señor vigilan a buenos y malos",
27 y "el Señor mira siempre desde el cielo a los hijos de los hombres, para ver si hay alguno inteligente y que busque a Dios",
28 y si los ángeles que nos están asignados, anuncian día y noche nuestras obras al Señor,
29 hay que estar atentos, hermanos, en todo tiempo, como dice el Profeta en el salmo, no sea que Dios nos mire en algún momento y vea que nos hemos inclinado al mal y nos hemos hecho inútiles,
30 y perdonándonos en esta vida, porque es piadoso y espera que nos convirtamos, nos diga en la vida futura: "Esto hiciste y callé".
31 El segundo grado de humildad consiste en que uno no ame su propia voluntad, ni se complazca en hacer sus gustos,
32 sino que imite con hechos al Señor que dice: "No vine a hacer mi voluntad sino la de Aquel que me envió".
Es muy penoso y vergonzoso lo de Lumen Dei, pues ahora si son obedientes, cuando les interesa.
Da pena y miedo ver todo el daño que han hecho y la buenísima gente que han pedido.
Algún dia saldrá todo a la luz.
Recemos por la conversión de los culpables.
Martes, 29 de mayo
Jesús Espeja
Mariano Fresnillo Poza
Jordi Llisterri i Boix
Pedro Tarquis
Juan Fernandez Krohn
Manuel Mandianes
Alejandro Córdoba
Desiderio Parrilla Martínez
Asoc. Humanismo sin Credos
Josemari Lorenzo Amelibia