Algunos comentaristas venían a mi blog a hablar sobre Lumen Dei. Unos post críticos que publiqué han tenido tantos comentarios, y han sido tantas las cosas que se han dicho, que he tenido que seguirlos en detalle hasta llegar a plantearme en el dilema de si debo cerrarlos o mantenerlos.
Si los cierro podrían algunos interpretar que atento contra la libertad de expresión. Si los mantengo seguiré asistiendo al cruce de críticas entre partidarios de Lumen Dei y detractores. A mi me parece bien que se expresen tanto los unos como los otros, pero llegar al punto de decir mentiras e insistir en las mismas, ya me lleva a pensar en si debía mantenerlos abiertos o cerrados.
Hasta donde yo sé Lumen Dei no cierra ningún colegio de los que tiene, no hay constancia alguna de abusos sexuales, y sobre los conflictos internos tampoco hay noticia alguna salvo en foros de Internet. Ojalá desaparecieran de mi barrio, pastoralmente no hacen nada, el colegio que tiene está abandonado, prueba de ello es que lo antes era un campo de fútbol ahora crecen matorrales y rastrojos, y las canchas de baloncesto la hierva ha derrotado al cemento. Sus sacerdotes, frailes, padres, hermanos o lo que sea la versión masculina de esa congregación tienen unas pintas totalmente impresentables, hasta el punto de llorar algunos niños al verlos o señalarles con el dedo. No opino igual de las religiosas, su hábito da otra imagen y tienen muy buena presencia, parecen auténticas devotas de la Virgen Maria.
A pesar de mi escaso afecto por Lumen Dei, no quiero seguir con unos post donde los partidarios y detractores sigan con ese cruce de acusaciones que no llevan a ninguna parte. Puede que pierda visitas, pero si verdaderamente hay escándalo, cosa que no he encontrado yo ni un periodista que se interesó por el tema, no seguiré permitiendo esto.
No es un ataque contra la libertad de expresión, sino contra el libertinaje de decir lo que a uno le parezca, de caer en el yo digo esto desde el anonimato y causo daño. Pues no, y más con ese cruce de insultos de unos y de otros. Ya es pasarse. Si hay pruebas ciertas que existe lo que ellos dicen que existe en Lumen Dei, ahí están los periodistas, acudan a ellos y apórtenles lo que necesitan saber. Pero no usen este blog para esto.
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CUANTOS SALMOS SE HAN DE DECIR
EN LAS HORAS NOCTURNAS
1 En el mencionado tiempo de invierno, debe decirse en primer lugar y por tres veces el verso: "Señor, ábreme los labios, y mi boca anunciará tus alabanzas",
2 al que se añadirá el salmo 3 y el "Gloria";
3. tras éste, el salmo 94 con antífona, o por lo menos, cantado.
4 Siga luego el himno, después seis salmos con antífonas.
5 Dichos éstos y el verso, dé el abad la bendición. Siéntense todos en bancos, y los hermanos lean por turno en el libro del atril, tres lecturas, entre las cuales cántense tres responsorios.
6 Dos responsorios díganse sin "Gloria", pero después de la tercera lectura, el que canta diga "Gloria".
7 Cuando el cantor comienza a entonarlo, levántense todos inmediatamente de sus asientos en honor y reverencia de la Santa Trinidad.
CUANTOS SALMOS SE HAN DE DECIR
EN LAS HORAS NOCTURNAS
1 En el mencionado tiempo de invierno, debe decirse en primer lugar y por tres veces el verso: "Señor, ábreme los labios, y mi boca anunciará tus alabanzas",
2 al que se añadirá el salmo 3 y el "Gloria";
3. tras éste, el salmo 94 con antífona, o por lo menos, cantado.
4 Siga luego el himno, después seis salmos con antífonas.
5 Dichos éstos y el verso, dé el abad la bendición. Siéntense todos en bancos, y los hermanos lean por turno en el libro del atril, tres lecturas, entre las cuales cántense tres responsorios.
6 Dos responsorios díganse sin "Gloria", pero después de la tercera lectura, el que canta diga "Gloria".
7 Cuando el cantor comienza a entonarlo, levántense todos inmediatamente de sus asientos en honor y reverencia de la Santa Trinidad.
CUANTOS SALMOS SE HAN DE DECIR
EN LAS HORAS NOCTURNAS
1 En el mencionado tiempo de invierno, debe decirse en primer lugar y por tres veces el verso: "Señor, ábreme los labios, y mi boca anunciará tus alabanzas",
2 al que se añadirá el salmo 3 y el "Gloria";
3. tras éste, el salmo 94 con antífona, o por lo menos, cantado.
4 Siga luego el himno, después seis salmos con antífonas.
5 Dichos éstos y el verso, dé el abad la bendición. Siéntense todos en bancos, y los hermanos lean por turno en el libro del atril, tres lecturas, entre las cuales cántense tres responsorios.
6 Dos responsorios díganse sin "Gloria", pero después de la tercera lectura, el que canta diga "Gloria".
7 Cuando el cantor comienza a entonarlo, levántense todos inmediatamente de sus asientos en honor y reverencia de la Santa Trinidad.
CUANTOS SALMOS SE HAN DE DECIR
EN LAS HORAS NOCTURNAS
1 En el mencionado tiempo de invierno, debe decirse en primer lugar y por tres veces el verso: "Señor, ábreme los labios, y mi boca anunciará tus alabanzas",
2 al que se añadirá el salmo 3 y el "Gloria";
3. tras éste, el salmo 94 con antífona, o por lo menos, cantado.
4 Siga luego el himno, después seis salmos con antífonas.
5 Dichos éstos y el verso, dé el abad la bendición. Siéntense todos en bancos, y los hermanos lean por turno en el libro del atril, tres lecturas, entre las cuales cántense tres responsorios.
6 Dos responsorios díganse sin "Gloria", pero después de la tercera lectura, el que canta diga "Gloria".
7 Cuando el cantor comienza a entonarlo, levántense todos inmediatamente de sus asientos en honor y reverencia de la Santa Trinidad.
CUANTOS SALMOS SE HAN DE DECIR
EN LAS HORAS NOCTURNAS
1 En el mencionado tiempo de invierno, debe decirse en primer lugar y por tres veces el verso: "Señor, ábreme los labios, y mi boca anunciará tus alabanzas",
2 al que se añadirá el salmo 3 y el "Gloria";
3. tras éste, el salmo 94 con antífona, o por lo menos, cantado.
4 Siga luego el himno, después seis salmos con antífonas.
5 Dichos éstos y el verso, dé el abad la bendición. Siéntense todos en bancos, y los hermanos lean por turno en el libro del atril, tres lecturas, entre las cuales cántense tres responsorios.
6 Dos responsorios díganse sin "Gloria", pero después de la tercera lectura, el que canta diga "Gloria".
7 Cuando el cantor comienza a entonarlo, levántense todos inmediatamente de sus asientos en honor y reverencia de la Santa Trinidad.
Es muy penoso y vergonzoso lo de Lumen Dei, pues ahora si son obedientes, cuando les interesa.
Da pena y miedo ver todo el daño que han hecho y la buenísima gente que han perdido.
Algún dia saldrá todo a la luz.
Recemos por la conversión de los culpables.
CUANTOS SALMOS SE HAN DE DECIR
EN LAS HORAS NOCTURNAS
1 En el mencionado tiempo de invierno, debe decirse en primer lugar y por tres veces el verso: "Señor, ábreme los labios, y mi boca anunciará tus alabanzas",
2 al que se añadirá el salmo 3 y el "Gloria";
3. tras éste, el salmo 94 con antífona, o por lo menos, cantado.
4 Siga luego el himno, después seis salmos con antífonas.
5 Dichos éstos y el verso, dé el abad la bendición. Siéntense todos en bancos, y los hermanos lean por turno en el libro del atril, tres lecturas, entre las cuales cántense tres responsorios.
6 Dos responsorios díganse sin "Gloria", pero después de la tercera lectura, el que canta diga "Gloria".
7 Cuando el cantor comienza a entonarlo, levántense todos inmediatamente de sus asientos en honor y reverencia de la Santa Trinidad.
CUANTOS SALMOS SE HAN DE DECIR
EN LAS HORAS NOCTURNAS
1 En el mencionado tiempo de invierno, debe decirse en primer lugar y por tres veces el verso: "Señor, ábreme los labios, y mi boca anunciará tus alabanzas",
2 al que se añadirá el salmo 3 y el "Gloria";
3. tras éste, el salmo 94 con antífona, o por lo menos, cantado.
4 Siga luego el himno, después seis salmos con antífonas.
5 Dichos éstos y el verso, dé el abad la bendición. Siéntense todos en bancos, y los hermanos lean por turno en el libro del atril, tres lecturas, entre las cuales cántense tres responsorios.
6 Dos responsorios díganse sin "Gloria", pero después de la tercera lectura, el que canta diga "Gloria".
7 Cuando el cantor comienza a entonarlo, levántense todos inmediatamente de sus asientos en honor y reverencia de la Santa Trinidad.
CUANTOS SALMOS SE HAN DE DECIR
EN LAS HORAS NOCTURNAS
1 En el mencionado tiempo de invierno, debe decirse en primer lugar y por tres veces el verso: "Señor, ábreme los labios, y mi boca anunciará tus alabanzas",
2 al que se añadirá el salmo 3 y el "Gloria";
3. tras éste, el salmo 94 con antífona, o por lo menos, cantado.
4 Siga luego el himno, después seis salmos con antífonas.
5 Dichos éstos y el verso, dé el abad la bendición. Siéntense todos en bancos, y los hermanos lean por turno en el libro del atril, tres lecturas, entre las cuales cántense tres responsorios.
6 Dos responsorios díganse sin "Gloria", pero después de la tercera lectura, el que canta diga "Gloria".
7 Cuando el cantor comienza a entonarlo, levántense todos inmediatamente de sus asientos en honor y reverencia de la Santa Trinidad.
CUANTOS SALMOS SE HAN DE DECIR
EN LAS HORAS NOCTURNAS
1 En el mencionado tiempo de invierno, debe decirse en primer lugar y por tres veces el verso: "Señor, ábreme los labios, y mi boca anunciará tus alabanzas",
2 al que se añadirá el salmo 3 y el "Gloria";
3. tras éste, el salmo 94 con antífona, o por lo menos, cantado.
4 Siga luego el himno, después seis salmos con antífonas.
5 Dichos éstos y el verso, dé el abad la bendición. Siéntense todos en bancos, y los hermanos lean por turno en el libro del atril, tres lecturas, entre las cuales cántense tres responsorios.
6 Dos responsorios díganse sin "Gloria", pero después de la tercera lectura, el que canta diga "Gloria".
7 Cuando el cantor comienza a entonarlo, levántense todos inmediatamente de sus asientos en honor y reverencia de la Santa Trinidad.
CUANTOS SALMOS SE HAN DE DECIR
EN LAS HORAS NOCTURNAS
1 En el mencionado tiempo de invierno, debe decirse en primer lugar y por tres veces el verso: "Señor, ábreme los labios, y mi boca anunciará tus alabanzas",
2 al que se añadirá el salmo 3 y el "Gloria";
3. tras éste, el salmo 94 con antífona, o por lo menos, cantado.
4 Siga luego el himno, después seis salmos con antífonas.
5 Dichos éstos y el verso, dé el abad la bendición. Siéntense todos en bancos, y los hermanos lean por turno en el libro del atril, tres lecturas, entre las cuales cántense tres responsorios.
6 Dos responsorios díganse sin "Gloria", pero después de la tercera lectura, el que canta diga "Gloria".
7 Cuando el cantor comienza a entonarlo, levántense todos inmediatamente de sus asientos en honor y reverencia de la Santa Trinidad.
CUANTOS SALMOS SE HAN DE DECIR
EN LAS HORAS NOCTURNAS
1 En el mencionado tiempo de invierno, debe decirse en primer lugar y por tres veces el verso: "Señor, ábreme los labios, y mi boca anunciará tus alabanzas",
2 al que se añadirá el salmo 3 y el "Gloria";
3. tras éste, el salmo 94 con antífona, o por lo menos, cantado.
4 Siga luego el himno, después seis salmos con antífonas.
5 Dichos éstos y el verso, dé el abad la bendición. Siéntense todos en bancos, y los hermanos lean por turno en el libro del atril, tres lecturas, entre las cuales cántense tres responsorios.
6 Dos responsorios díganse sin "Gloria", pero después de la tercera lectura, el que canta diga "Gloria".
7 Cuando el cantor comienza a entonarlo, levántense todos inmediatamente de sus asientos en honor y reverencia de la Santa Trinidad.
26 Luego, si "los ojos del Señor vigilan a buenos y malos",
27 y "el Señor mira siempre desde el cielo a los hijos de los hombres, para ver si hay alguno inteligente y que busque a Dios",
28 y si los ángeles que nos están asignados, anuncian día y noche nuestras obras al Señor,
29 hay que estar atentos, hermanos, en todo tiempo, como dice el Profeta en el salmo, no sea que Dios nos mire en algún momento y vea que nos hemos inclinado al mal y nos hemos hecho inútiles,
30 y perdonándonos en esta vida, porque es piadoso y espera que nos convirtamos, nos diga en la vida futura: "Esto hiciste y callé".
31 El segundo grado de humildad consiste en que uno no ame su propia voluntad, ni se complazca en hacer sus gustos,
32 sino que imite con hechos al Señor que dice: "No vine a hacer mi voluntad sino la de Aquel que me envió".
Es muy penoso y vergonzoso lo de Lumen Dei, pues ahora si son obedientes, cuando les interesa.
Da pena y miedo ver todo el daño que han hecho y la buenísima gente que han perdido.
Algún dia saldrá todo a la luz.
Recemos por la conversión de los culpables.
26 Luego, si "los ojos del Señor vigilan a buenos y malos",
27 y "el Señor mira siempre desde el cielo a los hijos de los hombres, para ver si hay alguno inteligente y que busque a Dios",
28 y si los ángeles que nos están asignados, anuncian día y noche nuestras obras al Señor,
29 hay que estar atentos, hermanos, en todo tiempo, como dice el Profeta en el salmo, no sea que Dios nos mire en algún momento y vea que nos hemos inclinado al mal y nos hemos hecho inútiles,
30 y perdonándonos en esta vida, porque es piadoso y espera que nos convirtamos, nos diga en la vida futura: "Esto hiciste y callé".
31 El segundo grado de humildad consiste en que uno no ame su propia voluntad, ni se complazca en hacer sus gustos,
32 sino que imite con hechos al Señor que dice: "No vine a hacer mi voluntad sino la de Aquel que me envió".
26 Luego, si "los ojos del Señor vigilan a buenos y malos",
27 y "el Señor mira siempre desde el cielo a los hijos de los hombres, para ver si hay alguno inteligente y que busque a Dios",
28 y si los ángeles que nos están asignados, anuncian día y noche nuestras obras al Señor,
29 hay que estar atentos, hermanos, en todo tiempo, como dice el Profeta en el salmo, no sea que Dios nos mire en algún momento y vea que nos hemos inclinado al mal y nos hemos hecho inútiles,
30 y perdonándonos en esta vida, porque es piadoso y espera que nos convirtamos, nos diga en la vida futura: "Esto hiciste y callé".
31 El segundo grado de humildad consiste en que uno no ame su propia voluntad, ni se complazca en hacer sus gustos,
32 sino que imite con hechos al Señor que dice: "No vine a hacer mi voluntad sino la de Aquel que me envió".
26 Luego, si "los ojos del Señor vigilan a buenos y malos",
27 y "el Señor mira siempre desde el cielo a los hijos de los hombres, para ver si hay alguno inteligente y que busque a Dios",
28 y si los ángeles que nos están asignados, anuncian día y noche nuestras obras al Señor,
29 hay que estar atentos, hermanos, en todo tiempo, como dice el Profeta en el salmo, no sea que Dios nos mire en algún momento y vea que nos hemos inclinado al mal y nos hemos hecho inútiles,
30 y perdonándonos en esta vida, porque es piadoso y espera que nos convirtamos, nos diga en la vida futura: "Esto hiciste y callé".
31 El segundo grado de humildad consiste en que uno no ame su propia voluntad, ni se complazca en hacer sus gustos,
32 sino que imite con hechos al Señor que dice: "No vine a hacer mi voluntad sino la de Aquel que me envió".
26 Luego, si "los ojos del Señor vigilan a buenos y malos",
27 y "el Señor mira siempre desde el cielo a los hijos de los hombres, para ver si hay alguno inteligente y que busque a Dios",
28 y si los ángeles que nos están asignados, anuncian día y noche nuestras obras al Señor,
29 hay que estar atentos, hermanos, en todo tiempo, como dice el Profeta en el salmo, no sea que Dios nos mire en algún momento y vea que nos hemos inclinado al mal y nos hemos hecho inútiles,
30 y perdonándonos en esta vida, porque es piadoso y espera que nos convirtamos, nos diga en la vida futura: "Esto hiciste y callé".
31 El segundo grado de humildad consiste en que uno no ame su propia voluntad, ni se complazca en hacer sus gustos,
32 sino que imite con hechos al Señor que dice: "No vine a hacer mi voluntad sino la de Aquel que me envió".
26 Luego, si "los ojos del Señor vigilan a buenos y malos",
27 y "el Señor mira siempre desde el cielo a los hijos de los hombres, para ver si hay alguno inteligente y que busque a Dios",
28 y si los ángeles que nos están asignados, anuncian día y noche nuestras obras al Señor,
29 hay que estar atentos, hermanos, en todo tiempo, como dice el Profeta en el salmo, no sea que Dios nos mire en algún momento y vea que nos hemos inclinado al mal y nos hemos hecho inútiles,
30 y perdonándonos en esta vida, porque es piadoso y espera que nos convirtamos, nos diga en la vida futura: "Esto hiciste y callé".
31 El segundo grado de humildad consiste en que uno no ame su propia voluntad, ni se complazca en hacer sus gustos,
32 sino que imite con hechos al Señor que dice: "No vine a hacer mi voluntad sino la de Aquel que me envió".
26 Luego, si "los ojos del Señor vigilan a buenos y malos",
27 y "el Señor mira siempre desde el cielo a los hijos de los hombres, para ver si hay alguno inteligente y que busque a Dios",
28 y si los ángeles que nos están asignados, anuncian día y noche nuestras obras al Señor,
29 hay que estar atentos, hermanos, en todo tiempo, como dice el Profeta en el salmo, no sea que Dios nos mire en algún momento y vea que nos hemos inclinado al mal y nos hemos hecho inútiles,
30 y perdonándonos en esta vida, porque es piadoso y espera que nos convirtamos, nos diga en la vida futura: "Esto hiciste y callé".
31 El segundo grado de humildad consiste en que uno no ame su propia voluntad, ni se complazca en hacer sus gustos,
32 sino que imite con hechos al Señor que dice: "No vine a hacer mi voluntad sino la de Aquel que me envió".
26 Luego, si "los ojos del Señor vigilan a buenos y malos",
27 y "el Señor mira siempre desde el cielo a los hijos de los hombres, para ver si hay alguno inteligente y que busque a Dios",
28 y si los ángeles que nos están asignados, anuncian día y noche nuestras obras al Señor,
29 hay que estar atentos, hermanos, en todo tiempo, como dice el Profeta en el salmo, no sea que Dios nos mire en algún momento y vea que nos hemos inclinado al mal y nos hemos hecho inútiles,
30 y perdonándonos en esta vida, porque es piadoso y espera que nos convirtamos, nos diga en la vida futura: "Esto hiciste y callé".
31 El segundo grado de humildad consiste en que uno no ame su propia voluntad, ni se complazca en hacer sus gustos,
32 sino que imite con hechos al Señor que dice: "No vine a hacer mi voluntad sino la de Aquel que me envió".
26 Luego, si "los ojos del Señor vigilan a buenos y malos",
27 y "el Señor mira siempre desde el cielo a los hijos de los hombres, para ver si hay alguno inteligente y que busque a Dios",
28 y si los ángeles que nos están asignados, anuncian día y noche nuestras obras al Señor,
29 hay que estar atentos, hermanos, en todo tiempo, como dice el Profeta en el salmo, no sea que Dios nos mire en algún momento y vea que nos hemos inclinado al mal y nos hemos hecho inútiles,
30 y perdonándonos en esta vida, porque es piadoso y espera que nos convirtamos, nos diga en la vida futura: "Esto hiciste y callé".
31 El segundo grado de humildad consiste en que uno no ame su propia voluntad, ni se complazca en hacer sus gustos,
32 sino que imite con hechos al Señor que dice: "No vine a hacer mi voluntad sino la de Aquel que me envió".
26 Luego, si "los ojos del Señor vigilan a buenos y malos",
27 y "el Señor mira siempre desde el cielo a los hijos de los hombres, para ver si hay alguno inteligente y que busque a Dios",
28 y si los ángeles que nos están asignados, anuncian día y noche nuestras obras al Señor,
29 hay que estar atentos, hermanos, en todo tiempo, como dice el Profeta en el salmo, no sea que Dios nos mire en algún momento y vea que nos hemos inclinado al mal y nos hemos hecho inútiles,
30 y perdonándonos en esta vida, porque es piadoso y espera que nos convirtamos, nos diga en la vida futura: "Esto hiciste y callé".
31 El segundo grado de humildad consiste en que uno no ame su propia voluntad, ni se complazca en hacer sus gustos,
32 sino que imite con hechos al Señor que dice: "No vine a hacer mi voluntad sino la de Aquel que me envió".
Es muy penoso y vergonzoso lo de Lumen Dei, pues ahora si son obedientes, cuando les interesa.
Da pena y miedo ver todo el daño que han hecho y la buenísima gente que han pedido.
Algún dia saldrá todo a la luz.
Recemos por la conversión de los culpables.
26 Luego, si "los ojos del Señor vigilan a buenos y malos",
27 y "el Señor mira siempre desde el cielo a los hijos de los hombres, para ver si hay alguno inteligente y que busque a Dios",
28 y si los ángeles que nos están asignados, anuncian día y noche nuestras obras al Señor,
29 hay que estar atentos, hermanos, en todo tiempo, como dice el Profeta en el salmo, no sea que Dios nos mire en algún momento y vea que nos hemos inclinado al mal y nos hemos hecho inútiles,
30 y perdonándonos en esta vida, porque es piadoso y espera que nos convirtamos, nos diga en la vida futura: "Esto hiciste y callé".
31 El segundo grado de humildad consiste en que uno no ame su propia voluntad, ni se complazca en hacer sus gustos,
32 sino que imite con hechos al Señor que dice: "No vine a hacer mi voluntad sino la de Aquel que me envió".
26 Luego, si "los ojos del Señor vigilan a buenos y malos",
27 y "el Señor mira siempre desde el cielo a los hijos de los hombres, para ver si hay alguno inteligente y que busque a Dios",
28 y si los ángeles que nos están asignados, anuncian día y noche nuestras obras al Señor,
29 hay que estar atentos, hermanos, en todo tiempo, como dice el Profeta en el salmo, no sea que Dios nos mire en algún momento y vea que nos hemos inclinado al mal y nos hemos hecho inútiles,
30 y perdonándonos en esta vida, porque es piadoso y espera que nos convirtamos, nos diga en la vida futura: "Esto hiciste y callé".
31 El segundo grado de humildad consiste en que uno no ame su propia voluntad, ni se complazca en hacer sus gustos,
32 sino que imite con hechos al Señor que dice: "No vine a hacer mi voluntad sino la de Aquel que me envió".
26 Luego, si "los ojos del Señor vigilan a buenos y malos",
27 y "el Señor mira siempre desde el cielo a los hijos de los hombres, para ver si hay alguno inteligente y que busque a Dios",
28 y si los ángeles que nos están asignados, anuncian día y noche nuestras obras al Señor,
29 hay que estar atentos, hermanos, en todo tiempo, como dice el Profeta en el salmo, no sea que Dios nos mire en algún momento y vea que nos hemos inclinado al mal y nos hemos hecho inútiles,
30 y perdonándonos en esta vida, porque es piadoso y espera que nos convirtamos, nos diga en la vida futura: "Esto hiciste y callé".
31 El segundo grado de humildad consiste en que uno no ame su propia voluntad, ni se complazca en hacer sus gustos,
32 sino que imite con hechos al Señor que dice: "No vine a hacer mi voluntad sino la de Aquel que me envió".
26 Luego, si "los ojos del Señor vigilan a buenos y malos",
27 y "el Señor mira siempre desde el cielo a los hijos de los hombres, para ver si hay alguno inteligente y que busque a Dios",
28 y si los ángeles que nos están asignados, anuncian día y noche nuestras obras al Señor,
29 hay que estar atentos, hermanos, en todo tiempo, como dice el Profeta en el salmo, no sea que Dios nos mire en algún momento y vea que nos hemos inclinado al mal y nos hemos hecho inútiles,
30 y perdonándonos en esta vida, porque es piadoso y espera que nos convirtamos, nos diga en la vida futura: "Esto hiciste y callé".
31 El segundo grado de humildad consiste en que uno no ame su propia voluntad, ni se complazca en hacer sus gustos,
32 sino que imite con hechos al Señor que dice: "No vine a hacer mi voluntad sino la de Aquel que me envió".
26 Luego, si "los ojos del Señor vigilan a buenos y malos",
27 y "el Señor mira siempre desde el cielo a los hijos de los hombres, para ver si hay alguno inteligente y que busque a Dios",
28 y si los ángeles que nos están asignados, anuncian día y noche nuestras obras al Señor,
29 hay que estar atentos, hermanos, en todo tiempo, como dice el Profeta en el salmo, no sea que Dios nos mire en algún momento y vea que nos hemos inclinado al mal y nos hemos hecho inútiles,
30 y perdonándonos en esta vida, porque es piadoso y espera que nos convirtamos, nos diga en la vida futura: "Esto hiciste y callé".
31 El segundo grado de humildad consiste en que uno no ame su propia voluntad, ni se complazca en hacer sus gustos,
32 sino que imite con hechos al Señor que dice: "No vine a hacer mi voluntad sino la de Aquel que me envió".
26 Luego, si "los ojos del Señor vigilan a buenos y malos",
27 y "el Señor mira siempre desde el cielo a los hijos de los hombres, para ver si hay alguno inteligente y que busque a Dios",
28 y si los ángeles que nos están asignados, anuncian día y noche nuestras obras al Señor,
29 hay que estar atentos, hermanos, en todo tiempo, como dice el Profeta en el salmo, no sea que Dios nos mire en algún momento y vea que nos hemos inclinado al mal y nos hemos hecho inútiles,
30 y perdonándonos en esta vida, porque es piadoso y espera que nos convirtamos, nos diga en la vida futura: "Esto hiciste y callé".
31 El segundo grado de humildad consiste en que uno no ame su propia voluntad, ni se complazca en hacer sus gustos,
32 sino que imite con hechos al Señor que dice: "No vine a hacer mi voluntad sino la de Aquel que me envió".
26 Luego, si "los ojos del Señor vigilan a buenos y malos",
27 y "el Señor mira siempre desde el cielo a los hijos de los hombres, para ver si hay alguno inteligente y que busque a Dios",
28 y si los ángeles que nos están asignados, anuncian día y noche nuestras obras al Señor,
29 hay que estar atentos, hermanos, en todo tiempo, como dice el Profeta en el salmo, no sea que Dios nos mire en algún momento y vea que nos hemos inclinado al mal y nos hemos hecho inútiles,
30 y perdonándonos en esta vida, porque es piadoso y espera que nos convirtamos, nos diga en la vida futura: "Esto hiciste y callé".
31 El segundo grado de humildad consiste en que uno no ame su propia voluntad, ni se complazca en hacer sus gustos,
32 sino que imite con hechos al Señor que dice: "No vine a hacer mi voluntad sino la de Aquel que me envió".
26 Luego, si "los ojos del Señor vigilan a buenos y malos",
27 y "el Señor mira siempre desde el cielo a los hijos de los hombres, para ver si hay alguno inteligente y que busque a Dios",
28 y si los ángeles que nos están asignados, anuncian día y noche nuestras obras al Señor,
29 hay que estar atentos, hermanos, en todo tiempo, como dice el Profeta en el salmo, no sea que Dios nos mire en algún momento y vea que nos hemos inclinado al mal y nos hemos hecho inútiles,
30 y perdonándonos en esta vida, porque es piadoso y espera que nos convirtamos, nos diga en la vida futura: "Esto hiciste y callé".
31 El segundo grado de humildad consiste en que uno no ame su propia voluntad, ni se complazca en hacer sus gustos,
32 sino que imite con hechos al Señor que dice: "No vine a hacer mi voluntad sino la de Aquel que me envió".
26 Luego, si "los ojos del Señor vigilan a buenos y malos",
27 y "el Señor mira siempre desde el cielo a los hijos de los hombres, para ver si hay alguno inteligente y que busque a Dios",
28 y si los ángeles que nos están asignados, anuncian día y noche nuestras obras al Señor,
29 hay que estar atentos, hermanos, en todo tiempo, como dice el Profeta en el salmo, no sea que Dios nos mire en algún momento y vea que nos hemos inclinado al mal y nos hemos hecho inútiles,
30 y perdonándonos en esta vida, porque es piadoso y espera que nos convirtamos, nos diga en la vida futura: "Esto hiciste y callé".
31 El segundo grado de humildad consiste en que uno no ame su propia voluntad, ni se complazca en hacer sus gustos,
32 sino que imite con hechos al Señor que dice: "No vine a hacer mi voluntad sino la de Aquel que me envió".
26 Luego, si "los ojos del Señor vigilan a buenos y malos",
27 y "el Señor mira siempre desde el cielo a los hijos de los hombres, para ver si hay alguno inteligente y que busque a Dios",
28 y si los ángeles que nos están asignados, anuncian día y noche nuestras obras al Señor,
29 hay que estar atentos, hermanos, en todo tiempo, como dice el Profeta en el salmo, no sea que Dios nos mire en algún momento y vea que nos hemos inclinado al mal y nos hemos hecho inútiles,
30 y perdonándonos en esta vida, porque es piadoso y espera que nos convirtamos, nos diga en la vida futura: "Esto hiciste y callé".
31 El segundo grado de humildad consiste en que uno no ame su propia voluntad, ni se complazca en hacer sus gustos,
32 sino que imite con hechos al Señor que dice: "No vine a hacer mi voluntad sino la de Aquel que me envió".
26 Luego, si "los ojos del Señor vigilan a buenos y malos",
27 y "el Señor mira siempre desde el cielo a los hijos de los hombres, para ver si hay alguno inteligente y que busque a Dios",
28 y si los ángeles que nos están asignados, anuncian día y noche nuestras obras al Señor,
29 hay que estar atentos, hermanos, en todo tiempo, como dice el Profeta en el salmo, no sea que Dios nos mire en algún momento y vea que nos hemos inclinado al mal y nos hemos hecho inútiles,
30 y perdonándonos en esta vida, porque es piadoso y espera que nos convirtamos, nos diga en la vida futura: "Esto hiciste y callé".
31 El segundo grado de humildad consiste en que uno no ame su propia voluntad, ni se complazca en hacer sus gustos,
32 sino que imite con hechos al Señor que dice: "No vine a hacer mi voluntad sino la de Aquel que me envió".
26 Luego, si "los ojos del Señor vigilan a buenos y malos",
27 y "el Señor mira siempre desde el cielo a los hijos de los hombres, para ver si hay alguno inteligente y que busque a Dios",
28 y si los ángeles que nos están asignados, anuncian día y noche nuestras obras al Señor,
29 hay que estar atentos, hermanos, en todo tiempo, como dice el Profeta en el salmo, no sea que Dios nos mire en algún momento y vea que nos hemos inclinado al mal y nos hemos hecho inútiles,
30 y perdonándonos en esta vida, porque es piadoso y espera que nos convirtamos, nos diga en la vida futura: "Esto hiciste y callé".
31 El segundo grado de humildad consiste en que uno no ame su propia voluntad, ni se complazca en hacer sus gustos,
32 sino que imite con hechos al Señor que dice: "No vine a hacer mi voluntad sino la de Aquel que me envió".
26 Luego, si "los ojos del Señor vigilan a buenos y malos",
27 y "el Señor mira siempre desde el cielo a los hijos de los hombres, para ver si hay alguno inteligente y que busque a Dios",
28 y si los ángeles que nos están asignados, anuncian día y noche nuestras obras al Señor,
29 hay que estar atentos, hermanos, en todo tiempo, como dice el Profeta en el salmo, no sea que Dios nos mire en algún momento y vea que nos hemos inclinado al mal y nos hemos hecho inútiles,
30 y perdonándonos en esta vida, porque es piadoso y espera que nos convirtamos, nos diga en la vida futura: "Esto hiciste y callé".
31 El segundo grado de humildad consiste en que uno no ame su propia voluntad, ni se complazca en hacer sus gustos,
32 sino que imite con hechos al Señor que dice: "No vine a hacer mi voluntad sino la de Aquel que me envió".
26 Luego, si "los ojos del Señor vigilan a buenos y malos",
27 y "el Señor mira siempre desde el cielo a los hijos de los hombres, para ver si hay alguno inteligente y que busque a Dios",
28 y si los ángeles que nos están asignados, anuncian día y noche nuestras obras al Señor,
29 hay que estar atentos, hermanos, en todo tiempo, como dice el Profeta en el salmo, no sea que Dios nos mire en algún momento y vea que nos hemos inclinado al mal y nos hemos hecho inútiles,
30 y perdonándonos en esta vida, porque es piadoso y espera que nos convirtamos, nos diga en la vida futura: "Esto hiciste y callé".
31 El segundo grado de humildad consiste en que uno no ame su propia voluntad, ni se complazca en hacer sus gustos,
32 sino que imite con hechos al Señor que dice: "No vine a hacer mi voluntad sino la de Aquel que me envió".
Ojalá se aclare algún dia.
Pero lo que yo tengo claro hoy es que a este Comisario le aceptan porque saben que está de su parte.
Esa no es la obediencia a la Iglesia que tanto predican.
26 Luego, si "los ojos del Señor vigilan a buenos y malos",
27 y "el Señor mira siempre desde el cielo a los hijos de los hombres, para ver si hay alguno inteligente y que busque a Dios",
28 y si los ángeles que nos están asignados, anuncian día y noche nuestras obras al Señor,
29 hay que estar atentos, hermanos, en todo tiempo, como dice el Profeta en el salmo, no sea que Dios nos mire en algún momento y vea que nos hemos inclinado al mal y nos hemos hecho inútiles,
30 y perdonándonos en esta vida, porque es piadoso y espera que nos convirtamos, nos diga en la vida futura: "Esto hiciste y callé".
31 El segundo grado de humildad consiste en que uno no ame su propia voluntad, ni se complazca en hacer sus gustos,
32 sino que imite con hechos al Señor que dice: "No vine a hacer mi voluntad sino la de Aquel que me envió".
Martes, 29 de mayo
Alejandro Córdoba
Desiderio Parrilla Martínez
Asoc. Humanismo sin Credos
Manuel Mandianes
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Margallo
Francisco Baena Calvo
Julián Moreno Mestre
Martín Gelabert Ballester
José Antonio Pagola