Si, llegan las bodas y las comuniones. En mi caso invitado a la boda de mi prima hermana, y toda la familia revuelta. Ahora es cuando se aprecia que el asistir a la boda es más un acto social que religioso y trascendente. Por ello se comienza con los trajes y vestidos caros, con los regalos apropiados, que muchas te saquean el bolsillo.
A mi ahora, con 25 años, tengo que prepararme para asistir a la boda y representar la farsa. La farsa es la que estamos montando todos con esto de rompernos la cabeza con cosas que solo sirven para guardar la apariencia.
Decidí preguntar a un amigo cura. Me cuenta que a él le parece una ridiculez la moda organizada, y que cuando hay boda y tiene que ir al banquete, le salva el alzacuellos de tener que comprarse trajes. Me da un argumento de peso, en mi caso es tontería mayor comprarme un traje que luego en años o muchos meses no lo vuelva a usar, y que para entonces a saber si me valdrá. Que si yo trabajase en la banca o lo usase en una profesión, comprarlo sería amortizarlo con su uso diario.
Me he ido a ver los trajes, por los cuales no muestro ningún interés, y los precios son como para echarse para atrás. Me puede salir la bromita con los pantalones, la camisa, la corbata, la chaqueta y los zapatos por unos 300 €. Me pongo inevitablemente a pensar sino sería mucho mejor abandonar esta estupidez de los trajes y vestidos, que nos sablean ni se sabe.
Mi sueldo con las clases particulares apenas llega a los 400 €, hacer semejante compra es quedarme seco. Y tampoco quiero que me lo compren mis padres ni que me lo presten. Por ello se me ha ocurrido una idea que no le va a gustar a la familia, y ya me lo he comprado todo. Me he ido a Celio y a Springfield, y allí he comprado una chaqueta de 30 €, un pantalón fino por unos 40 €, y una camiseta de cuello alto (20 €), que son las que siempre me pongo. Ya van 90 € gastados y me queda el calzado, renunciaré obviamente a las deportivas, y buscaré unos zapatos adecuados con el pantalón. Pienso ir elegante y con ropa a estrenar, por ser la boda de mi prima, pero no a cualquier precio ni a cualquier etiqueta.
Si algún día tuviera que ir con traje, será por estar empleado en un banco o empresa, y entonces tal vez lo lleve como un mecánico lleva su mono azul o un médico su bata blanca. Pero no voy a ponerme una ropa que solo la usaré una vez cada año y al armario, y que en un tiempo puede ni valerme por haber cambiado algo mis dimensiones. No hablemos que eso me sablea el bolsillo. Yo he prometido ir elegante, y me he molestado en buscar ropa de bien vestir y que estrene ese día, y que además pueda usarla a diario.
Pero además se agrega un argumento adicional, si a esta boda asisto trajeado, tendré que repetir lo mismo en el resto de bodas y comuniones, pues el precedente te marca para el futuro en próximas celebraciones y entonces tomar la decisión en otra boda podría ser considerado como un agravio. Hay pues que demostrar firmeza desde el principio o atenerse a las consecuencias.
Otro argumento es el que me comentan amigos míos, excusar la asistencia para no tener que realizar la respectiva inversión en trajes. De esto no me había dado cuenta antes, pero cierto es que mis padres han excusado su asistencia a varias bodas por motivos semejantes, los económicos. Ir significa gastar dinero, y no ir significa ahorrártelo.
Mi fallecida bisabuela encontró el mejor remedio para librarse de bodas, comuniones, bautizos y otras fiestas, guardar permanentemente el luto hasta su muerte. Y casi lo consiguió, salvo el día en que mi padre la engaño para celebrar sus 100 años y entonces se encontró sin saberlo ni quererlo con una tarta y un 100.
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nadie te obliga a representar ninguna farsa... ni poner excusas económicas... di la verdad y punto... no es cuestión de traje italiano o de trapaillo pues en las dos se colabora en la farsa... Hacen falta agallas, es verdad, pero el ser consecuente suele tener costes
Joseba: Te crees muy listo, yo he tenido y tengo mis circunstancias. Me sería muy fácil estudiar sino tuviera que trabajar. Y llevo así desde mi tercer año de carrera. Llevo un blog porque aprovecho algun rato de mi tiempo libre, que obviamente no lo voy a copar todo en trabajar y estudiar.
Pablo, tienes toda la razón del mundo;pero que se puede uno esperar de un sujeto que sienta cátedra (a veces teológica, ¡que tiemble Rouco!)en su blog y todavía no ha terminado la carrera. Al ritmo al que va, le alcanzan los hijos en la universidad.
Pablo: Suprimo ese párrafo ahora mismo.
¿Por qué no vas de alzacuellos a la boda?
"A mi ahora, con 25 años, tengo que prepararme para asistir a la boda y representar la farsa. La boda no es la farsa, aunque sospecho que el cura que la va oficiar si sea una persona falsa, ojalá sea el párroco que aunque es del Opus, es una persona maravillosa."
Creo que con esta cita el post se comenta por sí sólo. La reflexión que Ud. es muy interesante e incluso compartible por muchos, pero empezarla con una descalificación de este tipo, para mí, pierde todo su sentido. Lo siento.
Martes, 29 de mayo
Alejandro Córdoba
Desiderio Parrilla Martínez
Asoc. Humanismo sin Credos
Manuel Mandianes
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Margallo
Francisco Baena Calvo
Julián Moreno Mestre
Martín Gelabert Ballester
José Antonio Pagola