Una cena de 120 €.
05.03.08 @ 19:55:58. Archivado en Otros
Fue el martes de la semana pasada que mi padre decidió llevarme a cenar a un prestigioso restaurante por la zona del estadio del Real Madrid. El caso es que apenas nos vemos con eso de la enfermedad de mi abuela, mi padre está todos los días en su casa pendiente que esté bien atendida por las paraguayas.
Pero como dije fuimos a un restaurante de prestigio, a mi eso de comer tan caro no me va, como mucho me gasto 15 € en un VIPs, y la cena si la pagase yo me costaría 6 sesiones de clases particulares de hora y media. Pero mi padre insistió, y lo cierto es que fue impresionante cenar en un sitio donde se cuida el detalle. El jamón finamente cortado, en el baño te secabas con toallas que luego echabas a un cesto, y la comida cuidada en extremo para ser un placer en el paladar, y no es que fueran obras de Arguiñano o de uno de esos decora platos que tenemos por cocineros. Allí se comía, y se comía bien y sin chuminadas.
Pues el caso es que estas cenas son no solo de placer para el paladar, sino también para charlar. Y si relato el contenido de esta cena es porque esto es la preocupación de una familia española que no sufrirá duramente la crisis pero si se verá afectada por las decisiones malas de nuestros políticos.
Comenzamos por mi abuela, mi padre me cuenta que se agotan los ahorros de mi abuela tras un año con las paraguayas en casa. Hay que reducir algún sueldo y poner él de su bolsillo. Mi padre me cuenta que tristemente la esperada ley de extranjería que habría paliado esta situación no tiene financiación, por ello a la hipoteca de nuestra casa que hoy paga, se suma cargar con unos gastos adicionales del cuidado de mi abuela. Con ello ya llega mi padre ajustado a fin de mes y eso suponiendo que mi madre no se quede en el paro.
Con la ley de dependencia existe un cachondeo. El gobierno la aprueba, pero falta financiación que es necesario agregarla gradualmente. Las comunidades autónomas la aplican como quieren ante la falta de financiación.
Pasamos después al tema de la economía. Mi padre es director de una caja de ahorros, su amplia experiencia en cajas de ahorros es tal que pasó desde los puestos más bajos en su tiempo como el de botones, a cajero, interventor y después director. Y su caja de ahorros la lleva bien con muchos beneficios.
Me cuenta que la situación económica pinta fea, que España tiene un problema inmobiliario serio y que hay cerca de 3 millones de viviendas vacías. Que hay bancos con problemas de liquidez por la cantidad de préstamos realizados. Le pregunto que cual hubiese sido la mejor solución al problema y me responde que construir mucha menos vivienda de la que se ha construido. ¡¡Construir menos vivienda!! Pero si hay un problema inmobiliario. Pues sí, el exceso de construcción de pisos puede acarrear una deflacción de catastróficas consecuencias.
Esto me plantea a día de hoy un curioso dilema político. Si resulta que el construir vivienda no reduce los precios por culpa de la especulación, y que solo cuando cesa la especulación se ve el peligro real. ¿Qué podrían haber echo los políticos? A ciencia cierta no lo sé, si yo hubiese sido Zapatero, Aznar o Esperanza Aguirre me habría visto en este dilema de difícil solución. El problema es que frente a dos variables de mercado como son oferta y demanda se incorpora una que altera el equilibrio, y esa es la especulación inmobiliaria. Si pinchas dicha variable hay deflacción y en consecuencia parón en la construcción, incremento de la morosidad, etc. No es fácil afrontar este problema, y lo cierto es que en un país que ha basado parte de su crecimiento en el terreno inmobiliario desde hace más de tres legislaturas esto nos trae consecuencias fatales ahora por el parón en la construcción y la imposibilidad de vender bien el excedente de vivienda.
Tratamos sobre inmigración, una de las paraguayas que cuida a mi abuela está tramitando los papeles, y esperemos que en unos meses se los den y esté regularizada. El resto tendrán que esperar años. Le cuento a mi padre de un amigo guatemalteco que anda sin papeles y para colmo año y medio y no se ha empadronado en todo este tiempo. Al parecer nadie ha querido hacerlo, y empadronarle en mi casa es imposible porque ya tenemos empadronada a una de las paraguayas que atienden a mi abuela. ¿Qué hacer? A saber, pero me da pena el chaval porque se gastó todos sus ahorros en venir aquí, y si allí regresa será más pobre que cuando se vino. Aquí se siente mucho mejor, le resulta preferible antes estar aquí en las actuales condiciones que regresar a su país.
La política no falta en nuestras conversaciones. Mi padre en sus tiempos fue un gran entusiasta de Adolfo Suárez y tuvo siempre manía a Felipe González. Nunca ha votado por PP, ni cuando era AP ni por el PSOE. Desaparecido Suárez solo hizo voto antisocialista votando a Julio Anguita, y después de eso no ha querido volver a votar. El dice ser de los ciudadanos que suelen ganar mayoritariamente las elecciones, los que se abstienen. Tuvo su aprecio por Aznar no tanto como yo en su día, pero no le votó cosa que yo si hubiera hecho hace 8 años y que hoy no haría tras ver en lo que el más profundo resentimiento ha hecho con él.
Seguimos con la conversación en la cena y en un momento dado vemos a cuatro periodistas cuyo nombre no recuerdo, mi padre dijo que eran de la SER y al final acabamos hablando del nuevo director del ABC, Ángel Expósito, cuyo padre es amigo de mi padre y por ello mi padre conoce al director de ABC. El caso es que Ángel Expósito por el programa de “Alto y Claro” me parece un personaje excepcional, muy coherente, no es un tipo que se deje obcecar por la ideología y sabe ver lo que Zapatero hace bien y ver como no ve Rajoy lo que el PSOE hace mal. No critica de cualquier forma como Acebes o como José Blanco.
En un omento dado apareció por el restaurante varios jugadores del Atlético de Madrid y el presidente en la sombra, Jesús Gil Marín. Si, aunque el Atlético lo preside Cerezo quien en la sombra anda es Gil Marín, que siendo más listo que su padre, Jesús Gil y Gil, ha sabido retirarse para evitar los escándalos.
Es curioso el visitar un restaurante de lujo como ese, ves pasar a gente importante o muy adinerada, te das cuenta que la gente allí presente además de lujo pueden tener “clase” o no tenerla. Yo desde luego vistiendo con una sudadera no me sitúo entre estos que saben estar en estos sitios. Allí la gente iba bien vestida, es muy tranquila y el restaurante está decorado sin excentricidades, con un aire acogedor y bastante buen gusto. La luz ilumina lo suficiente sin ser cansina. Tan solo desentonaba en el ambiente el que parecía un empresario adinerado (o tal vez alto ejecutivo, o quizas un simple adinerado y ya está) con una joven con la que hacía algo más que manitas, y yo diría que ella debía estar más impresionada que yo por aquel lugar. Se notaba que él quería impresionarla y ella se dejaba llevar sin mucha vergüenza aunque sin llegar a la obscenidad.
Es bueno por una noche ver un restaurante así, me encantaría volver pero el precio como que no. Prefiero reservarme si acaso para la Vaca Argentina, a la que voy con un amigo ecuatoriano y pagando yo 25 euros y el 25, nos ponemos de mollejas, parrillada argentina, y empanada hasta arriba.
A mi padre le he prometido repetir experiencia pero cambiando de restaurante, que me parecerá muy bueno el que me llevó, pero prefiero antes cuatro cenas baratas a una tan cara, y que me invite a un restaurante más exótico y barato que conozco en Callao, un restaurante de comida peruana. No sé si mis lectores han probado alguna vez el Ceviche (pronunciado como Seviche) o el lomo saltado, son unos platos típicos de Perú muy buenos, pero por unos 24 euros se comen los dos. Me despido del post con un proverbio gastronómico peruano:
“Ceviche que no pica, no es buen ceviche”.
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Deberías haber convencido a tu padre para que vote a Rosa Díez.
Aumentar las viviendas en alquiler. Los alquileres en España están ligeramente mas bajos que una hipoteca. Es mejor hipotecarte y en caso de necesidad vender el piso, que estar regalando tu dinero a otros. Los alquileres deberían ser mas bajos para que sea eficaz.
Dar dinero para los alquileres solo garantiza que el propietario de las viviendas cobre su alquiler y tendrá margen para poder subir este. Esta es una medida para proteger al propietario de la vivienda.
Pisos de protección oficial. Son baratos, de calidades bajas y permiten que la vivienda de libre tasación suba mucho de precio para poder diferenciar productos ya que para las constructoras no tendría sentido que valieran lo mismo. Las constructoras que hacen pisos de protección oficial no van a perder dinero por hacerlas.
El primero de ellos es liberalizar el suelo. Hay varias clases de suelo de forma que no todos son urbanizables. Si pasamos a un estado de solo dos, suelo protegido (parques naturales, costas o de especial interés) y suelo no protegido, haría que el precio del suelo disminuyera. El problema es que el suelo es la fuente de financiación de los ayuntamientos.
La segunda es tasación del estado de los pisos, de forma que cuando quieras comprar un piso el estado pudiera tasártelo y no pagases más por la vivienda. Esto eliminaría a los intermediarios y quitaría la especulación. El problema es que las constructoras necesitarían vender todas las viviendas rápidamente o sino no podrían pagar sus gastos, suspensión de pagos y quiebras.
Tu padre ya debe estar acostumbrado. La banca siempre gana. Y las Cajas de Ahorros, todavía más.
Y morosos, ni te cuento los que ha habido y los que habrá. Hay quien hace de eso su modus vivendi.
Pero chico, al menos te pasaste una buena cena, en un buen restaurante. Y te ha dado para un post.
Yo creo que repetiría con tu padre. Lo de la comida rápida termina por destrozar el estómago. ¡Cuídate!.
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Julián Moreno Mestre
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