Una Iglesia con todos si es posible.
12.09.07 @ 12:00:00. Archivado en Religión
Ningún cristiano progresista, que no ande por el sector más recalcitrante, querría una Iglesia sin obispos o sin el Papa. Las figuras episcopales resultan ser importantes en la Iglesia. Si no tuviéramos obispos y al Papa, el caos organizativo y disciplinario que podríamos tener sería tremendo. Otra cosa muy distinta es que los obispos estén funcionando hoy en día correctamente, unos si y otros no.
Los Papas tradicionalistas e integristas del siglo XIX son los que han traído la peor herencia hasta el siglo XX en cuanto a entendimiento con la sociedad y los estados se refiere. Resulta curioso como tras el pontificado de Pío VII, con su secretario de estado Consalvi, bastaron tres pontífices para darle la vuelta a la tortilla y torcerlo todo desde un intento de entendimiento con la sociedad cambiante de su época, a un continuo rechazo. Bastó sobre todo el calamitoso pontificado de Pío IX, del que heredamos el Syllabus de Errores, el cual ha constituido para la Iglesia católica una lacra que ha tenido que superar a medias. Es de recordar esas prohibiciones pontificias en las que se prohibía participar en las elecciones democráticas, o colaborar con el Estado Italiano como fue el caso.
Por fortuna parte de ese nefasto Syllabus y su espíritu fueron superados, pero otra parte no fue para nada superado. Surgieron nuevas corrientes idealistas en el siglo XIX las cuales fueron abandonadas y atacadas por el catolicismo. Con ello se echó a perder la continua presencia de la Iglesia en todos los tinglados políticos que hasta la fecha ha habido. El comunismo y el socialismo podrían como ideologías haberse moderado y haberse bajado en muchos planteamientos del burro en el que estaban subidas. Pero ese clima de enfrentamiento al que los integristas siempre les ha gustado generar, ha dado hoy los peores frutos en forma de una secularización que parece imparable.
El concilio Vaticano II tubo un espíritu de reforma y de tolerancia promovidas por los Papas Juan XXIII y Pablo VI que sin duda han dado a la iglesia muchísimos frutos. Con este espíritu estuvo por poco casi por conseguirse la conversión de las ideologías de izquierda. Está claro que algunos cristianos de izquierdas cometieron errores graves, apoyaron teologías poco acertadas. Pero era necesario corregir y no castigar tal como impuso Juan Pablo II.
Consiguió Juan Pablo II acabar casi totalmente con la presencia de la Iglesia en los partidos de izquierdas europeos, y radicalizar y defenestrar a una iglesia progresista de América Latina. Los resultados en Europa no se han hecho esperar, la Europa cristiana está arrasada por ese desentendimiento entre Iglesia y sociedad, y la cosa pinta fea para los próximos años. Y la tan querida derecha de los obispos, esa que tanto se esforzaron por pedir el voto en sus homilías, está hoy deseando más quitarse esa imagen de estar con los obispos porque hasta la gente del centro y centro derecha no se sienten identificados ya con la Iglesia Católica. Tampoco están dispuestos a que unos obispos estén en ese grosero plan de exigirles a ellos reivindicaciones que se ven como impositivas.
Pues pienso que otra Iglesia es posible. Y yo no ando pidiendo cambiar los asuntos teológicos, no estoy pidiendo cambiar ceremonias ni sacramentos. No pido rosquillas en las Eucaristías, ni pido que los obispos o el Papa dejen sus cargos. Estoy pidiendo algo tan distinto como un clima de mayor comprensión y entendimiento. Pido una iglesia más tolerante, con un mejor ánimo de corregir que de condenar.
Por poner un ejemplo, ahora que se acercan las Romaxe en Galicia, lo que debiera hacer Don Julián Barrios es llamar al cura que celebre el acto eucarístico, pedirle corregir ciertos asuntos litúrgicos, buscar una fórmula adecuada y aceptable que permita esa alegre misa que reúne a cientos de personas en Galicia sin salirse previamente de los cánones. Incluso debiera indicar a los presentes un interesante recurso que he visto utilizarse para confesar entero a un templo en el que solo había tres sacerdotes para más de un centenar de personas, confesar únicamente los dos pecados más graves. Esta fórmula que me parece ideal para los alejados del sacramento de la penitencia. Esto es corregir, y corrigiendo, guiando y sobre todo mostrándose cercanos y no distantes, se pueden lograr muy buenos resultados.
Merecería mucho la pena una reconciliación de nuestros obispos con las comunidades de base populares, esas que son izquierdistas. Corregir excesos y tolerar a gente muy distinta en la Iglesia, castigar frutos no da.
Pero si hace caso a lo que algunos van exigiendo de prohibir, suspender, censurar, y en definitiva condenar, el resultado sería esa multitud de católicos en condena unánime contra el arzobispo y contra la Iglesia.
Pero que positiva es la tolerancia, el respeto, la comprensión y la sana corrección con un diálogo, que sanas son y que pocos quieren que eso mismo sea practicado en nuestra Iglesia. Esta es la Iglesia que quiero, y la que tristemente está faltando con no poco frecuencia a día de hoy. Y que lástima que algunos católicos propugnen siempre por agredir a una parte de la Iglesia, sea progresista o conservadora. Una reconciliación y un respeto es necesario que exista entre dos partes enfrentadas. ¿Acaso pido en esto poner o quitar dogmas? ¿cambiar o corregir el catecismo? ¿deponer o poner obispos? ¿excomulgar a alguien? No creo que sea mucho lo que pido.
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¿no será que los cristianos de España no hemos puesto en práctica lo que planteó o que algunos sectores desarrollan unos aspectos y olvidan otros que también dijo y ha sido silenciados?
Este año se cumplen 20 años de la SRS, la carta magna de la lucha contra el hambre...¿lo van a recordar los enamorados de Juan Pablo II pero que ni la han leido?¿lo van a recordar los que se llaman defensores de los pobres y dedican casi todas sus energías a atacar públicamente a su mayor esperanza, la Iglesia?
No entiendo tu visión del papado de Juan Pablo II.
A nivel de documentos y denuncuias es inigualable su potenciación del compromiso político del laicado frente al capitalismo salvaje (otra cosa es que los laicos NO LO HAYAMOS QUERIDO HACER). Esa denuncia del imperialismo continuó con el nuevo ataque a la vida que supuso el tema del aborto, eutanasia, etc en veritatis esplendor. Son las dos caras de la misma moneda.
A nivel pastoral, durante su pontificado la Iglesia ha empezado a poner en práctica el CVII, aumentando el compromiso de los laico, sobretodo a través de los movimientos laicales, haciendo de las parroquias más comunidad, iniciando un movimeiento mundial de jóvenes inexplicable en medio de la degradación de la juventud hoy, despertando de forma espectacular las conversiones y vocaciones entre los empobrecidos, etc etc... ¿no será que los cristianos de España no hemos puesto en práctica lo que planteó o que algunos sectores de...
Creo que tu titular era:
"Una Iglesia con todos sí es posible." o
"Una Iglesia con todos, si es posible."
A esta última la llamo yo oracióm gramatical de oración (de orar).
No sé si captas las diferencias pero los signos de entonación son tan esenciales en la escritura como los son los huevos en la tortilla.
Deberías aclararte un poco, muchacho, porque no mezclas bien los ingredientes y resultas dificultoso y hasta incomprensible.
Aunque bien es verdad que todos los hombres son llamados a participar de esta comunión, ya que "Dios quiere que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad".
Es tarea de la Iglesia ayudar a sus hijos a que participen de modo pleno en la comunión con Cristo, a través de los medios de salvación, como son el conjunto de los sacramentos, la escucha de la Palabra de Dios y la práctica de las buenas obras y la oración.
De este modo, los católicos tenemos acceso seguro a las enseñanzas de Jesús, pues es su mismo Espíritu (el Espíritu Santo) quien guía a la Iglesia y la introduce en el conocimiento de la verdad.
Preservados de cualquier género de error, en lo que se refiere a las verdades de fe y constumbres, los católicos avanzamos por la senda de la verdad, confiados en esta asistencia divina.
De ahí, que no comporta su visión sobre el Magisterio del S. XIX. Dicho Magisterio ayudó a iluminar verdades de manera eterna. No es posible, por tanto, avanzar en esta tarea sin tener en cuenta el conjunto de la Tradición del la Iglesia.
Por eso, tampoco estoy de acuerdo con usted en la tesis de fondo. P...
Advierto en sus comentarios una sana preocupación por la situación actual que atraviesa la Iglesia, y apunta usted la solución del diálogo como modo de resolver conflictos, lo cual, a priori, y por sí mismo, sería deseable.
Sin embargo, hay una cosa importante que pienso se olvida usted de comentar. Este diálogo tendría una razón de ser si no olvida su objetivo principal, que es el de alcanzar la verdad.
Sólo desde esta persepectiva el diáologo adquiere una profundadidad capaz de sacarnos a todos de nuestras propias posiciones, y confrontarnos con un elemento externo al que poder adherirnos. Lo contrario es la supremcía del relativismo y del todo vale.
No todo vale. No todas las opiniones son igualmente respetables. Solo las personas. Las opiniones son más o menos respetables en función del grado de participación en la verdad del que gocen.
Por eso, la Iglesia católica, por voluntad del mismo Cristo, tiene en el Magi...
Permiteme una última cosa. La iglesia avanza (o retrocede) no tanto por lo que hagan o dejen de hacer los pastores, en el fondo eso es mentalida clerical, sino por la vida que pongamos o no pongamos los cristianos.
Un ejemplo. En concilio Vaticano II fue la plasmación de lo que muchos grupos eclesiales habían empezado a vivir (en plena comunión con la Iglesia).
Como San Francisco, antes de chillar y montar el pollo, ponte primero a dar la vida en fidelidad, que si es de Dios el se encarga de que ese cambio se extienda y llegue donde tiene que llegar. Lo otro es lógica de poder o mentalidad de eterna oposición. Es decir "no quiero que desaparezcan los jefes... quiero ser de los que mandan"
Aprecio tu esfuerzo por buscar puntos intermedios, por no caer en radicalismo de un lafo y de otro.
Creo que deberías revisar honestamente tu lectura de la historia de la Iglesia y sobretodo de Juan Pablo II (debor recordarte su impulso al sindicato solidaridad y sus encíclicas sociales).
Creo tb que deberías asumir que en una sociedad de 23.000 € de rpc y la cultura hedonista del imperialismo, la Iglesia no se puede llevar bien con lo políticamente correcto. Lo que tu ves como prohibir y condenar no es más que la caricatura que los MCS hacen de las propuestas positivas que hace la iglesia.
No me parece que esté bien que un católico anime a otro católico a dejar la iglesia católica.
¿Os habéis dado cuenta que se hizo coincidir la beatificación de Pio IX y de Juan XXIII? ¡¡Significativo!! ¿Manipulación? ¿Una de tantas artimañas de la Institución?
Querido Hermenegildo.
San Pablo se enfrentó al conservador Santiago que pretendía que los nuevos cristianos tuvieran que someterse al yugo de la ley judía.
Así, en el Concilio de Jerusalén, gracias a la autoridad de Pedro, se impuso la versión "progre": los nuevos conversos no tenían que circuncidarse o seguir las leyes de pureza judía.
Un abrazo.
Dios es AMOR (1 Jn 4, 8).
Ningún cristiano progresista, que no ande por el sector más recalcitrante, querría una Iglesia sin obispos o sin el Papa.
Hablo del sector que no es recalcitrante, no de todo el progresismo. Hay gente entre los progresistas que pide cosas que yo no comparto. Una Iglesia horizontal sería un desastre. La Iglesia Anglicana venía desde hace tiempo en decadencia, y el progresismo alocado que ha sufrido le ha llevado a iniciar cambios progresistas en tiempo record, los cambios deben ser siempre a largo plazo, en cuestión de medio siglo por lo menos, si se hacen muy rapido la gente se desarraiga y termina la cosa en un experpento. Para el matrimonio requiere varios procesos, primero un acto de moderación durante dos décadas y supresión de criticas, un acercamiento y entendimiento con una pastoral, y despues una bendición mínima y luego ya se verá.
¿Pero este chiquilicuatro se ha leído las críticas de Jesús a los fariseos? porque es que le vienen que ni pintadas. E Hermenegildo es tan puro, tan remilgado, tan casposo, tan no-me-he-hecho-nunca-una-paja señor cura, se lo juro por el tamagochi con rosario que tengo, jo, jolines, que no.
No sé si me das más pena o asco.
A I1 le reprocharán que saque a Galileo. Pues muy bien sacado. Vean el post de hoy en Espada de doble filo y vean cómo seguimos hoy en día.
En efecto: ¿cómo vamos a caber todos, Julián, SI SÓLO LES INTERESA ECHARNOS, ECHAR A LOS CRISTIANOS QUE QUEREMOS CREER Y ENTENDER, A LOS CRISTIANOS QUE QUEREMOS LO QUE QUERÍA JESÚS, UN BANQUETE SIN EXCLUIDOS?
Cristo fue varón, con todos, absolutamente todos los elementos constitutivos de tal condición.Luego razona y argumenta lo que quieras, pero no empieces metiendo la pata en la premisa inicial.
En cuanto al Syllabus, constituyó fundamentalmente una denuncia del liberalismo, y, pasado siglo y medio, ¡qué acierto!. Jamás la sociedad occidental ha estado más descristianizada que desde que el liberalismo político y económico triunfa en Occidente.
Dices que hay poca gente en la Iglesia, no te engañes: la Iglesia Anglicana se ha sometido a la idolatría de la modernidad: bodas homosexuales, sacerdotisas, renuncia a establecer una doctrina... Ha hecho todo lo que le pedían para ser "aceptada". Pues bien, sus iglesias ESTÁN VACÍAS. No medio vacías: VACÍAS. Los anglicanos que subsisten van al catolicismo.
Lo sabes en el fondo de tu corazón. Ten valor, sé un cristiano valiente: tus amigos quieren acabar con esa luz intensa e incómoda, pero fecunda.
Con respeto, muestro mi desacuerdo. Tu lenguaje es mesurado: gracias, porque de los progres la Iglesia no recibe más que insultos. "Ningún cristiano progresista quiere una Iglesia sin obispos y sin Papa". Pero ¿no oyes a esos resentidos que se dicen católicos y piden eliminar al Vaticano y al sucesor de Pedro? ¿no te estremece su odio, su rencor contra la Iglesia? Tu discurso es conciliador, porque la gracia de Cristo obra en ti: no te pareces a esos perseguidores que desde el Poder quieren aniquilarla. La Iglesia debe ser contestataria y alzar la voz, no sumisa a los poderosos (Y no me hables ahora del poder económico, que me da la risa: no conozco ni una declaración ni un acto de la banca ni de nadie que pida o dé privilegios a la iglesia). Dices que hay poca gente en la Iglesia, no te engañes: la Iglesia Anglicana se ha sometido a la idolatría de la modernidad: bodas homosexuales, sacerdotisas, renuncia a establecer una doctrina... Ha hecho todo lo que le pedían para s...
Hermenegildo: Yo nunca pido renunciar a las jerarquias, pido que se muestren más cercanos. Tampoco sé para que los quereis los conservadores, si luego los poneis a parir cuando dicen lo que no os gusta oir. Y respecto al Syllabus, lo que ya dije, fue un error grave y es el responsable de los grandes males de la iglesia de finales del Siglo XIX. Por cierto, el desentendimiento con Pio IX fue tal, que muchos paises retiraron sus embajadores ante el Vaticano, y fue Leon XIII quien restauró esas relaciones que Pio IX con su intransigencia rompió.
Ayante: Había una condena de excomunión a los comunistas y socialistas que bajo los pontificados de Pablo VI y Juan XXIII fue más bien guardada que relanzada.
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Julián Moreno Mestre
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