He leído en Religión Digital que mi Arzobispo ha oficiado las exequias fúnebres por los fallecidos en el atentado de Barajas. Me he mirado la lista de políticos y personalidades que asistieron al acto. Pero hay algo en la noticia que me fascina, no se menciona para nada la asistencia de los familiares de los fallecidos o de sus amigos. Los familiares creo que están en Ecuador enterrando a sus seres queridos, pero los amigos o gente cercana no se los menciona. De alguna de las víctimas sus amigos tal vez estén en Valencia, que era donde vivía, y no creo que acudan a una parroquia del pueblo de Barajas.
Me resulta curioso como se han enterado tan deprisa los políticos para acudir al acto. No he visto ningún anuncio ni nada. Pero la lista de personalidades asistentes en ausencia de la gente que realmente conocieron a las víctimas me parece un caso de oportunismo. Unas exequias por dos fallecidos creo deberían celebrarse por la gente que conocía o apreciaba a los fallecidos. Una vez más mi Arzobispo ha demostrado su capacidad para politizar un acto y entrar en escena, acto que tal vez debió ser retrasado para facilitar la asistencia de familiares y amigos. Si lo celebraba ahora tendría alguna repercusión, en cambio si lo celebra dentro de unas semanas tendrá mucho menos. Pero llamativa es la afluencia de políticos del PP, que muy bien informados por el arzobispado han acudido.
Pero resulta que con esto de los funerales hay quien hace política de otra forma, y esta vez la boba de Trinidad Jiménez no ha podido ser menos. Acude a Ecuador a acompañar a los familiares de las víctimas y no es ni capaz de acudir a los oficios por los fallecidos. ¿Para esto sirve su inútil cargo de secretaría de estado para Iberoamérica? Ni en diplomacia y dar la cara da la talla.
Y mientras que puedo decir de la plana socialista, Simancas desaparecido y Miguel Sebastián no se donde anda desde que candidato a la alcaldía lo eligieron. Pues en la lista ni están.
Pero nuestro presidente del gobierno tras este crimen perpetrado por ETA vuelve a su oculta actividad, tal vez nula. No es normal que siempre se hable de ZP pero casi nunca se vea al presidente del gobierno en nada. A Rajoy le veo casi siempre en los telediarios, a Zapatero casi ni se le veo. Tan solo a su Vicepresidenta, Maria Teresa Fernández de la Vega, que por lo que tengo entendido es trabajadora y sabe donde estar, el otro no sabe ni donde está.
Me resulta increíble como se le ha presentado a Zapatero la ocasión de acabar con ETA y la ha desperdiciado. Aznar por ejemplo usó muy bien la muerte de Miguel Ángel Blanco para movilizar a toda una sociedad con aquello del Espíritu de Ermua. Tras tres años sin muertes en España, y con mucha gente pensando que tal vez ETA no volvería a matar, nuestro presidente va y desperdicia una gran ocasión para devolverle el golpe a ETA. Ante el problema misteriosamente desaparece.
Lunes, 13 de febrero
Francisco Baena Calvo
Alfonso Saborido Salado
Pedro Tarquis
Angel Moreno
Juan Jáuregui Castelo
Asoc. Humanismo sin Credos
Vicente Haya
José Mª Castillo
Sor Gemma Morató
Julián Moreno Mestre