Un antiguo maestro mío de ajedrez (Javier Moreno Ruiz, el de la foto), y que hace una semana se convirtió en el Campeón de España (“Abierto”) de Ajedrez, me enseñó esta curiosidad ajedrecística de los románticos del Siglo XIX. No se cuantos sabréis jugar al ajedrez o interpretar y leer la notación de las jugadas, en cualquier caso y para evitar un conflicto como en el post sobre Big Bang y génesis, os he preparado este post con muchos diagramas para que luego no me digáis que no me entendéis. Como este Blog esta para animar Religión Digital, pensé en un problema de ajedrez en el que intervenga la Cruz como salvadora del protagonista de la historia. Los comentarios son míos y de Javier Moreno, y son de hace 7 años, cuando me dio por ejercer de periodista de ajedrez en webs de Internet como hechiceros del tablero, gracias a Dios lo dejé, porque ni os imagináis el pifostio que monté una vez por escribir acerca de una fractura del ajedrez cubano en una competición de la Federación Madrileña en el que intervenían dos maestros cubanos, uno procastrista y el otro anticastrista.
Un famoso escritor iba todas las noches a jugar una partida de ajedrez a una posada cercana a su casa. Jugando al ajedrez por las noches conoció a una dama de la cual llego a enamorarse, y a raíz de ahí nuestro protagonista acudió todos los días a la misma hora a la posada para jugar al ajedrez con la dama hasta altas horas de la noche. La dama era pálida, de pelo oscuro, labios rojo carne y ojos algo hinchados en sangre, bastante callada lo cual sugería que se centraba mucho en la partida. El protagonista como ya dije antes, tenía la costumbre de aparecer todos los días a la misma hora en la tranquila posada para jugar una partida con ella, enloquecido de amor. Pero una noche la extraña dama apareció nerviosa, cosa que él ciego de amor apenas lo notó. Súbitamente ella alargó su mano a la ventana en un arrebato de nervios y con sus afiladas uñas arañó el cristal, produciendo un escalofrió en el escritor. Y en un momento dejó ver unos afilados colmillos, y dirigiéndose a nuestro protagonista le dijo:
- Lo siento mucho por ti pero tengo que morderte, estoy hambrienta y no he cenado.
El escritor empalideció de terror, ¿como se había dejado engañar por una vampiro?¿que puedo hacer?.
- Es inútil que trates de huir, cuando salgas de aquí alzaré el vuelo y te alcanzaré- le dijo la vampiro a nuestro protagonista mientras hacía un esfuerzo por huir.
Intentando ganar tiempo nuestro protagonista pidió como última voluntad que le dejara vivir hasta acabar la partida. La vampiro accedió. Pero la partida ya no llevó el mismo ritmo que antes, ahora el escritor trataba de ganar en vano algo de tiempo. Pero cuando a ella le tocaba mover lo hacía rápido para acabar antes, los nervios del vampiro crecían, y viéndose desgraciado el escritor hizo unas cuantas jugadas rápidas hasta que se quedó pensando justo en esta posición.

1.Txg7+

1... Rf6 2.Dxc6+!

Aprovechando la rapidez del vampiro, el escritor movió deprisa para que el vampiro no viera lo que el pensaba. 2...Txc6

3.Txc6+

3...Dd6

4.Txd6+

4...cxd6

5.Cc7! - Ahogado- dijo la vampiro. - No- respondió el escritor- puedes mover el peón. 5...d5

6.Cxd5+ La vampiro se alzó sobre el tablero y agarró por el cuello al escritor y este le pidió que hiciese el último movimiento y mirara a la posición. 6...Re6

Y justo mientras ella colocaba su rey... 7.Te7++ Jaque Mate

Las piezas forman la santa cruz. El vampiro lanza un chillido y huye a través del arañado cristal, volando y dando gritos de horror. El escritor se escapó y por esa posada no volvió a aparecer.
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y el peón en d5 de dónde sale? Ja,ja,ja
Otra cosa ¿el peón en c7 come a la torre en d6 hacia atrás? Ja,ja,ja
si en vez de en 3...Dd6 se juega
3...e6; negras se quedan con la dama y hay partida para jugar
Esta partida esta mal, ya que si revisan en las ultimas tres jugadas, en la misma jugada, cuando le toca mover a blancas, mueve tambien la de negras, movio dos piezas en una sola. Es un fraude esta partida. Primero movio el caballo blanco y el peon a d5 al mismo tiempo, y despues cuando se comio el caballo al peon movio el rey negro al mismo tiempo, para que le pudiera quedar la posicion como el queria narrar el cuento.
Sábado, 18 de febrero
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