(alanferreiro.com) El nacionalismo existe y seguirá existiendo mientras haya vida en el planeta. A veces es más visible, a veces menos, pero no por ello deja de existir. Ahora parece que no es para tanto. Hubo un tiempo, hace unos días, en que los periódicos nos bombardeaban con noticias calamitosas que parecían anunciar la quiebra definitiva del estado, la separación de territorios casi física, la inminente construcción de un muro. La convivencia, no la real sino la que se desprendía de la prensa, caminaba hacia un punto de no retorno.
Ahora, como ocurre con las noticias sobre el calentamiento global, se habla un poco menos del asunto. Los políticos periféricos, aunque no lo abandonan definitivamente, anteponen otros asuntos, quizá en espera de momentos mejores para consumar sus reivindicaciones. No ha habido vuelta atrás, lo que se cambió cambiado está. Las normas sobre la lengua se mantienen, las dificultades derivadas de esas normas son las mismas. Si una empresa se veía obligada a traducir su documentación a las varias normas oficiales, hoy lo sigue estando. Si unos padres tenían problemas para encontrar un colegio para su hijo en el idioma elegido, ahora no dejan de tenerlos. Pero de momento no se avanza más.
En su juventud, Josep Pla, que según Manuel Vicent era una fuente inagotable de anécdotas, escribió en su diario: “Ahora, finalmente, da gusto vivir en Cataluña. La unanimidad es completa. Todo el mundo está de acuerdo. Todos hemos tenido, tenemos o tendremos, indefectiblemente, la gripe.” Era el año 1918 y el joven escritor daba con una clave para solucionar todo tipo de problemas: sufrir otro más acuciante que te afecte de manera personal.
Hoy la gripe que une a todos los españoles es la crisis económica. No es que hagamos frente común y dejemos a un lado antagonismos ideológicos. Es que bastante tenemos con la que está cayendo como para detenernos a considerar hechos diferenciales, que ahora no son tantos porque una mala gripe –como la muerte- todo lo iguala, y legítimos deseos de autodesarrollo. Queda por ver si esta hecatombe en lo monetario se va a llevar por delante también a una organización política e institucional enormemente costosa y diseñada para satisfacer esos deseos.
Martes, 29 de mayo
Juan Luis Recio
Patricio Peñalver
Ángel Sáez García
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
Julián Moreno Mestre
Julio César Izquierdo
Carlos Juan Gómez Martín
Paulino Toribio
Peio Sánchez Rodríguez
José Donís Català
Chris Gonzalez -Mora