(alanferreiro.com) Los periódicos son productos de consumo que tienen que venderse como cualquier otro. Está bien, y es necesario, lo de la línea de opinión, la calidad de los articulistas, la profundidad de los reportajes, el rigor informativo. Todo esto es el mínimo que debe ofrecer la cabecera para ponerse en situación. Pero si no se venden ejemplares el negocio no marcha y hay que parar las máquinas. Por eso las portadas de los diarios enseñan grandes titulares que anuncian y magnifican la noticia más saltona de la jornada y alguna imagen que sirve para ilustrarla y para atraer la vista del comprador que se acerca al quiosco.
(alanferreiro.com) El nacionalismo existe y seguirá existiendo mientras haya vida en el planeta. A veces es más visible, a veces menos, pero no por ello deja de existir. Ahora parece que no es para tanto. Hubo un tiempo, hace unos días, en que los periódicos nos bombardeaban con noticias calamitosas que parecían anunciar la quiebra definitiva del estado, la separación de territorios casi física, la inminente construcción de un muro. La convivencia, no la real sino la que se desprendía de la prensa, caminaba hacia un punto de no retorno.
(alanferreiro.com) A veces no es fácil encontrar la poesía de las cosas. A veces pasa ante nosotros una locomotora rumbo a un destino desconocido y no vemos más que un amasijo de hierros que se mueve sin sentido, y una cigüeña que emigra hacia tierras frías nos parece no más que una mancha incómoda en el cielo. Pero a veces una botella rota en un vertedero nos inspira un puñado de verdades que dan para la más auténtica de las novelas. Cada cual ve su poema en una circunstancia particular. Natalia Menéndez ha encontrado la poesía en unas cañas que se beben en la Casa de Campo, en una mujer que se escapa de las manos, en unas fotos que se revelan, en un tren que se tarda en coger.
(alanferreiro.com) Se habla poco ya del cambio climático y el calentamiento global. Ha quedado en nuestras cabezas como una amenaza más, pero hay que reconocer que la urgencia informativa de años anteriores ha cesado. Hubo un tiempo, no hace tanto, en que el cataclismo parecía inminente. Si persistíamos en nuestra humana actitud los hielos se licuarían, la actividad atmosférica se desataría, los árboles desaparecerían, las únicas sombras posibles serían las de las centrales nucleares, el planeta se derretiría bajo nuestros pies y nos quedaríamos flotando en el espacio sin un climatizador que nos confortara. Y todavía estamos a tiempo. De momento, da la impresión de que el sol de junio quema más que nunca.
Martes, 29 de mayo
Juan Luis Recio
Patricio Peñalver
Ángel Sáez García
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
Julián Moreno Mestre
Julio César Izquierdo
Carlos Juan Gómez Martín
Paulino Toribio
Peio Sánchez Rodríguez
José Donís Català
Chris Gonzalez -Mora