(Madridpress) ¿Abrir la exclamación y luego cerrarla o simplemente cerrarla suprimiendo de nuestro idioma uno de sus signos de siempre? La lengua evoluciona no a fuerza de mandatos académicos sino siguiendo los dictados de la calle, lo que se habla mayoritariamente en cada provincia del idioma. La Academia después lo recoge y sistematiza, dota al lenguaje de una coherencia que ya hemos apuntado antes en una charla de amigos. Los primeros usos de una palabra, una frase, una expresión nueva o extraña pueden tomarse por zafiedad, ignorancia, rebeldía insana, pero su uso continuado obliga a adoptarla como parte del todo y en menos de lo que pensamos pasa de neologismo a clásico.
(Madridpress) Un accidente en la calle 30, como se le llama ahora. Hierros retorcidos, una rueda despedida, cristales rotos esparcidos por el asfalto. Un líquido maloliente empapa el firme negruzco, una columna de humo sirve de señal a los conductores y a los vecinos de que algo ha ocurrido y de que las consecuencias se van a dejar sentir un buen rato. Y además los heridos, o los muertos. Un accidente en las vías rápidas no se salda sin pérdidas humanas o sin grandes sustos. Los coches se paran y el colapso va creciendo a cada segundo. Qué habrá pasado.
(Madridpress) Quien no era lector habitual de Ricardo Piglia se sorprende al leer las trescientas páginas de su última novela publicada, Blanco nocturno: literatura del otro lado del Atlántico, hermana de la producida por García Márquez y Vagas Llosa, que trata de dar con el toque original que mejor sirve a los intereses de su trama, que recrea mundos imaginarios partiendo de la realidad más conocida a los que dotan de una personalidad que siempre queda unida al nombre de su autor.
(Madridpress) Ya antes de comenzar la lectura de Invisible, de Paul Auster, y también durante buena parte de su recorrido, uno se pregunta el por qué del título. ¿Hay algún personaje con aspiraciones de ser invisible, que se crea que lo es, que lo sea? ¿Hay algo que el lector sepa que existe pero que se le niegue verlo? La curiosidad pica, aunque no es imprescindible saberlo. Todavía no nos ponemos de acuerdo en el motivo por el que Stendhal tituló Rojo y negro a una de sus novelas, y esto ni le añade ni le resta mérito al relato.
(Madridpress) El pasado marzo el editor de Acantilado Jaume Vallcorba trajo a Madrid a Marek Bienczyk para presentar en la librería Rafael Alberti su novela Tworki (El manicomio). Así supimos, los que no hablamos el idioma polaco, que Tworki se pronuncia algo así como Forqui, para entendernos, y que no significa manicomio sino que es el nombre de uno de ellos que se encuentra a unos veinte kilómetros de Varsovia y que ya existía durante la ocupación alemana de mitad de siglo.
Martes, 29 de mayo
Juan Luis Recio
Patricio Peñalver
Ángel Sáez García
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
Julián Moreno Mestre
Julio César Izquierdo
Carlos Juan Gómez Martín
Paulino Toribio
Peio Sánchez Rodríguez
José Donís Català
Chris Gonzalez -Mora