(Madridpress) Alguien dijo que no importa el éxito o el fracaso: lo que importa es traspasar de parte a parte un solo corazón. Esto de citar sin mención del autor revela cierta desconsideración hacia quien se devanó los sesos para alcanzar tan magnífica frase, pero también una mayor preocupación por el contenido que por el envoltorio, que es parecido a dar prioridad al trabajo antes que al resultado, que por fin entronca muy directamente con la cita de arriba. La frase me traspasó y lo demás no importa.
Bajo la firma de Stassart nos llega otra frase lapidaria que en cierto modo viene a dar la razón al autor de la anterior: pasa con la gloria lo que con la cocina, es preciso no presenciar las manipulaciones previas. Y debe de tener mucho de verdadero si lo repite Mike Barker en una de sus películas, cuando uno de los graciosos del bar dice: Salchichas y mujeres; si quieres disfrutar de la experiencia no presencies su preparación. Quizá una de las claves para alcanzar ese éxito que desprecia nuestro autor anónimo sea precisamente la despreocupación por el detalle, la contemplación de una obra en su totalidad sin detenerse en pormenores.
Para muchos el único éxito posible es la felicidad. Dejó dicho Cela que si quieres ser feliz un día, embriágate; si quieres ser feliz un mes, cásate; si quieres ser feliz un año, aprende el nombre de las flores y de los pájaros y el camino de las estrellas; si quieres ser feliz toda la vida, hazte jardinero. Suponía el escritor de Padrón que, aunque de su propia cosecha, el proverbio debía de ser conocido en la china ancestral porque irradiaba una sabiduría que bien podría transmitirse a través de generaciones. Cierto que un jardinero debe ser muy detallista en el cuidado de sus clientes las plantas, pero uno se imagina que tanto le da si le felicitan por su trabajo o si por el contrario los paseantes ignoran sus logros en favor del azul del cielo o del piar de los pájaros que ofrecen sus cantos en las copas de los árboles.
Sin embargo todo eso no es nada si escuchamos decir a Woody Allen que la única manera de ser feliz es que te guste sufrir, o a George Burns que la felicidad es una ilusión causada por una ausencia temporal de realidad. Este tipo de citas está también muy extendido y conduce al descubrimiento de que es imposible ser plenamente feliz. Entre unas y otras uno no sabe con cual quedarse y entre confusión y confusión se olvida del objeto de su vida.
Así deben ser las citas, eternas, reveladores de verdades universales o de mentiras como puños. Al leerlas crees abarcar todo el saber posible, la clave para conocer la totalidad de la existencia, y un minuto después te das cuenta de que se te ha esfumado y no has aprendido nada.
Martes, 29 de mayo
Juan Luis Recio
Patricio Peñalver
Ángel Sáez García
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
Julián Moreno Mestre
Julio César Izquierdo
Carlos Juan Gómez Martín
Paulino Toribio
Peio Sánchez Rodríguez
José Donís Català
Chris Gonzalez -Mora