(Madridpress) No se trata de romanticismo. Evitaremos decir que no hay como respirar el olor a libro viejo y polvoriento de un ejemplar con las tapas gastadas ni nada que se le parezca, por mucho que estos también sean argumentos en favor del libro tradicional. Es que, además, todavía subsisten grandes ventajas en la experiencia de leer sobre el papel y guardar volúmenes en los estantes del estudio.
(Madridpress) Ha muerto Eric Rohmer. No voy a decir que fuera el mejor, pero sí que se encuentra dentro de esa lista de directores de cualquier época cuya sola mención de su nombre me despierta una expectativa de calidad: Hitchcock, Almodóvar, Eastwood, Hawks, Garci, hermanos Coen, Wong Kar Wai y un corto etcétera. Y Rohmer.
(Madridpress) Pocas veces se ha circulado con tanta fluidez en Madrid como el lunes de la nevada. La ciudad amaneció toda blanca, con esa apariencia a la vez idílica por la belleza del paisaje y tétrica por las consecuencias que nos trae. Más de uno, al asomarse a la ventana a las siete y media, pensó que lo mejor sería quedarse en casa. Lo habitual después de un paisaje así es el caos circulatorio, coches atravesados en la calzada, atascos monumentales sobre el hielo, nervios de los que no llegan a su destino a la hora, pandemonio de bocinas. Además, los aeropuertos se paralizan, algunos comercios ni abren por falta de dependiente, se cortan las vías férreas y demás.
(Madridpress) El lector/espectador puede elegir entre leer La elegancia del erizo o ver en pantalla grande El erizo sin temor a perderse lo esencial de la idea de Muriel Barbery, porque la película recrea los ambientes, los personajes, los estados de ánimo retratados en la novela original con una fidelidad poco común. Tanto en el papel como en la cinta encontramos una portera sin pretensiones pero con curiosidad y elegancia, una niña desesperada por esconderse para escapar a un aburguesamiento insoportable, un japonés llovido del cielo que encarna lo que querríamos encontrar en todas las personas, y también algunos erizos, espinosos por fuera y sensibles por dentro.
(Madridpress) ¿Cuándo fue, en los primeros meses de este año que termina? En el programa de televisión en que unos espectadores poco espontáneos interrogan a nuestros gobernantes, una ciudadana le preguntó al presidente Zapatero que para cuándo se iba a acabar este infierno de crisis que primero fue financiera, luego económica y ahora, después incluso de aquella intervención, es por fin social y todo lo que ustedes quieran. Lógicamente a nuestro premier no le interesaba entrar en ese juego de datos, de cifras, de fechas que tiene todas las papeletas de volverse siempre contra quien las difunde. No le interesaba y se resistió desplegando su habitual discurso de circunloquios y palabras que suenan pero no llegan, con esa expresión crispada en la que los labios parecen retorcérsele hacia dentro, los ojos salírsele de las cuencas y los hombros echar a volar más allá de las orejas.
Martes, 29 de mayo
Juan Luis Recio
Patricio Peñalver
Ángel Sáez García
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
Julián Moreno Mestre
Julio César Izquierdo
Carlos Juan Gómez Martín
Paulino Toribio
Peio Sánchez Rodríguez
José Donís Català
Chris Gonzalez -Mora