(Madridpress) Con anuncio es una de esas novelas que, una vez leídas, no dudamos en clasificar como paradigma de su género. A lo largo de sus páginas encontramos todos los elementos básicos que esperamos en la novela policiaca (no tenemos un cadáver en la primera página, sino algo aún más prometedor: la llamada de atención para que esperemos uno) actualizados a nuestros días y dentro de un contexto peculiar que no habíamos conocido hasta el inicio de la serie. Se trata de la moderna y cosmopolita ciudad de Francfort en la que se desenvuelve la comisaria medio española Weber-Tejedor.
El lector, casi sin darse cuenta, se acerca mucho a la protagonista, conoce sus manías, baila con ella en el baño cuando nadie la ve, le sigue los pasos tan de cerca como la cámara de Polansky sobre Jack Nicholson en Chinatown. Y lo hace para todo, para lo grande y lo pequeño, de manera que alcanza a comprender las motivaciones de su comportamiento a la hora de investigar un caso tanto como de los desencuentros que sufre con su pareja. Sin concesiones en cuanto al punto de vista narrativo, una tercera persona tan próxima a la comisaria que en ocasiones parece primera, a lo largo del texto van surgiendo pequeñas hebras argumentales que funcionan como recursos de autor: algunas merecen un seguimiento posterior y serán decisivos en la resolución del caso mientras que otras quedan como elementos accesorios que completan la cotidianidad del tiempo en que se desarrolla y sirven para crear en el lector ese marasmo necesario de informaciones que deben ser ponderadas junto con las anteriores.
La cuestión de la identidad, de la que habla la autora en la entrevista realizada por La Vanguardia, es uno de los ejes fundamentales de la novela, y previsiblemente de la serie completa. Pero no se trata sólo de la condición de medio extranjera que caracteriza a la protagonista. Hablamos también de la búsqueda de su lugar en el mundo, de las dudas con respecto a su ubicación familiar, del comportamiento que percibe en los demás hacia ella, de la incertidumbre ante una posible soledad que se manifiesta en un trabajo en el que a veces tiene que conducir en dirección contraria pasando por encima del parecer de sus compañeros.
Uno diría que la autora, Rosa Ribas, se ha esmerado particularmente en aspectos de la novela que son fundamentales en este género, como la dosificación de la información, la ubicación de los distintos golpes de efecto, esparcidos por la trama de modo que siempre estemos conmocionados por uno u otro, la interacción entre personajes de un mismo ámbito, la construcción de la trama, y por supuesto el desenlace. El lector, tras haber leído tres cuartos de las páginas de Con anuncio, dispone de elementos suficientes para elaborar sus propias teorías sobre la identidad del asesino. No dará con una solución única e irrefutable porque siempre queda algo en la manga del narrador que no será desvelado hasta el penúltimo capítulo, pero sí podrá teorizar sobre diferentes posibilidades mediante un ejercicio de recapitulación de todo lo anterior, en el que tratará de discernir cuáles de las hebras argumentales abiertas a lo largo del relato conducen al sospechoso. Es entonces cuando confirmamos que estamos ante una novela que cumple con lo que se espera de ella.
Muy recomendable incluso para los no asiduos al género, Con anuncio es un paso más en la creación de una de esas sagas que quedan en la memoria mucho más tiempo que lo que duran en la mesa de novedades. Junto con su predecesora, Entre dos aguas, integra el grupo de novelas absorbentes y amenas de leer que sirven para ganar adictos a la causa lectora, como a algunos nos atrapó la serie de Hercules Poirot o la de Pepe Carvalho. Lo que pasa es que la comisaria Weber-Tejedor es tan actual como nosotros, y sus problemas, quitando unos asesinatos aquí o allá, son tan reales como los nuestros.
Viernes, 17 de febrero
Ángel Sáez García
Juan Luis Recio
Juan Fernandez Krohn
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
José Pómez
Padre Fortea
Ángel Gutiérrez Sanz
Chris Gonzalez -Mora
Carlos Ferrer
José Donís Català
Paulino Toribio