(Madridpress) Quentin Tarantino ha vuelto a hacerlo: para lo bueno y para lo malo, se ha divertido haciendo una película, seguramente más que el público que ahora la aclama. Se nota en la parsimonia con la que se recrea con algunas situaciones, la violencia escogida, los giros inesperados trampeando con la Historia. De esta forma, consigue que aquellos aspectos que para otros serían defectos merecedores de las peores críticas se transformen en virtudes aplaudidas y comentadas incluso por los menos cinéfilos.
(Madridpress) Las noticias sobre la crisis y sus derivados siguen ocupando los espacios principales de los medios de comunicación. Algo bueno tenía que tener la recesión, al menos para los periodistas y editores. También para los lectores, que es lo primero que buscan cuando abren el periódico para ver por dónde soplan los vientos. De este modo, con el referente del IPC, el paro y las previsiones, su lectura es más ordenada.
(Madridpress) Para hacer algo bien, salvo raras y envidiables excepciones, hay que hacerlo muchas veces. Un albañil no pone los ladrillos bien el primer día, ni la primera semana ni el primer año; un conductor no se maneja con soltura por las calles de la ciudad recién obtenido el permiso; un piloto no aterriza con suavidad en sus primeras cien horas de vuelo; un amante no se satisface ni a sí mismo en el primer revolcón. Lo mismo pasa en el cine y en la literatura. El diario personal de un niño de doce años –si es que hay un niño de esa edad que lo escribe- no pasa de enternecernos, pero cuando acumula ya varios cuadernos en el cajón empieza a ser carne de editor. José Manuel Benítez Ariza escribe bien porque escribe mucho. Da la impresión de que nació escribiendo y de que ha escrito durante toda su vida. Y a veces se suelta con ingeniosidades de currante, porque suele ser en la cantidad donde se encuentra, como pepitas de oro, la calidad. ¿Fue Picasso quien lo dijo?: la inspiración existe pero tiene que encontrarte trabajando.
(Madridpress) Que Madrid, en la actualidad, es una ciudad excelente para organizar unos Juegos Olímpicos no lo ha puesto en duda nadie, ni siquiera los que ahora se lamentan del gasto y el esfuerzo realizados por el Ayuntamiento en los últimos meses. Tras la noticia de la derrota se oyen voces cargadas de razón: ya te lo decía yo, estaba claro, lo veía hasta un niño de pecho que no teníamos ninguna posibilidad. Pero el argumento contra nuestra candidatura no era de idoneidad sino de oportunidad. Sencillamente, no era el momento.
(Madridpress) La participación popular en el Día de la Corazonada nos habla con claridad meridiana de la disposición de esta ciudad para albergar la cita olímpica de 2016. La organización de la jornada dice que asistieron cerca del medio millón de personas, y esto no es como en las manifestaciones políticas, que para unos son dos millones y para otros cincuenta mil. Aquí no hay duda, dicen que cerca de medio millón y nos lo creemos. No porque los hayamos contado, que no hace falta, sino porque quien estuviera presente en el evento se dio cuenta de que, David Bisbal aparte, hay un sentimiento general en la ciudad a favor de estos Juegos que no se puede medir contando cabezas.
Martes, 29 de mayo
Juan Luis Recio
Patricio Peñalver
Ángel Sáez García
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
Julián Moreno Mestre
Julio César Izquierdo
Carlos Juan Gómez Martín
Paulino Toribio
Peio Sánchez Rodríguez
José Donís Català
Chris Gonzalez -Mora