Círculos
15.02.08 @ 08:59:30. Archivado en Costumbres
(Madridpress) La cafetería del Círculo de Bellas Artes se llena por las tardes. Ni una mesa libre, y los que están sentados no se mueven. Columnas, espejos y formas un tanto arcaicas, como de palacio señorial. Es cafetería de larga estancia, de café, copa y cigarrillo, de charla pausada al otro lado del ventanal que aísla del fragor del tráfico y de la lluvia; y de lectura, sí, de lectura también. Es un lugar confortable, céntrico, acogedor, pero también tiene algo de señoritismo, o de esnobismo, o de lo que sea. Poco consumo y mucho lustre, aunque sólo sea interior, porque nadie le mira a uno cuando pide aquí un café o cuando lo ven salir por la puerta. El caso es que se llena, y por eso hay alguna que otra disputa para conseguir mesa.
Alan Ferreiro
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