A pleno sol
27.04.07 @ 08:37:45. Archivado en Costumbres
(Madridpress) En la ciudad dormitorio en la que vivo apareció un día un músico ambulante con su guitarra. Mi cuidad dormitorio no es propensa a estas manifestaciones artísticas, no parece el mejor lugar para instalar un negocio que requiere una densidad de público neoyorquina: matrimonios jóvenes, algunos empujando el cochecito de su primer o segundo niño, chavales que vuelven de la escuela, ancianos paseando por las amplias y tranquilas avenidas, etcétera.
Empecé a escuchar la música de la guitarra desde el inicio de la calle y aquello me pareció tan raro como encontrar la Gran Vía totalmente desierta, cual Eduardo Noriega en Abre los ojos, así de raro.
Alan Ferreiro
autor
Contacto






