Los mejores están callados

Permalink 11.09.09 @ 19:46:05. Archivado en Antología de la claridad

“No hay rectitud de ideas y de carácter que valga nada, que a la más ligera manifestación no sea combatida en los editoriales, ridiculizada y arrastrada por el fango por los héroes de la pluma, en nombre del amor a la patria y a otros ideales.

Cuando contemplo la poesía y la espiritualidad de hoy no me asusta en absoluto su bajo nivel, porque sé: los mejores están callados. Intuyen que no tiene ningún valor intervenir escribiendo y chillando, o siquiera defender sus bienes. Siguen los acontecimientos con el interés que exige a diario su triste grandeza; pero la mayoría no tiene ya la ilusión de que un poeta, de pronto politizado, vaya a mejorar esencialmente los asuntos públicos.

La politización de los poetas no vale nada. Un poeta no ha de amar al público, sino a la humanidad (cuya parte mejor no lee sus obras, pero las necesita). Un poeta no debe convertirse en periodista o en hombre de partido por amor a la patria; ni debe mezclarse con los abastecedores de material de guerra por muy seductor que pueda ser comercialmente. Ni por él mismo ni por su pueblo está obligado a hacer cosas a las que nada le obliga.” HERMANN HESSE

ARTÍCULO COMPLETO, Y COMENTARIOS, EN FILOSOFÍA DIGITAL

La ciencia política, frente a utopías y trampas

Permalink 09.09.09 @ 19:57:25. Archivado en Antología de la claridad

“Cuando me puse a estudiar la política, no me propuse exponer algo nuevo o inaudito, sino demostrar de forma segura e indubitable, o deducir de la misma condición de la naturaleza humana, sólo aquellas cosas que están perfectamente acordes con la práctica.

Y, a fin de investigar todo lo relativo a esta ciencia, con la misma libertad de espíritu con que solemos tratar los asuntos matemáticos, me he esmerado en no ridiculizar ni lamentar ni detestar las acciones humanas, sino en entenderlas.

Los filósofos conciben a los hombres no como son, sino como ellos quisieren que fueran. De ahí que, las más de las veces, hayan escrito una sátira en vez de una ética, y que no hayan ideado jamás una política que pueda llevarse a la práctica, sino otra que o debería ser considerado como una quimera, o sólo podría ser instaurada en el país de Utopía o en el siglo dorado de los poetas, es decir, allí donde no hacía falta alguna.

Los políticos, por el contrario, se cree que se dedican a tender trampas a los hombres, más que a ayudarles, y se juzga que son más bien hábiles que sabios”. BARUCH DE SPINOZA

ARTÍCULO COMPLETO, Y COMENTARIOS, EN MUNDO LIBRE DIGITAL

Europa debe cambiar de sistema, pero sobre todo de espíritu

Permalink 20.08.09 @ 09:50:52. Archivado en Antología de la claridad

“El parasitismo, se base sobre la fuerza o sobre la debilidad, engendra el envilecimiento. Nosotros que, con nuestro ciego orgullo de casta, hemos privado al hombre de los derechos y del respeto que le son debidos, sufrimos ahora el castigo, y en vez de una viva corriente espiritual a través de nuestra sociedad, no hemos conservado más que el árido lecho de arena de costumbres superadas.

Y parece que se acerca el tiempo en que el alma de la civilización europea también quedará seca por ese afán del beneficio que aumenta sin cesar en sus comerciantes y sus políticos…, a menos que Europa tenga la sabiduría y la fuerza de cambiar no sólo de sistema, sino sobre todo de espíritu.

A ese respecto, debe usted saber que en el Asia actual las cosas del espíritu y todos los medios de expresión están desorganizados. Nuestros espíritus están desunidos, nuestros pensamientos dispersos. Los compatriotas que pueden hablar no se ocupan más que de una política de mendicidad y de periodismo mezquino. La estrechez de sus perspectivas tiende a minimizar la mayor parte de nuestros esfuerzos y a ocuparse de nuestros objetivos demasiado inmediatos.

Tenemos una gran necesidad de una llamada exterior que nos haga tomar conciencia de nuestra misión.” R. TAGORE

Artículo completo, y comentarios, en FILOSOFÍA DIGITAL

La alegría de vivir en la certeza

Permalink 09.04.08 @ 08:31:46. Archivado en Antología de la claridad

“El verdadero sabio no tiene nada que realizar: su vida no le importa ni más ni menos que la de otro. Se contenta con vivirla, y encuentra en ello verdadero contento, que es la única sabiduría verdadera. La sabiduría, la verdadera sabiduría, no es un seguro a todo riesgo, ni una panacea, ni una obra de arte. Es el reposo, pero alegre y libre, en la verdad. ¿Es un saber? Desde luego. Pero un saber vivir. Se puede reconocer en una cierta serenidad, pero todavía más en una cierta alegría, una cierta libertad, una cierta eternidad y un cierto amor… Sabio es quien no tiene necesidad, para ser feliz, de mentirse, ni de contarse cuentos, ni siquiera de tener suerte. Se diría que se basta a sí mismo, y por eso es libre. Pero la verdad es que se basta con todo, o que todo le basta. Eso le distingue del ignorante, para quien todo no es nunca suficiente. Porque el ignorante quiere tomar, poseer y conservar, mientras que el sabio se contenta con conocer, gustar y alegrarse.”

Sabiduría es el ideal de una vida lograda: no porque uno hubiera triunfado en la vida, lo que sería arribismo, sino porque habría realizado su propia vida. Es, desde los griegos, la finalidad de la filosofía. Sin embargo, sólo es un ideal, del que también importa liberarse.

El verdadero sabio no tiene nada que realizar: su vida no le importa ni más ni menos que la de otro. Se contenta con vivirla, y encuentra en ello verdadero contento, que es la única sabiduría verdadera. “Por mí, amo la vida”, decía Montaigne. Por eso era sabio: porque no esperaba a que la vida fuera amable (fácil, agradable, lograda…) para amarla.

¿Cuestión de temperamento? ¿Cuestión de doctrina? Sin duda, un poco de los dos. Uno está más o menos dotado para la vida, uno es más o menos sabio; los que están menos dotados tienen más necesidad de filosofar (de eso sé algo). Pero nadie es absolutamente sabio, ni enteramente: todos tienen necesidad de filosofar, aunque no fuera más que para desprenderse de la propia filosofía.

¿Y de la sabiduría? Por supuesto: sólo se alcanza a condición de dejar de creer en ella. Un coágulo o un virus son suficientes para volver demente al hombre más sabio del mundo. O una pena más fuerte que las otras y que su sabiduría. Lo sabe, y de antemano lo acepta. Sus fracasos no son menos ciertos que sus éxitos. ¿Por qué habrían de ser menos sabios?

La sabiduría, la verdadera sabiduría, no es un seguro a todo riesgo, ni una panacea, ni una obra de arte. Es el reposo, pero alegre y libre, en la verdad. ¿Es un saber? Éste es, en efecto, el sentido de la palabra, tanto entre los griegos (sophia) como entre los latinos (sapientia). Pero es un saber muy particular. “La sabiduría no puede ser ni una ciencia ni una técnica”, decía Aristóteles: se fundamenta menos en lo que es verdadero o eficaz que en lo que es bueno, para sí y para los demás. ¿Un saber? Desde luego. Pero un saber vivir...

TEXTO COMPLETO EN FILOSOFÍA DIGITAL

Dios es el ser verdadero

Permalink 22.11.07 @ 10:58:49. Archivado en Antología de la claridad

“La elevación del pensamiento por encima del ser sensible, de lo finito a lo infinito, el salto que rompe la serie sensible para pasar a la esfera de los suprasensible, todo esto es el pensamiento mismo, y sólo el pensamiento. Decir que esta transición no se debe verificar, es decir que no se debe pensar. En los animales no hay tal transición realmente; están encerrados en los límites de la sensación y de la intuición sensible. Por esto no tienen religión. Esta elevación del espíritu quiere decir que el mundo sí posee el ser, pero un ser que es mera apariencia, que no es el ser verdadero, la verdad absoluta, y que está más allá de esta apariencia, que es Dios y que Dios es el ser verdadero”.

A la elevación del pensamiento de la intuición empírica del mundo a Dios, Kant opone el punto de vista de Hume, según el cual no es racional pensar las percepciones, es decir, concluir de ellas lo universal y lo necesario.

LOS ANIMALES NO PUEDEN SALTAR DEL PENSAMIENTO DE LO SENSIBLE AL DE LO SUPRASENSIBLE, POR ESO NO TIENEN RELIGIÓN

No se persuadirá a una inteligencia clara y sana, ni a la filosofía, de que hay que partir de la intuición empírica del mundo para elevarse a Dios. Porque el hombre es un ser pensante, y esta elevación no tiene por fundamento la simple percepción sensible, una percepción al modo de los animales, sino el pensamiento. La esencia, la sustancia, el poder universal y la finalidad del mundo existen para el pensamiento, y sólo para él.

Lo que se llama pruebas de la existencia de Dios no son sino descripciones y análisis de la marcha del espíritu que es pensante y que piensa el ser sensible. La elevación del pensamiento por encima del ser sensible, de lo finito a lo infinito, el salto que rompe la serie sensible para pasar a la esfera de los suprasensible, todo esto es el pensamiento mismo, y sólo el pensamiento.

Decir que esta transición no se debe verificar, es decir que no se debe pensar. En los animales no hay tal transición realmente; están encerrados en los límites de la sensación y de la intuición sensible. Por esto no tienen religión.

VER TEXTO COMPLETO EN FILOSOFÍA DIGITAL

http://www.filosofiadigital.com/

Spinoza, un revolucionario descaradamente espiritual

Permalink 04.10.07 @ 10:32:06. Archivado en Antología de la claridad

“Spinoza prescribió un estado democrático ideal, cuyos sellos distintivos eran la libertad de expresión, la separación de la Iglesia y el Estado, y un contrato social generoso que promoviera el bienestar de los ciudadanos y la armonía del gobierno. Ofreció esta receta más de un siglo antes de la Declaración de Independencia y de la Primera Enmienda (de Estados Unidos). Fue una persona a la vez valiente y cauta, inflexible y complaciente, arrogante y modesta, despreocupada y amable, admirable y fastidiosa, cercana a lo observable y lo concreto y, sin embargo, descaradamente espiritual”.

Spinoza es relevante para la neurofisiología a pesar del hecho de que sus reflexiones sobre la mente humana surgieran de una preocupación a mayor escala por la condición de los seres humanos. Su preocupación última era la relación de éstos con la naturaleza.

Intentó esclarecer dicha relación con el fin de proponer medios realistas para la salvación humana. Algunos de dichos medios eran personales, y se hallaban bajo el control único del individuo, y otros se basaban en la ayuda que determinadas formas de organización social y política proporcionaban al individuo. Su pensamiento desciende del de Aristóteles, pero el fundamento biológico es más firme, lo cual no es ninguna sorpresa.

Parece que Spinoza entresacó una relación entre la felicidad personal y colectiva, por una lado, y la salvación humana y la estructura del Estado, por otro, mucho antes que lo hiciera John Stuart Mill. Al menos, en lo que se refiere a las consecuencias sociales de su pensamiento parece haber un reconocimiento considerable.

TEXTO COMPLETO EN MUNDO LIBRE DIGITAL

http://www.mundolibredigital.net/

Hay que suprimir las teorías para empezar a pensar

Permalink 21.05.07 @ 22:48:09. Archivado en Antología de la claridad

“He tenido que aprender a suprimir las teorías y empezar a pensar. Las obras que he hecho más a gusto son las que han hecho feliz a alguien. A veces los trabajos que terminan por decir más son los más sencillos, los más económicos. La alegría no es una carcajada. Es el bienestar. La parte técnica de la arquitectura es una cuestión de tiempo. Las estructuras son interesantes pero su interés no mueve el espíritu. La exhibición sorprende. Pero no humaniza los lugares. He descubierto que la vida de pueblo supera a la vida de la ciudad. Es más humana. ¿Sabe por qué? Porque en los pueblos se habla con los demás, se pasea. Y lo mismo sucede con la arquitectura. La más humilde es más humana”.

Es, seguramente, el arquitecto más longevo de España. Todavía en activo, mantiene una mentalidad abierta y crítica. Construyó arquitectura neoclásica, moderna y posmoderna antes del posmodernismo. Por eso, con noventa años, reivindica la humanidad de la arquitectura por encima de las etiquetas. Él no hizo ascos a las mezclas y, en los sesenta, firmó Binibeca, un pueblo pintoresco en Menorca que, entonces, fue criticado y que hoy querrían para sí muchos municipios de la costa española.

Francisco Juan Barba Corsini (Tarragona, 1916) se ayuda de una muleta. La emplea para apoyarse en los peldaños -vive en un dúplex en el que las escaleras sustituyen a los pasillos- y también para señalar fotografías de las obras que ha construido. Con todo, se mueve con hábil parsimonia y se empeña en levantarse para acercar cualquier cosa que se le antoje que una pueda necesitar.

CUANDO UNO EMPIEZA A PENSAR, CUESTIONA LO APRENDIDO

PREGUNTA. Tiene 91 años…

RESPUESTA. Noventa. No me pongas años. No cumplo hasta noviembre.

P. Disculpe. En ese tiempo ha visto cambiar el mundo. ¿Ha tenido que desaprender o aprender más?

R. He tenido que aprender a suprimir las teorías y empezar a pensar. Las obras que he hecho más a gusto son las que han hecho feliz a alguien. A veces los trabajos que terminan por decir más son los más sencillos, los más económicos. Pero los que más han alterado la vida de una persona. A mí me pasa, por ejemplo, con una casita pequeña y barata que hice para una familia en Cadaqués. Creo que hice que vivieran con lo esencial. Y les gustó. Yo creo que la arquitectura ha de funcionar. Pero inmediatamente después debe emocionar. Si no hay emoción hay error.

P. ¿Echa en falta emoción en la arquitectura actual?

R. Sí. La emoción no es ser el más listo, el más alto o el más osado. La emoción es llegar a la gente, ser cuidadoso, respetar el entorno. La emoción no destroza.

P. ¿Cómo se logra emocionar con un edificio?

R. Con esfuerzo y con humildad. La alegría no es una carcajada. Es el bienestar. La parte técnica de la arquitectura es una cuestión de tiempo. Las estructuras son interesantes pero su interés no mueve el espíritu. La exhibición sorprende. Pero no humaniza los lugares. He descubierto que la vida de pueblo supera a la vida de la ciudad. Es más humana. ¿Sabe por qué? Porque en los pueblos se habla con los demás, se pasea. Y lo mismo sucede con la arquitectura. La más humilde es más humana. SIGUE-->

UNA ENTREVISTA DE ANATXU ZABALBEASCOA, El Pais. com - Cultura, 19/05/2007.

http://www.filosofiadigital.com/

Ni buenos cristianos ni buenos ciudadanos

Permalink 21.05.07 @ 09:00:00. Archivado en Antología de la claridad

“Aquí hay muchos que disputan eternamente acerca de la religión, mas parece que al mismo tiempo apuestan a quien peor ha de guardar sus mandamientos. Y no sólo no son buenos cristianos, mas tampoco son buenos ciudadanos, que es lo que más me incomoda [...] Ni siquiera menear la cabeza puedo sin que me metan miedo de ofenderos. No sé si me equivoco, pero creo que el modo más seguro de conseguirlo es vivir como buen ciudadano en la sociedad donde habéis querido que naciera, y como buen padre de familia en la que me habéis dado”.

Aquí hay muchos que disputan eternamente acerca de la religión, mas parece que al mismo tiempo apuestan a quien peor ha de guardar sus mandamientos. Y no sólo no son buenos cristianos, mas tampoco son buenos ciudadanos, que es lo que más me incomoda; porque en toda religión, sea cual fuere, los actos religiosos más indispensables son la observancia de las leyes, el amor a los hombres y el afecto filial.

Efectivamente, ¿no es el principal objeto del hombre religioso ser acepto a los ojos de la Divinidad que estableció el culto que profesa? Pues el modo más cierto de conseguirlo es observar las reglas de la sociedad y las obligaciones de la humanidad; que en cualquiera religión que uno viva, suponiendo que haya una, menester es también suponer que ama Dios a los hombres, pues ha establecido una religión para labrar su felicidad.

Y si ama a los hombres, es evidente que le ha de agradar quien los ama, esto es, quien desempeña con ellos las obligaciones de humanidad y caridad, y no quebranta las leyes que los rigen. Así está uno más seguro de agradar a Dios que si observare esta o aquella ceremonia, porque las ceremonias no son buenas en sí mismas, y sólo lo son en la suposición de que las ha prescrito Dios y en cuanto él las manda. SIGUE-->

MONTESQUIEU, Cartas Persas, 1721. Editorial Planeta, 1989. Traducción del abate José Marchena, 1821.

Edición original: http://www.filosofiadigital.com/

El Papa, un ídolo viejo

Permalink 19.05.07 @ 10:28:41. Archivado en Antología de la claridad

“La cabeza de los cristianos es el Papa, que es un ídolo viejo a quien, meramente por costumbre, tributan incienso. Antiguamente se hacía temer hasta de los monarcas, pero ahora nadie le teme. He oído decir que en España y Portugal hay unos monjes que no entienden de chanzas y queman a un hombre como coscoja. Si uno cae en sus garras, dichoso él si ha hecho siempre oración a Dios con una sarta de cuentecitas de palo, si ha llevado siempre encima dos trapos atados con dos cintas y si ha estado alguna vez en una provincia que llaman Galicia. Aunque jure más que un carretero que es ortodoxo, raro será que no le quemen como hereje”.

La cabeza de los cristianos es el Papa, que es un ídolo viejo a quien, meramente por costumbre, tributan incienso. Antiguamente se hacía temer hasta de los monarcas, que los deponía con tanta facilidad como deponen nuestros magníficos sultanes a los reyes de Imireta y Georgia (1); pero ahora nadie le teme. Se dice sucesor de uno de los primeros cristianos que llaman san Pedro, y cierto que la herencia es muy pingüe, pues posee tesoros inmensos y es dueño de un dilatado país.

EN NINGÚN LUGAR HUBO TANTAS GUERRAS CIVILES COMO EN EL REINO DE CRISTO

Los obispos son unos príncipes de la ley que están subordinados a él, y bajo su autoridad desempeñan dos cargos muy distintos. Cuando están congregados hacen, como él, artículos de fe; pero cuando están separados casi no tienen otro ministerio que dispensar del cumplimiento de la ley.

Porque has de saber que está la religión cristiana atestada de preceptos muy dificultosos de practicar; y habiendo visto que era más fácil tener obispos que dispensasen de sus obligaciones que cumplir con ellas, en beneficio de la pública utilidad se han resuelto a la primera.

Así, si uno no quiere hacer el rahmazán (2), si no se quiere sujetar a las formalidades de la celebración del matrimonio; si quiere quebrantar sus votos; si se quiere casa con aquella a quien se lo veda la ley; y a veces, si se quiere violar un juramento, se va al obispo de Roma, al Papa, el cual le da al instante una dispensa. CONTINÚA-->

MONTESQUIEU, Cartas Persas, 1721. Editorial Planeta, 1989. Traducción del abate José Marchena, 1821.

http://www.filosofiadigital.com/

Ninguno es malo sin motivos

Permalink 17.05.07 @ 20:41:02. Archivado en Antología de la claridad

“Los hombres pueden cometer injusticias porque tienen interés en ser injustos y prefieren su propia satisfacción a la ajena.
Siempre obran en virtud de un retroceso en sí propios; que ninguno es malo sin motivos; menester es que haya una razón determinante, y ésta es siempre razón de interés. Esto me hace creer que es eterna la justicia y no pende de los pactos humanos. Y si de ellos pendiese, fuera esta una verdad tremenda que debiéramos esconder de nosotros mismos”.

Si hay un Dios, amado Redi, es fuerza que sea necesariamente justo, porque a no serlo fuera el más perverso y más imperfecto de todos los seres.

AUN CUANDO NO HUBIERA DIOS, SIEMPRE DEBIÉRAMOS AMAR LA JUSTICIA

Es la justicia una relación de congruencia que realmente existe entre dos cosas; relación que siempre es la misma sea cual fuere el ser que la considere, ora sea Dios, ora un ángel, ora finalmente un hombre.

Verdad es que no siempre ven los hombres estas relaciones, que muchas veces las ven y se apartan de ellas, y que lo que mejor ven siempre es su propio interés. La justicia alza el grito, pero apenas se oye con el alboroto de las pasiones.

Los hombres pueden cometer injusticias porque tienen interés en ser injustos y prefieren su propia satisfacción a la ajena. Siempre obran en virtud de un retroceso en sí propios; que ninguno es malo sin motivos; menester es que haya una razón determinante, y ésta es siempre razón de interés. CONTINÚA-->

BARÓN DE MONTESQUIEU, Cartas persas. Editorial Planeta, 1989. Traducción del abate José Marchena, 1821.

http://www.filosofiadigital.com/

La desgracia de un hombre sin Dios

Permalink 15.05.07 @ 09:19:46. Archivado en Antología de la claridad

“¿Qué ventaja hay para nosotros en oír decir a un hombre que él ha sacudido el yugo, que no cree que haya un Dios que vele por sus acciones, y que se considera como el único señor de su conducta y que no piensa rendir cuentas sino a sí mismo? ¿Pretenden los que dicen tal, darnos mucho gusto cuando nos cuentan que nuestra alma no es más que un poco de viento y de humo, y así nos lo cuentan con un tono de voz satisfecho y alegre? Si les angustia, en el fondo de su corazón, no tener más luz, que lo digan; esta declaración no ha de serles vergonzosa. Nada acusa más claramente una extrema debilidad de espíritu que desconocer cuál es la desgracia de un hombre sin Dios”.

Que aprendan, a lo menos, cuál es la religión que combaten, antes de combatirla. Si esta religión se envanece de tener una clara visión de Dios, y de poseerlo al descubierto y sin velo, sería buena manera de combatir aquélla decir que nada existe en el mundo que permita esta evidencia. […]

¿QUÉ VENTAJA TIENEN LOS ATEOS RESPECTO A LA BÚSQUEDA DE LA VERDAD?

¿Qué ventaja pueden los ateos alcanzar, cuando, en la negligencia en que hacen profesión de encontrarse, respecto a la búsqueda de la verdad, claman que nada se les muestra? ¿Qué ventaja pueden alcanzar, si precisamente esta oscuridad en que ellos permanecen, y que ellos reprochan a la Iglesia, no hace más sino confirmar de las cosas que ésta sostiene, sin contradecir la otra, y establece su doctrina, en vez de arruinarla?

Sería fuerza para combatirla, que los ateos clamasen que han hecho todos los esfuerzos para buscar la verdad, y que los han hecho aun dentro de lo que la Iglesia propone para su instrucción, mas sin ningún resultado. Si hablasen de esta suerte acatarían la verdad de una de sus pretensiones. Pero yo espero demostrar aquí que no hay nadie razonable que pueda hablar de esta suerte; y aun me atrevo a afirmar que nadie lo ha hecho. CONTINÚA-->

BLAISE PASCAL, Pensamientos. Capítulo I: Contra la indiferencia de los ateos. Ediciones Orbis, 1982. Traducción cedida por Editorial Iberia.

http://www.filosofiadigital.com/

La felicidad, el bien supremo de todos los mortales

Permalink 21.03.07 @ 23:10:32. Archivado en Antología de la claridad

“Pero volvamos a las aspiraciones de los hombres, cuyo espíritu no cesa de buscar una y otra vez, si bien entre sombras, su propia felicidad. En esto se asemejan al ebrio que no encuentra el camino pra volver a casa. ¿Diremos acaso que la gente que lucha por no carecer de nada se equivoca? A este respecto hay que recordar que la felicidad perfecta consiste en la plenitud de todos los bienes, un estado de carencia de necesidades y autosuficiente”.

El afán de los mortales, atizado por múltiples pasiones, discurre por caminos diferentes, pero todos tratan de llegar a un único fin, la felicidad, un bien que, una vez conseguido, no permite desear otra cosa. Es la suma de todos los bienes y los encierra todos. Si le faltara alguno, ya no sería el bien supremo, pues quedaría excluido algo que puede ser objeto de deseo.

De donde resulta que la felicidad es un estado perfecto del alma, causado por la reunión de todos los bienes. Un estado que, como hemos dicho, todos los mortales se esfuerzan por alcanzar, si bien por sendas diferentes. Porque el deseo del verdadero bien está implantado por la naturaleza en el corazón de los hombres y sólo el error los desvía hacia falsos bienes.

Hay hombres que creen que el bien supremo consiste en no carecer de nada y se afanan por acabar nadando en la riqueza. Otros piensan que el verdadero bien está en llegar a los más altos honores y dignidades, y luchan por ser acreedores del respeto y estima de sus conciudadanos. Estos apuestan por el sumo bien cifrándolo en el poder supremo y quieren mandar a toda costa o tratar de engancharse a los que lo ostentan. Aquéllos sueñan con la fama y corren para ver su nombre esclarecido con las hazañas de la guerra o de la paz. Y son incontables los que miden la dicha suprema por la alegría y el gozo que ésta reporta. Para éstos la máxima felicidad es nadar en delicias. (BOECIO)

CONTINÚA -->

:: siguientes >>

Blogs
Fogon’s corner

Fogon’s corner

smiley rio de janeiro brasil baile

Marie-José Martin Delic Karavelic

Sintonía cordial

Sintonía cordial

En Tucumán gobierna un muerto: José Alperovich

Sor Lucía Caram O.P

El Blog de Francisco Margallo

El Blog de Francisco Margallo

El evangelio en el mundo

Francisco Margallo

Pacos

Pacos

Hoy España, solo es un sueño roto.

Paco Sande

Voto en Blanco

Voto en Blanco

¿Por qué no los despedimos?

Francisco Rubiales

La Marea de Pérez Henares

La Marea de Pérez Henares

Al campo lo van a contar en Madrid

Antonio Pérez Henares

El blog de Francisco J. Carrillo

El blog de Francisco J. Carrillo

El nuevo eje USA-Asia

Francisco J. Carrillo

Cajón de sastre

Cajón de sastre

Un sueldo a todas luces insuficiente...

Rufino Soriano Tena

El club de los amigos malos

El club de los amigos malos

¡ÚLTIMA HORA! UNA MULTITUD NEOFASCISTA GOLPEA AL PERIODISTA CUBANO REINALDO ESCOBAR, ESPOSO DE LA BLOGGER YOANI SÁNCHEZ

Julio San Francisco

Las crónicas de Juan Fernandez Krohn

Las crónicas de Juan Fernandez Krohn

Los que manejan el cotarro hoy por hoy en la UE (quien es quien en la crisis abierta en Belgica, en relacion con España, y el terrorismo de la ETA)

Juan Fernandez Krohn

Reflexión y Análisis

Reflexión y Análisis

Alakrana, Faisán, Sitel….un país a la deriva

Carlos Juan Gómez Martín

Un país a la deriva

Un país a la deriva

Tiros contra la bandera de España por la Royal Navy

Vicente A. C. M.

Punto de vista

Punto de vista

Herman van Rompuy y Catherine Ashton

Vicente Torres

La hora de la verdad

La hora de la verdad

Con Yoani Sánchez y su lucha por la libertad en Cuba. Vergüenza de ciertos comunistas españoles

Miguel Ángel Malavia

Soy físico y Católico pa más INRI

Soy físico y Católico pa más INRI

Otra de profesores universitarios.

Julián Moreno Mestre

Diálogo sin fronteras

Diálogo sin fronteras

La blogosfera púrpura

Carmen Bellver

Protestantes

Protestantes

Aprende de Errol Flynn

Pedro Tarquis

Bokabulario de Fernández Barbadillo

Bokabulario de Fernández Barbadillo

Un gin-tonic por monseñor Munilla

Pedro Fernández Barbadillo

Hermosillo

Hermosillo

Muere suicidado sobrino del Mayo en casa de arraigo oficial. Alerta en Guanajuato

Efrén Mayorga

Crónicas Bárbaras

Crónicas Bárbaras

Todos, catalanes

Manuel Molares do Val

Haz de PD tu página de inicio | Cartas al Director | Publicidad | Buzón de sugerencias | Publicidad
Periodista Digital, SL CIF B82785809
Avenida de Asturias, 49, bajo - 28029 Madrid (España)
Tlf. (+34) 91 732 19 05
Aviso Legal | Cláusula exención responsabilidad

redaccion@periodistadigital.com Copyleft 2000

b2evolution Creative Commons License
This work is licensed under a Creative Commons License.
Noticias Periodista Digital | Periodista Latino | Reportero Digital | Ciudadano Digital | Chistes, Videos y Poesias