La enfermedad del alma española
19.05.08 @ 18:36:58. Archivado en La sagrada batalla
-Comentario-
Que sólo hay una raza lo dirá usted, porque la evidencia científica es otra.
En su enumeración de los males del alma española le ha faltado Franco. Ha mencionado a los curas, pero no a Franco. Y los malos son siempre Franco y los curas. Repase ese punto del manual y la próxima vez intente no equivocarse. Que nos va el Progreso en ello.

-Respuesta-
Otro día, si quiere, trataremos sobre la “evidencia científica” que usted posee -y que yo desconozco- sobre la existencia de razas entre los humanos. Aunque me temo que usted, como otros muchos, confunde los distintos "colores" de la especie humana con razas diversas, ignorando que la naturaleza humana, con sus incontables variantes, es la misma en todos los casos.
De cualquier modo, yo empleé el término “raza” con el significado de “género”, y no tengo noticia de que la naturaleza haya creado distintos géneros de hombres. (Aprovecho para reiterar una aclaración. Siempre que empleo la palabra HOMBRE en mis escritos, salvo que el contexto indique otra cosa, la uso con su significado genérico, no sexual, que incluye precisamente los dos sexos de que consta: varón y hembra).
Y si usé ese término fue porque usted exclamaba con aparente pesar lo de “qué raza la española”. Pero si quiso referirse al talante o conducta peculiar de los españoles, entonces le diré que la naturaleza no produce razas, ni sociedades, ni pueblos, sino individuos que se agrupan en naciones según la diversidad de lenguas, leyes y costumbres; y que, por último, sólo “de las leyes y las costumbres puede derivarse que cada nación tenga un talante especial, una situación particular y, en fin, unos prejuicios propios” (Spinoza).
O sea, que si tiene usted alguna queja contra la “raza española”, póngala en la cuenta de la casta de políticos corruptos que se ha venido reproduciendo en España durante los últimos dos siglos (por no remontarnos hasta los Reyes Católicos, pero incluyendo, desde luego, al “generalísimo” y su dictadura), y que ha estado parasitando el alma española en estrecho maridaje con la clerigalla católica.
¿Acaso es usted tan joven o tan ignorante como para desconocer los cuarenta años de nacionalcatolicismo? O si no ¿en manos de quiénes cree usted que estuvieron las almas de generaciones enteras de españoles? ¿Sabía usted que tras la victoria de los "cruzados" sobre las "hordas rojas", en cualquier provincia de nuestro país, mandaba más un obispo que el gobernador civil? ¿Quién legisló en España y marcó las costumbres populares durante todo este tiempo? La Iglesia Católica y la Derecha retrógrada tienen la raza de españoles que ellos cultivaron, dictatorial y despóticamente, con su insidia miserable.
¿Cree que me olvido de alguien que haya contribuido a la enfermedad del alma española? Quia. Franco bajo palio, todo un símbolo de la derecha católica y reaccionaria. Felipe González navegando en el yate Azor del Caudillo, símbolo de la España seudodemocrática y seudoprogresista que llegó, heredó y acaparó, sin los complejos ni la mala conciencia de las derechas, los tres poderes del Estado franquista.
Por lo que respecta a los curas, en breve publicaré “La hidra de la superstición”, una jugosa discusión mantenida por Casanova y Voltaire, en cuya ocasión, entre otras cosas, sostuvo el genial autor francés que “la superstición es incompatible con la libertad”. Ate usted cabos.
Pero si traje a colación el texto de Orwell no fue pensando en las derechas, sino en los que él describió como “liberales renegados de la libertad”. Y que, aunque se refería de este modo a la izquierda británica, simpatizante con las dictaduras de Lenin y de Stalin, en nuestro país el epíteto se podría aplicar con mayor razón a la derecha liberal. Recuerde que la Constitución Liberal de Cádiz, de 1812, la célebre Pepa, contenía, entre otras perlas, la siguiente:
“CAPÍTULO II: De la religión. Art. 12. La religión de la Nación española es y será perpetuamente la católica, apostólica, romana, única verdadera. La Nación la protege por leyes sabias y justas y prohibe el ejercicio de cualquiera otra.”
Pero ¿qué se podía esperar de unas Cortes constituyentes donde intervinieron noventa curas? España fue durante siglos un curato. Y los liberales, entre los cuales, que yo sepa, no hubo un solo demócrata, jamás tuvieron suficiente coraje o generosidad para luchar por la auténtica libertad política: la de los sometidos y dominados, ya sea por una clase, un grupo, un partido, una iglesia o el capital.
Esta especie de liberales de pacotilla, aliada casi siempre con los conservadores, es la única que hemos sido capaces de producir en España; los reaccionarios y dictadores, en cambio, siempre fueron de verdad. Y, entre tanto, de los demócratas, esos que entienden por democracia lo mismo que Aristóteles entendía ya, el gobierno de los pobres, es decir: los trabajadores de todas las clases, no hay ni siquiera noticias. Así nos va.
Comentario y respuesta en LOS LIBERALES RENEGADOS
Comentarios:
Es lo que da de sí mi "catolicismo cultural".
Puede dilatar el lenguaje todo lo que quiera, pero nunca conseguirá que la palabra "raza" deje de significar lo que significa y pase a significar otra cosa (como "naturaleza", "género" o lo que se le ocurra). Como no me apetece participar en una logomaquia, me remito al artículo de la Wikipedia donde cualquier lector interesado en el tema encontrará una exposición divulgativa más o menos completa del estado del debate al respecto.
Y por cierto, puede que le traicione el subconsciente (con eso de que ha sido pastor y tal) pero lo de la única raza, la raza de los hijos de Dios es de Pablo. Y de ahí que el DRAE admita "raza humana". Revise ese emotivismo filantrópico, que le puede hacer caer en el prejuicio religioso a usted que es todo razón.
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Jesús Nava
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