Regeneración democrática
15.10.07 @ 18:09:58. Archivado en El arte de ser libre
“Yo me dirijo a cualquier persona amante de la libertad y con un mínimo de empatía hacia los más humildes. El trigo aquí son los demócratas y la cizaña los antidemócratas. Mis enemigos no son ni los socialistas ni los conservadores ni los nacionalistas, sino los que se oponen a la soberanía del pueblo y a su libertad. No voy contra ningún partido, sino que veo más lejos que ellos, y ninguna ambición ni corruptela me nubla la visión. Quiero el bien de mi país, que incluye mi propio bien, y todos los que se oponen a la libertad democrática, por el contrario, quieren únicamente su propio bien y se oponen al bien público y común”.
Estoy de acuerdo con quienes dicen -aunque no estoy seguro de compartir sus motivos para decirlo- que limitarse a criticar el sistema y a los ciudadanos no nos llevará a ningún sitio.

La forma de gobierno vigente en España es una oligocracia (poder político en manos de unos pocos), no una autocracia (dictadura unipersonal) ni un totalitarismo. Y tenemos muchas libertades civiles, incluso algunas políticas, pero no tenemos la más mínima democracia. Por eso dije alguna vez que este sistema es tan endiabladamente falso que va a generar mucha polémica incluso entre aquellos que luchan sinceramente por la libertad.
A mí me gustaría saber, simplemente, cuántos de ellos luchan también por la democracia. Porque no es lo mismo independencia que libertad, ni libertad que democracia. Cuando se logre, mediante el arte de ser libre, que nuestro país tenga libertad democrática, se habrá cumplido mi objetivo político.
Porque entiendo por democracia, el autogobierno del pueblo, y cuando la mayoría es razonable y justa (la educación tiene mucho que ver aquí), el poder del pueblo crea instituciones públicas libres que garantizarán, bajo la mirada vigilante de los ciudadanos, la libertad para todos.
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Comentarios:
Pero cuando se ensayan grandes quimeras nunca deberíamos olvidar que el Dinero tiene más poder que la Democracia, y por lo tanto es necesario decapitar a aquel en la guillotina de la Historia.
La otra alternativa la expuso el nobel en su Balanza Al Gore: el Dinero nos decapitará a nosotros junto con el Planeta tierra, en cuyo caso no tendremos que preocuparnos más de la historia o de estas quimeras.
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Jesús Nava
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