Religiones diabólicas y espíritus malignos
23.08.07 @ 12:27:41. Archivado en Catecismo filosófico
“El amor siempre nos permitirá distinguir con claridad el trigo religioso de la cizaña supersticiosa. Las personas realmente religiosas son benignas y pacíficas. No adoran a Dios en los templos, sino en espíritu y en verdad. Se han sacudido las cadenas sacerdotales y deciden por sí mismos lo que es justo. No persiguen ni lapidan a las adúlteras, ni a los homosexuales, ni a los ladrones, ni a los blasfemos, pues no sólo no los condenan, sino que ni siquiera los juzgan. No someten a las mujeres, las aman. No adoctrinan a los niños, los ayudan a hacerse hombres y mujeres íntegros. Desprecian las riquezas, que siempre son injustas. Trabajan con sus manos para tener qué compartir con el que padece necesidad. No abandonan jamás a los suyos en la vejez, la enfermedad o la pobreza, pues no podrían convivir con tamaña ingratitud. Se sienten más dichosos al dar que al recibir. Y si sufrieran la desventura de tener que gobernar a otros hombres, lo harían como simples servidores, nunca como dominadores”.
El último sermón que prediqué, hace ya muchos años, ante unos cientos de protestantes de varias denominaciones y unos doce pastores, lo titulé “El amor: misterio y ministerio”, e intenté trasmitir a los presentes la necesidad de que el Evangelio, para conseguir alguna influencia en el mundo moderno, debería volver a ser, tal como Cristo lo quiso, un mensaje de amor, alegría y libertad para toda la humanidad, aunque para ello hubiere que purgarlo de todas las supersticiones y dogmas absurdos que se le añadieron a lo largo de siglos hasta hacerlo irreconocible.
CUALQUIERA QUE CONSIDERA UN SERVICIO DIVINO MATAR AL PRÓJIMO NO CONOCE A DIOS
Sabiendo muy bien a qué público me dirigía, recordé aquellas palabras finales de Jesús a sus discípulos más íntimos, advirtiéndoles de las persecuciones que les sobrevendrían: “Os expulsarán de las sinagogas; y aun viene la hora cuando cualquiera que os mate, pensará que rinde servicio a Dios. Y harán esto porque no conocen ni al Padre ni a mí” (Juan 16:2-3).

A renglón seguido, tratándose de protestantes, no les hablé de la criminal Inquisición católica, de triste memoria, sino de Lutero y Calvino, como ejemplo de supuestos “varones de Dios” que, aunque fueran eminencias teológicas y líderes natos, nunca conocieron a Dios ni tuvieron el espíritu o mente de Cristo, pues de otra forma ni el dictador de Ginebra hubiera ordenado la muerte de Miguel Servet ni el monje agustino la de los campesinos alemanes.
De la maldad de Calvino poco puedo decir, como no sea que, al igual que Jefferson, considero que “su religión era maligna”, su dios un tirano y él mismo, en la práctica, un ateo. Pero de Lutero tal vez muchos desconozcan sus escritos políticos donde se pueden hallar soflamas como esta, contra la rebelión del campesinado alemán: “Quien pueda ha de abatir, degollar o apuñalar al rebelde, en público o en privado, y ha de pensar que no puede existir nada más venenoso, nocivo y diabólico que un rebelde; ha de matarlo igual que hay que matar a un perro rabioso; si tú no lo abates, te abatirá a ti y a todo el país contigo”. Y añadió un poco más adelante: “El que pueda, que apuñale, raje, estrangule; y si mueres en esa acción, bienaventurado tú, pues jamás alcanzarás una muerte más dichosa. Mueres en la obediencia a la palabra y al mandato de Dios” (1).
“Abatir, degollar, apuñalar, rajar, en público o en privado”, “no hay nada más venenoso, nocivo o diabólico que un rebelde”, “y si mueres en esa acción, bienaventurado tú, pues jamás alcanzarás una muerte más dichosa”, ¿no son las mismas abyectas invectivas y promesas con que se jalea hoy a los “soldados de Alá” para inducirles a matar infieles?
Cuando los campesinos alemanes, capitaneados por el visionario Thomas Müntzer, fueron aplastados en la batalla de Frankenhausen, Lutero fue tachado de “adulador de príncipes” por haber animado a los señores a usar toda su fuerza contra el pueblo llano. Recalcitrante, se ratificó en su crueldad inhumana con estas palabras: “Lo que entonces escribí lo vuelvo a escribir ahora: que nadie tenga misericordia de los campesinos contumaces, obstinados y obcecados, que no se dejan decir nada; el que pueda, y como pueda, que les pegue, los hiera, los degüelle, los muela a palos, como a perros rabiosos… Con el puño hay que contestar a estos bocazas, que les salte la sangre de las narices… Hubo que abrirles las orejas con balas de arcabuz y las cabezas saltaron por los aires; para tal alumno tal palmeta. Quien no quiere escuchar la palabra de Dios por las buenas, escuchará al verdugo con la hoja” (2). ¡Qué lenguaje tan edificante en un teólogo! ¡Qué corazón tan sensible en un reformador! ¿Quién era aquí el perro rabioso, el obstinado y el obcecado? Máxime cuando las reclamaciones de los “rebeldes”, meros trabajadores del campo, eran tan naturales como legítimas.
http://www.filosofiadigital.com/
Comentarios:
amor.
¿Soy culpable de desconocer esta manera de pensar de Lutero como uno lo es de una ley secular?
me recuerda a algo que leí:
Beethoven le dedicaba la 5ta Sinfonía a Napoleón porque lo admiraba.
Pero cuando Este, traiciona los ideales de la Revolución Francesa para coronarse Emperador, tacha la dedicatoria, y encima de esta escribe:"ES UN HOMBRE COMO LOS DEMÁS"...
SARA
PD:no escribí con mayúsculas por levantar la voz¡¡¡DE VERDADDDDD!!!! JAJA!
Amo a mis amigos con sus defectos y virtudes ,y hubiera querido que me amaran d la misma manera..........mmmmm Aprendi a tratarlos sin corregirlos, y cambio los "temas" para lograr esos momentos de paz que siempre ansío compartir.jamás olvido que yo soy igual...y he llegado a reconocer que muchos defectos de otros me han enseñado cosas buenas y ayudado a corregir los mios.
Como Protestante q he sido, sin duda Lutero era y ya no lo sé si es...una figura relevante. lo q acabo de leer lo desconocía.
No tiene justificativo en un Cristiano querer matar.(no importa cómo).
y disculpe si le digo q no sólo lo pienso para agradar a Dios. Está en mi naturaleza.pero es tambien obdiencia Divina.
La sabiduría mas grande de las e...
Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.
Los comentarios para este post están cerrados.
Jesús Nava
autor
Contacto


