Paraísos artificiales
26.07.07 @ 11:04:26. Archivado en Conciencia vigilante
“Todo hombre que no acepte las condiciones de la vida vende su alma. El hombre ha querido ser Dios, y ahí lo tenemos, caído, en virtud de una ley moral incontrolable, más bajo que su naturaleza real. Es un alma que se vende al detalle”.
Ganar el paraíso de un golpe. ¡Ay!, los vicios del hombre, por más horrorosos que los supongamos, contienen la prueba (¡aunque ésta no fuera otra que su infinita expansión!) de su gusto por el infinito; sólo que es un gusto que se equivoca a menudo de ruta.
SENTIDO DEPRAVADO DEL INFINITO
El hombre ha querido, pues, crear, el paraíso mediante la farmacia, mediante las bebidas fermentadas, como un maníaco que reemplazara muebles sólidos y jardines reales por decorados pintados en tela y montados sobre bastidores.

En esta depravación del sentido del infinito es donde yace, en mi opinión, la razón de todos los excesos culpables, desde la embriaguez solitaria y concentrada del literato que, obligado a buscar en el opio, alivio a un dolor físico y descubriendo así una fuente de goces mórbidos, la convierte lentamente en su único alimento y en una especie de sol de su vida espiritual, hasta la borrachera más repugnante de los suburbios que, con el cerebro lleno de ardor y gloria, se revuelca ridículamente en las inmundicias del camino.
Entre las drogas más idóneas para crear lo que yo denomino el Ideal Artificial, dejando a un lado los licores, que empujan rápidamente al furor material y que abaten la fuerza espiritual…, las dos substancias más enérgicas, aquellas cuyo empleo es más cómodo y está más a mano, son el hachís y el opio.
El análisis de los efectos misteriosos y de los goces mórbidos que pueden engendrar estas drogas, de los inevitables castigos que resultan de su uso prolongado y, finalmente, de la inmoralidad misma implicada en esa persecución de un falso ideal, constituye el tema del presente estudio.LEER MÁS-->
http://www.filosofiadigital.com/
Comentarios:
Primero porque dice que quien va al paraíso artificial pierde la salvación. Con ello toma como si fuera cierto que Dios hubiera dictado una Ley universal e inalterable, violandose la cual se va uno al ... infierno.
Segundo, porque no conoce al Espíritu, no ha nacido al Espíritu, es decir, no ha recibido la presencia de Dios, sino que es una postergación.
Tercero, porque en el tiempo que vivió no se tenían a la mano los estudios de Psicología con que hoy contamos para estudiar la dependencia y la toxicomanía.
El problema de la Religión es que reprime, Dios, llena.
Y finalmente, porque el HOMBRE que tiene a Dios tiene la vida, .. y no necesita ya entrar a tomar ninguna de esas sustancias que lo trasladen a ningún lugar.
Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.
Jesús Nava
autor
Contacto


