Esclarecer hombres libres
19.07.07 @ 16:55:22. Archivado en Las voces y los ecos
“Esclarecer hombres libres es despertar su coraje, es impedir que este coraje se convierta en escollo para su libertad. Y aunque yo no hubiera hecho otra cosa que desvelar las trampas, que refutar tantas falsas ideas y tan malos principios, que detener los arrebatos de un entusiasmo peligroso, yo habría hecho avanzar el espíritu público y servido a la patria. El verdadero medio de dar testimonio de respeto por el pueblo no es adormecerlo, alabando su fuerza y su libertad, sino defenderlo, inmunizarlo contra sus propios defectos. Porque incluso el pueblo tiene defectos. Nadie nos ha dado una más justa idea del pueblo que Rousseau, porque nadie lo ha amado tanto. “El pueblo quiere siempre el bien, pero no siempre lo ve”. El pueblo quiere el bien porque el bien público es su interés, porque las buenas leyes son su salvaguardia: sus mandatarios no lo quieren siempre, porque ellos quieren volver la autoridad que él les ha dado en provecho de su orgullo.”
Decís que yo desanimo a la nación. Por el contrario, yo la esclarezco. Esclarecer hombres libres es despertar su coraje, es impedir que este coraje se convierta en escollo para su libertad. Y aunque yo no hubiera hecho otra cosa que desvelar las trampas, que refutar tantas falsas ideas y tan malos principios, que detener los arrebatos de un entusiasmo peligroso, yo habría hecho avanzar el espíritu público y servido a la patria.
NUESTRA PASIÓN DOMINANTE: HE AHÍ EL SECRETO DEL CORAZÓN HUMANO
También habéis dicho que yo había ultrajado a los franceses dudando de su coraje y de su amor a la libertad. No, no es del valor de los franceses de lo que desconfío. Lo que temo es la perfidia. Si la tiranía los ataca abiertamente, ellos son invencibles. Pero el coraje es inútil contra la intriga.

Habéis dicho que os ha sorprendido oír a un defensor del pueblo calumniar y despreciar al pueblo. Ciertamente no me esperaba semejante reproche. En primer lugar sabed que no soy un defensor del pueblo; jamás he pretendido ese título fastuoso. Soy del pueblo, nunca he sido otra cosa y no quiero ser otra cosa. Desprecio a cualquiera que pretenda ser algo más.
Si hay que decir más, confesaré que no he comprendido jamás por qué se dan nombres pomposos a la fidelidad constante de aquellos que no han traicionado su causa. ¿Es un medio de proporcionar una excusa a aquellos que la abandonan, presentando la conducta contraria como un esfuerzo de heroísmo y de virtud? No, no es nada de eso; no es más que el resultado natural del carácter de todo hombre que no se haya degradado.
El amor a la justicia, a la humanidad, a la libertad es una pasión como otra. Cuando domina, se le sacrifica todo; cuando se ha abierto el alma a pasiones de otra especie, como la de sed de honores o de oro, se le inmola todo, la gloria, la humanidad, el pueblo y la patria. Ahí está el secreto del corazón humano. Ahí está la diferencia entre el crimen y la probidad, entre los tiranos y los benefactores del país. LEER MÁS-->
http://www.filosofiadigital.com/
Comentarios:
Este pensador vió, ya en su mismo origen, cómo se gesta la adulteración del hombre libre, y bajo el gran concepto de 'liberté',... se le encaminó a quizás el peor ensayo de Despotismo que ha sobrevenido a la Historia: lo que tenemos, la cultura de la desinformación, el ateismo doctrinario qué aventajada definición, la anulación del ser, el gran hermano, la doctrina americana, la gran nación francesa, la canaille colectiva.
La sociedad humana NECESITA gran intuición para poder sobrevivir a este ensayo:
1. la búsqueda de la Democracia directa, aboliendose los Partidos políticos.
2. la sustitución del dinero por otro medio de pago que no pueda acumularse ilimitadamente.
3. el incontro del HOMBRE con Dios ya sin intermediario alguno, todo SENTIMIENTO,...como si Jesucristo hubiera dado su vida por él.
Pero siempre que un jefe de Estado habla de Dios, sea Guillermo I, emperador, o Grant, presidente de la gran república, estad seguros que se prepara de nuevo a esquilmar a su pueblo-rebaño.
El protestantismo es lo más cómodo. Concede tanta libertad como es necesaria, y ha encontrado el medio de conciliar las aspiraciones celestes con el respeto que reclaman los intereses terrestres. Así vemos que es sobre todo en los países protestantes donde se desarrollaron el comercio y la industria.
3.- Pero Francia no aceptaría el protestantismo, ni el catolicismo ya después de la Revolución… se tuvo que crear, para sancionar el nuevo ESTADO, una religión nueva, que pudiese ser la religión profesada altamente por toda la clase burguesa al servicio del CAPITAL:
...Es así como nació el ATEISMO DOCTRINARIO”.
“¡La religión es tan necesaria para el pueblo"
En 1830, la clase que sustituyó a la nobleza, naturalmente pasó a fundar una nueva aristocracia: aristocracia del CAPITAL. La burguesía comenzó a sentirse religiosa.
Era preciso devolver a las masas a su lugar, se hizo necesario contenerlas. ¿Pero en nombre de qué? ¿En nombre del interés crudamente confesado?, ¿dónde hallar la sanción, sino en la religión, esa buena protectora de todos los hartos, y esa consoladora tan útil de todos los que tienen hambre?
2.- La Religión es la defensora y la conservadora del Estado. El Estado es la fuerza. No existe, no puede existir Estado sin religión. Tomad los Estados más libres del mundo, los Estados Unidos de América o la Confederación Helvética, por ejemplo, y ved qué papel tan importante desempeña la providencia divina, esa sanción suprem...
A mediados del XVIII surgió un espíritu ateo, y se pudo creer entonces que el espíritu humano iba, por fin, a libertarse, una vez por todas, de todas las obsesiones divinas. Fue un error. No pudiendo ya servirse de la gente negra, de los cuervos consagrados, se sirvió de los sacerdotes laicos, de los mentirosos y de los sofistas de túnica corta, entre los cuales el papel principal fue dado a dos hombres fatales: uno, el espíritu más falso, el otro, la voluntad más doctrinariamente despótica del siglo pasado: a Jean Jacques Rousseau y a Robespierre.
El primero, (liberté, egalité, fraternité) la estrechez de la mezquindad sombría, de la exaltación, del entusiasmo en frío de la hipocresía a la vez sentimental e implacable, de la mentira forzada del idealismo moderno. Se le puede considerar como el...
La libertad triunfará, espero, y además no lo dudo: pero es a condición de que nosotros adoptemos tarde o temprano, lo más pronto posible, los principios y el carácter de los hombres libres, que cerremos los oídos a los cantos de sirena que nos atraen hacia los escollos del despotismo, que no continuemos corriendo como un rebaño estúpido por la vía por la que se intenta conducirnos a la esclavitud o a la muerte."
Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.
Los comentarios para este post están cerrados.
Jesús Nava
autor
Contacto


