El deleite de una vida infinita
15.07.07 @ 11:00:00. Archivado en Rayos de luz
“En cualquier sitio donde tú me lleves, tú eres tú mismo, el único compañero de mi vida infinita, tú, que estás atando siempre mi corazón, con lazos de alegría, a lo ignorado. La libertad no está para mí en la renunciación. Yo siento su abrazo en infinitos lazos deleitables. No, nunca cerraré las puertas de mis sentidos. Los deleites de mi vista, de mi oído y de mi tacto, soportarán tu deleite. Todas mis ilusiones arderán en fiesta de alegría, y todos mis deseos madurarán en frutos de amor”.
ESTÁS ATANDO SIEMPRE MI CORAZÓN CON LAZOS DE ALEGRÍA
Tú me has traído amigos que no me conocían. Tú me has hecho sitio en casas que me eran extrañas. Tú me has acercado lo distante y me has hermanado con lo desconocido.

Mi corazón se me inquieta si tengo que dejar mi albergue acostumbrado. Olvido que lo antiguo está en lo nuevo, que en lo nuevo vives también tú.
En el nacimiento y en la muerte, en este mundo o en otro, en cualquier sitio donde tú me lleves, tú eres tú mismo, el único compañero de mi vida infinita, tú, que estás atando siempre mi corazón, con lazos de alegría, a lo ignorado.
Pero cuando se te conoce, nadie es extranjero, ninguna puerta está cerrada. ¡Señor, concédeme esto que te pido: que yo no pierda nunca la felicidad de encontrar lo único en este juego de lo diverso!
DAME FUERZA
Mi oración, Dios mía es esta:
Hiere, hiere la raíz de la miseria en mi corazón.
Dame fuerza para llevar ligero mis alegrías y mis pesares.
Dame fuerza para que mi amor dé frutos útiles.
Dame fuerza para no renegar nunca del pobre, ni doblar mi rodilla al poder del insolente.
Dame fuerza para levantar mi pensamiento sobre la pequeñez cotidiana.
Dame, en fin, fuerza para rendir mi fuerza, enamorado, a tu voluntad.
http://www.filosofiadigital.com/
Comentarios:
Aún no hay Comentarios para este post...
Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.
Los comentarios para este post están cerrados.
Jesús Nava
autor
Contacto


