05.11.09 @ 09:41:57. Archivado en Política
Quien conoce a los otros es sabio. Quien se conoce a si mismo es iluminado. Lao Tse.
En más de una ocasión he lamentado en mi vida, evacuando toda la bilis que las más bajas pasiones provocan, no poder desahogarme en procaces insultos contra aquel/aquellos merecedores de tal trato. Lamentablemente, no siempre es posible traspasar las líneas rojas marcadas por las más elementales normas de educación.
Pero, como diría un gallego: ¡Qué carallo! ¿Acaso el sujeto en cuestión, conocido popularmente como ZP - más parece el apodo de un loco superhéroe de comic underground – no lleva más de cinco años tocándonos… las narices?
>> Sigue...
|
01.10.09 @ 12:17:46. Archivado en Sociedad
Preocúpate de quien beba, pero, también, como decía Baudelaire, “desconfía de quien no beba, algo tiene que ocultar”.
Probablemente esta frase es una de las más grandes verdades que se puedan conocer. Cuando alguien no se siente seguro de sí mismo, o de su entorno más cercano, evitará dar facilidades y, amparándose en el silencio, tratará de ocultarlo apelando, si es necesario, al sacrosanto derecho a la intimidad. Dirá, como es natural, que está protegiendo a los suyos y su entorno.
Pero no siempre es así. La mayor parte de las ocasiones estará tratando de protegerse a sí mismo. Lo cual, en principio, es más que razonable.
Sin embargo, en el caso del señor Rodríguez Zapatero, en relación con la tan traída intimidad de “sus pequeñas”,
>> Sigue...
|
23.09.09 @ 12:37:15. Archivado en Sociedad
Ninguna moral puede fundarse sobre la autoridad, ni siquiera aunque la autoridad fuera divina. Alfred Julios Ayer.
Escucho estos días un sinfín de epítetos dirigidos a nuestros más conocidos - que no significados – personajes de la vida política española.
Los he podido coleccionar de todas clases y niveles. Desde los sencillos y simples parásitos, o trepadores, pasando por los clásicos sinvergüenzas, o golfos, al que casi todos, de manera especial nuestra clase política, están tan habituados que a penas les afecta, hasta alcanzar los groseros y desafortunados, aunque probablemente bien merecidos, cabrones o gilipollas.
Lo cierto es que cualquiera de ellos, dirigido con razón, debería hacer meditar seriamente a nuestra clase dirigente, y que esta se auto impusiera la cuarentena de sus “valores morales y éticos más sólidos”. Si es que los tuviera, claro.
En el centro de la diana a la que iban dirigidos semejantes regalos auditivos, no se encontraban profesionales del delito, ni siquiera los, casi, románticos delincuentes habituales que viven de los pequeños delitos y de las pillerías, más conocidos como “pícaros”.
En ella, se dirigían los dardos contra “su serenísima majestad” Juan Carlos, Rey de España, y su no menos “serenísimo” primer ministro, Rodríguez Zapatero.
Después de calibrar, también serenamente, las consecuencias de solidarizarme con quienes así habían reaccionado, llegué a la conclusión de que lo mejor, como decía mi sabia madre, era aquello de “no hay mayor desprecio que no hacer aprecio”.
Soy plenamente consciente de que los pecados que se les atribuyen a ambos, con relación a su comportamiento y actitud, convertidos en sólida colaboración con cuantos “líderes populistas”, o dictadores de tercera categoría, pero siempre despreciables, nos visitan, - Evo Morales y Hugo Chaves son dos claros ejemplos - son muy graves, y que con “curas filosóficas o literarias” no vamos a impedir que, finalmente, obtengan los objetivos perseguidos.
Pero también sé que cuando alguien alcanza el nivel de cinismo que estos personajes - y otros muchos como ellos – muestran, de poco sirven los insultos, por superficiales o profundos que pretendemos que sean.
Su “majestad”, a la sazón “héroe” obligadamente querido por mor de episodios nacionales nunca bien aclarados, va desvaneciendo su figura, como aquellos personajes de la simpática película de Spilberg, Regreso al futuro, en la que a punto estuvieron de no haber existido jamás. A menos que, como en el film, en el último suspiro se produzca un acontecimiento, un gesto que anule la mutación del pasado, afectando seria y positivamente al futuro.
En cuanto a este personaje, apodado ZP, más semejante a las siete plagas que el dios de los judíos envió a Egipto, que a un convencional y razonable dirigente político, poco cabe esperar de su regeneración. Como aquellas, este acabará dejando como un solar lo que hasta su llegada era una nación en evidente y continuado progreso.
Sólo nos cabe la esperanza de que Rodríguez Zapatero no tenga tiempo de concluir el ciclo completo de las plagas enunciadas en la Biblia. Aunque bien es cierto que sin necesidad de llegar a la dramática situación de acabar con nuestros primogénitos, el “excelso” personaje ya ha conseguido el incontestable mérito de condenarles a sobrevivir en busca de empleo durante décadas.
Felipe Cantos, escritor.
|
21.09.09 @ 17:34:14. Archivado en Sociedad
Somos libres cuando nuestros actos emanan de nuestra entera personalidad (…) Henri Bergson.
Décadas llevo intentando hacer ver a los incondicionales lectores de ese periódico – nos ahorraremos lo de panfleto de lujo - el indiscutible sesgo político, inefablemente hacia una izquierda extraordinariamente rentable, que anida – ¿o anidaba? – en cada una de las páginas, artículos y columnas que en el aparecían, condicionando cualquier posibilidad de imparcialidad.
Jamás en sus páginas, especialmente en las de opinión, ha sido posible, para un lector independiente, encontrar texto alguno que le permitiera obtener una opinión no condicionada por los intereses del poder y, por extensión, del propio grupo Prisa.
>> Sigue...
|
03.07.09 @ 19:37:48. Archivado en Sociedad
Hace algunos años, para regocijo de peques y no tan peques, se acuñó esta simpática frase: “están locos estos romanos”.
La frase, puesta en boca de Astérix, entrañable personaje del comic francés, en el que, junto con su inseparable Obelíx, vapuleaban hasta el hartazgo a las legiones romanas, consiguiendo que estas huyeran como alma que lleva el diablo, resultaba, además de divertida, sumamente razonable. No era de recibo que tras ser golpeados por dos galos de incomprensible e ilimitada fuerza, estas volvieran una y otra vez a la carga, con el único objetivo de seguir recibiendo “leña”, por mucho que se empeñara “el Cesar” de turno.
Hoy, veinte siglos después, la historia, y esta en la vida real, se repite en un pueblo, el catalán, que falto de iniciativas e indolente hasta el vómito, permite a sus “lideres” degradar las posibilidades de su futuro más inmediato, destrozando a largo plazo el de sus hijos.
>> Sigue...
|
17.06.09 @ 17:49:24. Archivado en Política
Al hombre (pueblo) inculto, fuera de la primera novedad, nada le aprovecha. Francisco Giner de los Ríos.
Que difícil resulta en ocasiones contenerse para no traspasar los límites de la cortesía más elemental. Imagino que ustedes, como yo, más de una vez se habrán encontrado con situaciones merecedoras de la denuncia más abierta, sino del desprecio más absoluto, ante la flagrante evidencia de una situación intelectualmente insostenible.
>> Sigue...
|
04.06.09 @ 11:04:23. Archivado en Política
Yo no sé si soy un estadista. Lo que es cierto es que, de la política, lo que me interesa es mandar. Manuel Azaña.
Hará ahora más de treinta y cinco años, aún impregnado de las inútiles ideologías que, por lo general, mueven las conciencias de los más jóvenes, tuve la oportunidad de mantener coloquiales reuniones con grupos de los que años después se desprenderían algunos de los “líderes” de las diversas tendencias de la política española.
Hoy, algunos ya depuestos o fenecidos, políticamente. Otros, como es ley natural, pasaron, a través de la muerte, a mejor vida, espero. Un tercer grupo, este incombustible, sorprendentemente aún en activo.
>> Sigue...
|
Todos los pecados tienen su origen en el complejo de inferioridad, que otras veces se llama ambición. Cesare Pavese.
PRIMER DESTELLO: Un cuento más de “princesa encantada”…de haberse conocido.
Vaya por delante mi neutro respeto y un nulo interés por la Institución Monárquica, que raya en la indiferencia. Pero he de reconocer que me encuentro gratamente sorprendido por el aspecto que, poco a poco, va tomando la figura y, de manera específica, el rostro de la “princesa” Letizia.
Es evidente que la adoptada princesa no se encontraba cómoda con su anterior aspecto, lo que me obliga a preguntarme si el Príncipe Felipe tampoco lo estaba. De ser así, algo no ha funcionado bien en una relación que parecía creada por las plumas de los hermanos Grimm, de Charles Perrault, o del mismísimo Andersen. Pero, como viene a cuento en los cuentos, eso es harina de otro costal.
>> Sigue...
|
18.02.09 @ 10:57:11. Archivado en Sociedad
¡Pueblo! Despiértate en la esperanza. Gracchus Babeuf.
Tengo como norma evitar escribir textos, o emitir opiniones sobre asuntos o temas de los que apenas tenga conocimiento.
Creo, por respeto a uno mismo, que es mejor dejar el espacio a quienes puedan aportar, por sus conocimientos y experiencias, un máximo de claridad. Ello, pese a que en ocasiones, aunque de manera indirecta, pueda disponer de los mínimos parámetros que permiten juzgar una situación de manera razonable, para obtener una conclusión muy cercana a la realidad vivida por los denunciantes de una injusticia.
Durante mucho tiempo, tanto como para terminar conociendo bien el “talante” que destilan los actuales líderes populistas de unas izquierdas iberoamericanas, conscientemente perdidos en sus locas miserias, incluida la propia España, he preferido mantenerme como mero espectador de cualquier otro punto de atención que no fuera esta última.
>> Sigue...
|
04.02.09 @ 18:05:46. Archivado en Filosofía
Yo veo a Dios en cada ser humano. Madre Teresa de Calcuta.
En ocasiones tengo la sensación de que la especie humana, pese a Internet y el ipod en sus versiones más modernas, es incapaz de avanzar un ápice en su desarrollo intelectual.
Pareciera que toda la ciencia que es capaz de almacenar en sus neuronas no sirviera más que para alcanzar pragmáticos proyectos que puedan dar a su vida una única forma material, alejándose de manera inconsciente de todo aquello que, inmerso en el mundo de los sentimientos, le aporta valores, no tangibles, que condicionan su vida y por ende su feliz o desgraciada existencia. ¿Habremos de llegar a la conclusión de que no es capaz de entender la más elemental de las reglas, necesaria para su desarrollo natural?
>> Sigue...
|
23.01.09 @ 17:19:47. Archivado en Sociedad
“La miseria del pueblo español, la gran miseria moral está en su chabacana sensibilidad…” Ramón María del Valle Inclán.
Hace algunas semanas pude escuchar a un dirigente de la izquierda madrileña decir lo siguiente: “¿Por qué hay tanto tonto de los cojones que todavía vota a la derecha?”. Poco cabe decir del impresentable: él sólo se descalificó. Sin embargo, créanme, aún estoy intentando reponerme de la impresión.
Y no porque a estas alturas uno pueda sorprenderse aún de algo, en lo que se refiere a la política y los sicarios que la practican. Son de sobra conocidas las formas burdas y soeces de quienes en los últimos tiempos, buscando un agujero en el que medrar, se han dedicado y se dedican a la práctica de tal actividad. Es, sencillamente, por la escasa reacción de a quienes iba dirigido el insulto.
>> Sigue...
|
15.01.09 @ 11:25:08. Archivado en Filosofía
El amor es la más noble fragilidad del alma. John Dryden.
¿Realmente es posible hablar, o escribir, del “amor” con cierto pragmatismo, sin perderse en elucubraciones que nos impida llegar a alguna conclusión? Yo creo que sí.
Y para hacerlo, quizás, lo más razonable sería comenzar por lo que cada uno de nosotros entiende por amor.
>> Sigue...
|
|