Fanáticos entre nosotros
26.07.11 @ 12:22:31. Archivado en Unión Europea
Los 76 asesinatos de Oslo y de la isla de Utoya exigen una profunda reflexión en la sociedad europea sobre algunas prácticas ilimitadas de discursos de políticos, medios de comunicación y sectores xenófobos y racistas que se consideran tan puros e impunes que pueden provocar que mentes radicales pasen del fanatismo a la locura asesina. Queda mucha investigación por hacer y muchos detalles por desvelar pero la masacre noruega representa la culminación de una situación moral e ideológica que se ha elevado a una tensión máxima en beneficio de unos votos que puedan situar a esos líderes radicales en el poder. Utilizan los impuestos, el medio ambiente, la inmigración, la islamofobia, “la socialdemocracia”, en definitiva todo aquello que pueda servir de caldo de cultivo en sectores sociales agobiados por la crisis económica y el paro. Pero no es el caso urgente de Noruega, que ha podido campear con cierta holgura la crisis por sus reservas de petróleo y de sus pesquerías que proporcionan a sus casi 5 millones de habitantes de una renta per cápita de las mejores del mundo.
Javier Fernández Arribas
autor
Contacto


