Diplomacia armada
30.07.07 @ 10:21:06. Archivado en Próximo Oriente
La diplomacia internacional está movilizada para evitar un nuevo verano sangriento en Líbano que provoque, además un empeoramiento de la situación en una región donde Irak marca la pauta negativa, seguida de Afganistán y Palestina y con la amenaza constante del programa nuclear de Irán. En este contexto se inscribe la ofensiva diplomática en la zona por parte de la Liga Árabe, España y Estados Unidos. Los métodos son radicalmente diferentes. El ministro español de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, recorre Egipto, Arabia Saudí, Líbano y Siria, en un intento de conseguir apoyos para que Madrid sea el escenario de la Conferencia Internacional sobre Líbano que ha propuesto el presidente norteamericano, George Bush. Un nuevo Madrid 2, simplemente por el hecho de celebrarse, colocaría a la diplomacia española en primera línea, como ocurrió en 1991 con la Conferencia de Paz para Oriente Próximo en la etapa de Felipe González. Es el sueño de Zapatero, pero sobre todo de Moratinos. Lo que ocurre es que la situación está mucho más complicada por Irak y los actores más enfrentados con intereses energéticos entrecruzados. La diplomacia española, en el seno de la voluntariosa Unión Europea, trabaja como parte solidaria y colaboradora, siempre con la chequera preparada. La diplomacia norteamericana desplegará a su secretaria de Estado, Condolezza Rice, y de Defensa, Robert Gates, con el anuncio de la renovación por diez años de las ayudas económicas y militares a Israel, 22.000 millones de euros, al año, y a Egipto, 950 millones de euros, también anuales. Además, el congreso ha aprobado una nueva venta de armas, por valor de 20.000 millones de dólares, a los seis países del Consejo de Cooperación del Golfo Pérsico pero con voces críticas a la monarquía saudí por su papel ambiguo en Irak. El anuncio se va a realizar este lunes, un día antes de la llegada de la Sra.Rice a la zona y se justifica, según un portavoz oficial porque “estamos atendiendo las necesidades de nuestros aliados en la zona frente al incremento de la influencia de Irán”. La carrera armamentista parece imparable, respaldada por una diplomacia armada cuyos frutos ya conocemos, por ambas partes. Ahora, la capacidad militar de milicias como Hamás en Gaza, Hezbollah en Líbano o grupos terroristas de la red Al Qaeda en Irak, Arabia Saudí, Marruecos, etc… obliga a un rearme de la región con grave riesgo de apocalipsis nuclear con Irán. Mucho trabajo tiene la diplomacia, no armada, para evitar un gran desastre.
Comentarios:
Aún no hay Comentarios para este post...
Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.
Los comentarios para este post están cerrados.
Javier Fernández Arribas
autor
Contacto


