Yihad contra la yihad islamista
28.05.07 @ 12:09:07. Archivado en Próximo Oriente
Después de unos años de pugna interna con los islamistas, que han conseguido incrementar su influencia en muchos países, ha empezado la guerra contra la guerra santa. Quizá no llega a tanto todavía pero los últimos acontecimientos confirman lo que algunos diplomáticos occidentales en Oriente Próximo comentan en privado: los gobiernos de la zona han decidido poner fin con todos los medios, incluido el ejército israelí, a la expansión de los islamistas. El objetivo de Al Qaeda es alcanzar el poder en países tan estratégicos como Arabia Saudí, patria de Bin Laden, Egipto o Marruecos, pero tampoco desprecian otros objetivos como Palestina. Puede ser fruto de la casualidad pero coincide en el tiempo la orden del gobierno libanés a su ejército para que acabe con el grupo islamista palestino Fatah Al Islam y las acciones del ejército de Israel contra Hamás, que cada día apuntan más hacia la cúpula de este Movimiento Islámico de Liberación. Pocas voces críticas se han escuchado contra la actuación de Israel. La idea es que los gobiernos vecinos apoyan soterradamente el final de la influencia de Hamás. Pero hay una cuestión esencial que deberían tener en cuenta: los votos que llevaron al poder a Hamás, no por su lucha terrorista suicida sino por una acción social muy beneficiosa para los ciudadanos, algo que no hizo el gobierno de la Autoridad Nacional Palestina de Al Fatah, más conocido por su ineficacia y corrupción. En Líbano, la ayuda militar solicitada por el gobierno a Estados Unidos ha resquebrajado el apoyo de grupos chiitas, enemigos a muerte de Al Qaeda, como Hezbollah. La cuestión estriba en si los gobiernos tienen medios y voluntad suficientes para enfrentarse contra la hidra islamista-terrorista con una notable capacidad armamentística. Pero lo que es absolutamente imprescindible para neutralizar la expansión islamista es que los gobiernos egipcio, jordano, saudí, marroquí, etc... se ocupen mucho mejor de las necesidades de sus ciudadanos, con ello se cegaría este posible granero de simpatizantes y se podrá afrontar mejor el debate ideológico-religioso que es el más peligroso como se ha demostrado con los terroristas suicidas del 11-S, pero sobre todo con los de Londres, con los paquistaníes-británicos de segunda generación, con un nivel económico y social aceptable, absorbidos totalmente por la doctrina terrorista de Al Qaeda. Muy complicado pero absolutamente necesario.
Comentarios:
Aún no hay Comentarios para este post...
Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.
Los comentarios para este post están cerrados.
Javier Fernández Arribas
autor
Contacto


