Para LA NACION
Sábado 15 de diciembre de 2007
La frase ha sido atribuida a tantos personajes remotos que no se sabe ya si es una leyenda. Fue puesta en boca de Ifícrates, un general ateniense del siglo IV antes de Cristo; de Cicerón; de Voltaire, y de por lo menos dos mariscales de Napoleón, Ney y Bernadotte.
Anoche murió Alberto Garrido, el gran analista del proceso histórico que llevó a Hugo Chávez al poder. Un excelente periodista y profesor universitario. Como fanático de sus libros y su columna semanal en El Universal. Su objetividad lo llevó a ser considerado chavista por la oposición y oposicionista por el gobierno. Una pérdida importante para un país que necesita de un análisis serio de su historia y realidad, para construir un proyecto de país justo e incluyente. ¡Paz a sus restos!
Martes, 29 de mayo
Efrén Mayorga
Hermann Rodríguez Osorio, S.J.
Julio Frank Salgado
Guillermo Roz
Asociación Cultural Vera Méndez
Paul Monzón
Karina Longo
Meir Finkel
Angel Monagas
Rolando Rodrich
Francisco R. Figueroa
Julio San Francisco