El Blog de Felix J. Tapia

Colón, el malquerido por Maye Albornoz

13.10.07 | 03:57. Archivado en Política y Sociedad, Venezuela
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TalCual
Jueves 11 de Octubre de 2007

A tres años del derribo de la estatua que evocaba su gesta, el destino del almirante genovés es incierto. Fundapatrimonio no encuentra dónde reubicar su estatua, y los colectivos de resistencia indígena amenazan con tumbarla de nuevo y con poner a Guaicaipuro en su lugar

Nada raro sería que, entre los damnificados que protestan a la entrada del Consejo Nacional de Vivienda (Conavi), en Las Mercedes, destaque la figura gastada de un anciano de calzas y cosaca, nariz aguileña y cabello blanquecino. Hace 509 años pisó tierra del nuevo mundo y se le reconoce en los textos escolares como el hombre que descubrió América. Pero últimamente no las tiene todas consigo.

Al menos en este país. Lejos de reposar como prócer en un extremo del corredor de la plaza Venezuela, Cristóbal Colón ha debido soportar las inclemencias de una persecución feroz en nombre de la resistencia indígena.

Con huellas de perdigones, la nariz rota, teñido de rojo, sin piernas y desalojado de su plaza, su historia recuerda a la de muchos venezolanos que anhelan un lugar donde permanecer tranquilos, pero hoy su destino es incierto.

Cristóbal Colón es un damnificado más en Venezuela. En Fundapatrimonio ni siquiera saben dónde colocar la célebre estatua que le hizo en 1904 el escultor Rafael de La Cova. “Es más, donde la pongan, la perseguiremos y de nuevo la vamos a tumbar”, responde, retador y apoyado por el discurso inflamable del presidente Hugo Chávez contra el colonialismo español, uno de los integrantes de los diversos colectivos que le han hecho la “vida” imposible al almirante genovés, desde que su efigie fue tumbada, escupida, mutilada y arrastrada, el 12 de octubre de 2004.

LOS INICIOS
La escultura de Colón fue encargada por el gobierno de Joaquín Crespo en 1898 para celebrar los 400 años del arribo del almirante genovés a tierras venezolanas; pero fue en 1904 cuando estuvo lista, por problemas de pagos al autor. El costo total fue de 3.500 bolívares, una cifra exagerada para la época.

En su forma original, la pieza lleva la figura de Colón acompañada por tres alegorías y estuvo ubicada en el bulevar Macuro, entre lo que hoy son las avenidas Fuerzas Armadas y Urdaneta. Luego, en los años 50, la estatua fue movida a Plaza Venezuela, en el marco del proyecto de renovación urbana de la ciudad.

Fabricada en bronce, con una altura de 2,10 metros, tantos años de historia y un peso superior a una tonelada, no quedó grande a los caprichos gubernamentales cuando, en 2002, fue su nuevo blanco y en consecuencia, cayó en desgracia. El 12 de octubre ya no se celebra el Día de la Raza.

Casi pecado sería afirmar que se trató de un “encuentro de dos mundos”. Se instaura ahora, discurso y decreto presidencial de por medio, el Día de la Resistencia Indígena. Así quedó registrado en la Gaceta Oficial Nº 5615 del 10 de octubre de 2002.

FIN DE FIESTA
Dos años tardó en cocinarse el pensamiento. El broche de oro del acto que por el Día de la Resistencia Indígena convocaran los grupos contrarios a la Colonización, lo puso el derribamiento y posterior ahorcamiento y mutilación de la efigie de Colón el 12 de octubre de 2004.

La convocatoria corrió a través del sitio web aporrea.org, y en ella se convidaba a los asistentes a llevar sus “500 años de arrechera a la fiesta de la Afro-Indígena-Resistencia bajo la extatua de Colón” (sic). Y así lo hicieron. La detención relámpago de Jorge Ernesto Freites González, de William David Escalona y de Freddy Tabarquino Chacón —acusados ante los tribunales de Flagrancia por el delito contra el patrimonio público— no detuvo la celebración de lo que para ellos, y para quienes los apoyaban, fue un logro. Un par de horas luego del “acto” se podía leer en el mismo portal: “Al igual que la estatua de Saddam en Bagdad, este 12 de octubre de 2004, la del tirano Colón en Caracas, también cayó”. Los acusados fueron absueltos de la culpa y al año siguiente, junto a nuevos movimientos y colectivos que apoyan la causa, prepararon otras actividades.

Ya sin nada que derribar, en el mismo sitio y por los años siguientes, estos grupos presentaron música, discursos y obras teatrales en contra de la colonización y por la resistencia indígena, pero todo parece indicar que este 12 de octubre no trascurrirá con tanta calma.

¿La razón? La noticia del proyecto de restauración de la imagen del malquerido genovés.

DESTINO INCIERTO

Se acordaron, entonces, reuniones con carácter de “urgencia” para impedir tal “barbaridad”.

Avila TV, propuesta comunicacional de la Alcaldía Mayor de Caracas, prestó sus espacios para que se realizaran tan importantes encuentros, en los que se decidió realizar una “concentración sociocultural y de protesta” para este 12 de octubre, que incluirá reclamos públicos ante las “pretensiones gubernamentales de restaurar la estatua que tumbamos; ya que eso constituiría una contradicción con el discurso antiimperialista que la revolución ha mantenido y que nosotros defendemos. Si lo hacen, va a ser una cagada”. Así declaró, en un español primitivo, Katrina, alias “la gringa”, una socióloga estadounidense e integrante de uno de los colectivos participantes de los actos.

Por su parte, Francisco, vinculado al colectivo “El Mío”, ofreció su minuta de la última reunión:
“La idea es que sigamos movilizando a todos los grupos de las distintas parroquias para que estén alertas. En donde pongan esa estatua, la vamos a perseguir. La nueva meta es montar en diciembre la de Guaicaipuro, ahí mismo donde estaba la de Colón. ¿Qué cómo lo vamos a hacer? Así mismo como tumbamos la del tirano Cristóbal Colón”.

El director de la Gerencia Técnica de Fundapatrimonio, Jorge Ortiz, advierte sobre la situación conflictiva que rodea la imagen de Colón y tiene una buena excusa para explicar por qué no se ha decidido qué hacer con la pieza escultórica, cuyos despojos en bronce reposan hace ya tres años en la Fundación:
“Había muchas otras decisiones que tomar antes. Llegó el turno de Colón y esta misma semana tenemos previsto evaluarlo e iniciar los trabajos restauradores”.

Quien tiene en sus manos las decisiones sobre la centenaria estatua de Plaza Venezuela, sólo puede decir esto sobre su destino:
“No se sabe adónde la Niña, la Pinta y la Santa María van a llevar esta vez a Colón”.

EL DISCURSO DEL ODIO
“Cristóbal Colón fue la punta de lanza de la invasión y del genocidio de todos los pueblos. Los historiadores occidentales ocultaron la matanza de millones de indígenas de las Américas y alabaron a conquistadores que fueron peores que Hitler. ¿A qué Corte Internacional habría que llevar a aquellos asesinos de niños, de niñas, que descuartizaban y freían las cabezas de los indios? ¡Que viva Toro Sentado, que viva Túpac Amaru, Guaicapuro! Colón no fue ningún descubridor, sino un personaje que inició una de las matanzas más grandes de la historia. Los conquistadores trajeron la cruz de Cristo y en el nombre de Dios atropellaron a un pueblo y lo masacraron”.

Hugo Chávez, 11 de octubre de 2003.

1 comentario


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Comentarios
  • Comentario por el_indio_mara91 05.04.08 | 03:46

    pienso que en cierta parte ya cristobal colon ya esta muerto y no se puede hacer nada ensañarse contra una estatua es algo tonto!!! pero en cierta parte hay q entender q como personas con antepasados indigenas nos da mucho pesar y rabia el sufrimiento por el que pasaron nuestros indigenas por culpa de estos asesinos españoles que con el cuento de que venian a cristianizar pueblos paganos asesinaron y violaron a nuestra gente autoctona, arrazando con muchas de ellas y acabando con nuestra humilde pero hermosa cultura!!! es inperdonable lo que hiceiron estos señores y ese odio y reputacion es lo minimo que se merece este hombre por haber liderizado tal barbarie!!!

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